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martes, 5 de septiembre de 2017

ENSEÑANDO A LOS HUMANOS



“Un collie te enseña cientos de cosas, te da lo que necesites y te será fiel toda la vida. Un collie te enseña a quererte y a aceptar el hecho de ser una persona merecedora de amor” (Raquel)

“Mi collie me ha hecho mejor persona y sé que seguirá haciéndolo cada día. Me ha enseñado que puedo ser amada con gran intensidad y de forma incondicional. Pero además me ha enseñado el valor de decir “te quiero” cada día y, además, decirlo sin palabras” (Patri)

Gracias Raquel y Patri por vuestros comentarios. Realmente la convivencia con un collie es una fuente inagotable de bienestar y de enseñanzas para las personas, porque los collies vivimos toda nuestra vida ENSEÑANDO A LOS HUMANOS...

... A ser tolerantes.

No nos importa si sois ricos o pobres, gordos o flacos, ni cual es vuestra religión, vuestro sexo o vuestro país. Os aceptamos como sois y os queremos sea cual sea vuestra condición. Nuestro amor es incondicional y os respetamos y amamos por encima de todo. ¿Por qué no sois los humanos igual de tolerantes? Tolerancia, comprensión y respeto por las diferentes formas de pensar y de vivir.

... A vivir cada momento intensamente.

Los collies no pensamos en el pasado ni estamos preocupados por el futuro. Vivimos el momento, el aquí y el ahora. El pasado ya pasó y el futuro está por venir, en realidad las personas no podéis hacer nada por ello. Pero si vivís el presente y os centráis en lo que estáis haciendo, como hacemos los collies, aprenderéis a vivir y a disfrutar cada momento intensamente.



... A amar sin condiciones.

El amor de un collie es incondicional, un amor de pase lo que pase. Un collie ama sin medida, sin límite, sin complejo, sin permiso, sin coraje, sin consejo, sin duda, sin precio, sin cura, sin nada… Aprended también los humanos a amar sin condiciones, sin tiempo ni lugar, dando todo cuanto sois y poniendo el corazón en todo cuanto hacéis. ¿Sabéis cual es el poder de la entrega de un collie?: Si deseas recibir amor, todo lo que tienes que hacer es darlo. Cuanto más amor entregues, más recibirás.

... A ser pacientes y a perdonar.

Un collie es capaz de perdonar cualquier fechoría o cualquier salida de tono y seguir hacia adelante, porque hay un lazo mucho más grande que nos une a nuestra familia humana para siempre. Os comprendemos y conocemos el valor de no tener segundas intenciones, porque nuestra bondad es absoluta.
En realidad cada día os enseñamos a no enfadaros, a ser pacientes y a perdonar.

... A saber escuchar.

Los collies sabemos escuchar con atención, porque sabemos muy bien que lo que muchas personas necesitan no es una mente brillante que les hable, sino un corazón paciente que les escuche. Sabemos escuchar y sabemos valorar el silencio en un mundo de ruido. Y como sabemos guardar silencio, son muchas las confidencias y secretos que recibimos de nuestra familia humana. Hay cosas que solo el silencio sabe explicar, sentimientos que solo en silencio pueden transmitirse. Nada como la voz del silencio para aquellos que saben escucharlo, para aquellos que saben entenderlo. “Solo si escuchamos podremos aprender. Y escuchar es un acto de silencio. Solo una mente serena, pero extraordinariamente activa puede aprender” (Krishnamurti)


... A sonreír.

Los collies somos especialistas en sorprender a las personas y nos gusta hacer sonreír a nuestra familia humana. Por eso nuestras locas ocurrencias y desparpajo, nuestras posturas acrobáticas, la manera de pedir comida, esos ruiditos tan peculiares que emitimos cual palabras, esa pata delantera que os toca con suavidad, esa lengua húmeda inesperada, esa carita ladeada con ojitos de pena… todo, por una sonrisa.
Y si alguna vez, humano querido, un collie no te da la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás.
Sonreír y no amargarse la vida por nada ni por nadie, esa es la actitud que os proponemos los collies. Sonreíd siempre, porque la vida es algo maravilloso y hay muchas cosas por las que sonreír.
Dicen que sonreír es contagioso… Iniciemos una epidemia ¡ya! y contagiemos el mundo.

 ... A mantenerse en forma.

Los collies nos convertimos muchas veces en entrenadores personales, pues obligamos a nuestro humano a mantenerse físicamente activo. Cada día nos saca a correr, a pasear, a jugar; así que, de media, siempre va a hacer más ejercicio que los que no tienen perro.
Con el ejercicio, los collies os ayudamos a controlar el estrés, el estado de ánimo y vuestro estado físico.

... A ser sociable.

El hombre, por naturaleza, es un ser social y sus actos repercuten en el mundo que le rodea. Los collies también. Y somos buenos facilitadores para que los humanos se relacionen y conozcan a otras personas. Las personas más jóvenes sostienen que ayudamos a “ligar”.
Los collies tenemos la autoestima muy alta. Cuando nos peináis para salir a la calle, nos sentimos guapos y admirados. Las personas, para ser más sociables, debéis reforzar vuestra autoestima. Nadie es perfecto. Y lo que habéis de hacer es olvidaros de los aspectos negativos y dejar que brille más lo mejor de vosotros mismos. Autoestima es aceptarse uno como es y conseguir ser lo que los sentimientos le indican. Empatizar y no rivalizar, entrar en sintonía con las personas y las cosas, quitar las barreras.
Los collies somos optimistas y positivos. Para ser más sociable, hay que pensar en positivo. Os ayudará a tener una actitud abierta para socializar con otras personas.



Son solo algunos ejemplos, pero hay muchos más, para quien quiera captarlos,  en nuestra convivencia diaria. Porque los collies tenemos una capacidad extraordinaria para calmar el cuerpo y la mente de las personas. Somos auténticos y nos guiamos por la conexión emocional que establecemos con los humanos. Con nuestros cuerpos peludos, os ofrecemos miles de cosas maravillosas y os podemos enseñar muchos valores. Sin nuestras enseñanzas sobre valores como el amor, la amistad y la fidelidad, las personas seguramente serían menos personas.

Mi abuela Jolie dice que, para l@s human@s, un collie es ese “alguien” decidido, vacío de miedos y lleno de retos, con un toque de locura que invade tu vida. Que viene y va sin planear, sin buscar porqués, sin que haya más razón que tú, que pasar un rato juntos. Que te da una ración diaria de cariño, sin edulcorantes ni artificios, sin colorantes ni conservantes. Que hace bonito tu mundo, permaneciendo siempre a tu lado. Te reconforta, te saca una sonrisa, te sosiega y te mantiene fuerte ante la vida. Un collie es ese “alguien” con quien las relaciones son siempre sólidas, consistentes y leales.




domingo, 14 de mayo de 2017

MI ÚLTIMA CAMADA

“Los hijos no son el juguete de los padres,
ni la realización de su necesidad de vivir,
ni sucedáneos de sus ambiciones insatisfechas.
Los hijos son la obligación de formar seres libres y felices”
(Simone de Beauvoir)

Cuando aquel caluroso 14 de julio del 2013 nacía mi primer hijo, de nombre Turró, en mi mente se abrieron múltiples esperanzas y deseos. Fue una camada de 8 preciosos cachorros que cuidé con pasión. Los miraba e imaginé cómo podía ser su vida. Recuerdo que, mientras les lamía, quería transmitirles que en este mundo nadie tiene derecho a tratarles mal, porque ellos están hechos de emociones y de sueños, porque la dignidad de un Collie es sagrada y su felicidad un derecho que nadie puede vulnerar.

En las siguientes camadas, y sobre todo en esta MI ÚLTIMA CAMADA, 8 cachorros también como en la primera, me he esforzado en enseñarles muchas otras cosas, entre ellas a disfrutar y vivir cada momento de la mejor manera, que se atrevan a vivir sin temor… Los crío para vivir su vida, para aprender sus lecciones y para integrarse en una familia humana con valores. Y sé que lo harán.

No he sido la madre perfecta, sólo una buena madre que he respetado las virtudes y defectos de mis cachorros. Los he preparado para la inseguridad y la incertidumbre, porque el mundo es imprevisible. Entre juegos y aventuras, les he demostrado que cada día trae su propio broche, y el sol siempre está, incluso en los días nublados… Les he enseñado a ver más allá de las apariencias, para que puedan mirar con amor y encuentren belleza a cada paso.
 
Pronto podré dormir de un tirón

"¿Cuál es la edad ideal para que una collie tenga cachorros?" – nos preguntaba una de las muchas personas que han venido estos días a ver a los cachorros.

Dependerá mucho de su estado de salud en cada celo. Lo ideal es tener cachorros en la plenitud física. La mejor edad para criar es entre los 2 y los 6 años de vida. Tener cachorros demasiado joven, pone en riesgo la salud de la madre, ya que aún no ha desarrollado su físico del todo. Y quedar embarazada con 8 ó 9 años, tiene muchas probabilidades de que las cosas no vayan bien, poniendo en grave peligro la vida de ella o sus cachorros.

“¿Hasta cuándo pueden quedarse embarazadas las perras?” –seguía preguntando.

Las perras no tenemos menopausia, al menos en sentido humano, y podríamos quedarnos embarazadas siendo ya viejas. Lo que sí ocurriría es que nuestra fertilidad se vería mermada y nuestra capacidad de tener un buen embarazo y un buen parto se reduciría muchísimo. Está claro, y en esto coincidimos con las humanas,  que no es lo mimo un organismo joven y lleno de vigor que otro ya viejito y con las fuerzas menguadas.

Por eso digo que esta es MI ÚLTIMA CAMADA. Acabo de cumplir 6 años, la edad límite establecida en nuestra manada, y en unos meses pasaré por la Clínica Veterinaria para que mi amiga Maite me esterilice, para evitar riesgos y ganar más calidad de vida de cara a la vejez, que espero que sea plena y feliz.
 
Con IONA, mi última hija

Uno de estos últimos días me quedé a solas con Iona, la última en nacer, y, mirándola, recordé. Es imposible no recordar. Recordé todo el camino vivido desde mi primer embarazo, tanta lucha, tantos sueños, tantas emociones... Y ahí estaba mi recompensa, el motivo por el cual todo ha valido la pena. Todos mis cachorros son bellos, adorables, buenos y dulces. Iona y los 34 cachorros que la precedieron, lo merecen, lo compensan todo. Sobre todo cuando pienso en las familias humanas a las que han aportado y aportarán tanta alegría y felicidad. Ahora sé que yo estoy en este mundo porque ellos debían aparecer.

En estos momentos, mi memoria me trae la añoranza de recordarlos a todos y cada uno. Son 35, sé dónde están, qué hacen, con quién viven. Ya he completado mi ciclo de madre y es ahora cuando veo que el tiempo ha pasado como un suspiro, sin darme cuenta. Mis recuerdos también para Brus, Astún, Tuc y Xaloc, mis chicos guapos, machos amorosos y efectivos, sin cuya colaboración nada de esto hubiera sido posible.
 
¡Cómo echaré de menos estos momentos con mis cachorros!, pero sé que hay una última vez para todo
MI ÚLTIMA CAMADA. Tiempo de despedidas. Despedirme de estas mamas arrugadas que ya no volverán a dar leche, de esta barriga que ya no volverá a tener contracciones. Ya no albergaré más corazones. Ya no asistiré como protagonista al milagro de la vida. Ya no habré de provocar más pipis ni habré de limpiar cacas. Ya nadie se dormirá prendido a mi teta. Y los juguetes serán sólo un recuerdo. Ya no me perseguirá nadie buscando protección, ni me ladrará con carita de pucheros. Sus primeros pasitos han sido los últimos. Sus travesuras pondrán fin a una época. Sus caras de asombro descubriendo la vida son el fin de un ciclo. Pronto podré dormir de un tirón, pero creo que nunca pasarán los años suficientes para que olvide esos achuchones de madrugada, esas pequeñas patitas con uñas como alfileres, reclamando. Hace casi cuatro años que estrené mi maternidad y ha pasado toda una vida, en realidad 35, complejas e inmensas cada una de ellas, diferentes y maravillosas todas.


Tiempo de adioses y de bienvenidas. Hoy quiero disfrutar de la última vez de algo, y abrazar la primera vez de todo. Que no pare el tiempo, sólo que vaya más despacio… Y a los 35, os digo que nos vemos cuando el destino tenga ganas de juntarnos… Mientras, cuidaros y sed felices.


domingo, 26 de marzo de 2017

ME JUBILO Y QUIERO UN COLLIE

“No es la edad que tengo, ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos,
para seguir sin temor por el sendero,
pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos...
Tengo los años necesarios para perder ya el miedo
y hacer lo que quiero y siento...”

(José Saramago)



La jubilación es una etapa trascendental para las personas. Supone un sinfín de cambios que la desaparición de la vida laboral conlleva: psicológicos, familiares, económicos, sociales… La clave es saber gestionarlo y mantenerse activo, porque el fin de la actividad laboral no implica el final de la vida, sino el inicio de una etapa que puede ser mucho mejor. Todo depende de cómo se afronte.

“Me jubilo y quiero un Collie” –este era el ‘asunto’ del e-mail que Fernando envió a nuestra familia hace unos meses. “Me jubilo y ahora tendré más tiempo libre para hacer las cosas que me gustan y nadie me obliga. No habré de madrugar ni aguantar las broncas del jefe. Me siento joven, sano y feliz, ¿qué más se puede pedir?... Pues eso, un Collie, un compañero cariñoso, un socio que me acompañe y me ayude a mantener una rutina de actividad física diaria”.

Muy bien, Fernando. Un collie aporta una razón para levantarse cada mañana, sentirse útil y mantener el equilibrio emocional. Caminar es una de las actividades físicas más recomendadas para las personas jubiladas, ya que les ayuda a mantener un cerebro sano, así como fortalecer huesos y músculos. Un collie es un amigo incondicional que contribuye a reducir la presión arterial, la frecuencia cardiaca, la ansiedad y por lo tanto reduce los factores de riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Además, salir a caminar evita el aislamiento ya que permite conocer a otros dueños de perros. Un perro aporta una excelente excusa para romper el hielo y comenzar una conversación, hacer nuevos amigos y socializar. 

Recuerdo que hace varios años, Dámaso nos sorprendió cuando nos escribió: “Quiero que me apuntéis en la lista de reservas para que cuando me jubile, dentro de dos años, pueda obtener un collie”. Y así fue. Uno de mis hijos, Tilk, llegó a su vida hace ya tres años para alegría de toda la familia. Hasta entonces, estábamos acostumbrados a que fueran las familias con niños las que se interesaran por un Collie, pero en los últimos años son varias las personas que han incorporado un collie a su vida de jubilados. Amistades peludas que cambian la vida…

Tras toda una vida de trabajo, llega el día más soñado por la mayoría de personas: el día de la jubilación. Un día que se espera con ansiedad e ilusión pero también con algo de miedo. ¿Y ahora qué? ¿Qué voy a hacer ahora? ¿Qué hago con tanto tiempo libre?... La mayoría busca alguna salida positiva, se dedica a viajar, pintar, aprender idiomas, labores…, una serie de cosas con que llenar ese tiempo libre. Otras, por el contrario, no saben gestionar bien esta etapa, se encierran en sí mismas y solo viven pensando en los dolores y acercándose peligrosamente a una depresión.

Pero hay una muy buena forma de evitar la depresión: un collie. Seguramente que la mayoría de personas que se han jubilado o están a punto de jubilarse ni se plantean la idea de tener un collie. Y no se lo plantean, sencillamente, porque desconocen las numerosas ventajas que un collie aporta a su nueva etapa de vida.



Sandra Ferrer, experta en educación canina, sostiene que “Un perro ayuda a mantenerse en forma. Sobre todo a esta edad, mantener una buena forma física es fundamental para alargar la esperanza de vida y aumentar en calidad de vida... Un perro mejora tu salud. No es broma. Parece que cuando ya por fin tienes tiempo de relajarte, como que brota todo. Por eso, un perro tiene numerosos efectos positivos en tu salud: reduce la presión arterial, reduce los niveles de colesterol, mejora la salud cardiovascular, alivia los efectos de la depresión, aumenta la rapidez en la mejora de numerosas enfermedades y dolencias, etc. Un perro mejora tus relaciones sociales. Hasta las personas más introvertidas se abren a otras personas totalmente desconocidas para entablar una conversación, cómo no, girando alrededor de tu perro. Pero claro, es que se empieza por hablar del perro y un tema lleva a otros, estableciéndose relaciones que jamás te hubieras planteado. Un perro es una motivación. Si no tenías apenas motivos para levantarte de la cama, te aseguro que el perro te cambiará este concepto. Si pensabas que tu vida ya no tenía chispa, con tu peludo la chispa está asegurada. Está comprobado que los propietarios de perros se vuelven más disciplinados que los que no tienen perro, dado que se ven obligados a mantener una rutina diaria de obligaciones: dar de comer al perro, sacarlo a pasear, cepillarlo, jugar con él, etc.”

Abundando en las palabras de Sandra, numerosos estudios, como los que lleva a cabo la Fundación Affinity, demuestran que “convivir con animales aporta numerosos beneficios. Tener animales en casa estimula la comunicación, fomenta el contacto físico y anima a demostrar los sentimientos. En definitiva, convivir con animales hace aflorar el amor y hace que sus dueños se sientan queridos. Por no hablar de cómo disfrutar de un peludo favorece que las personas mayores se relacionen con otras y se hagan nuevos amigos. Además los animales de compañía alivian la soledad, lo que beneficia directamente a las personas que viven solas. De esta forma, siempre se encuentran acompañadas y disfrutan recibiendo una efusiva bienvenida cuando vuelven a casa. Ya sean perros, gatos o cualquier otro animal, evitan que las personas mayores estén decaídas y se dejen llevar por la apatía. Las personas mayores que comparten su tiempo con animales tienen una actitud más positiva, ríen más y padecen menos estrés lo que incide de forma positiva en su salud.”



Eder, Kika, Lua, Tilk, Adra, Roi, Mel, Boy son collies que dejaron nuestra manada para compartir su vida con una persona jubilada. Ahí están, diariamente, ayudando a vivir la vida con ilusión, sin prisa, sin preocupaciones, sin estrés. Transmitiendo felicidad, sosiego, alegría y ternura. Enseñando a dar las gracias por vivir, a valorar los pequeños momentos que son los que realmente nos hacen felices, a amar incondicionalmente, a ser tolerantes… Estos collies son una bendición, sobretodo, en una etapa tan complicada, y a la vez deseada, como es la jubilación.



jueves, 19 de enero de 2017

VALORES DE VIDA

“El objetivo de la educación es el conocimiento
no de los hechos, sino de los valores”
(William Ralph Inge)
  
Mi hija Kheyra
Hablar sobre la educación de las niñas y los niños humanos, no es un tema muy propio de este Blog, pero se trata de una petición personal de mi hija Kheyra, que está viviendo muy de cerca este tema en su familia humana, con una niña y un niño, y unos padres preocupados y responsables. Además, las últimas estadísticas de mi abuela Jolie, dicen que, de las familias que tienen un Collie en casa, el 36% tienen hijos de esta edad (6-10 años).

Los humanos viven en un mundo en el que ser los primeros, es lo más importante. Examinan a sus hijos continuamente y ellos sólo buscan el sobresaliente. Se les prepara para afrontar el éxito, para celebrar los triunfos. Se les repite hasta la saciedad: “No llores. Tienes que ser fuerte. ¡Eres el mejor!”

Kheyra me decía hace unos días que, en su habitual paseo matinal, vio a “su” humana echarse las manos a la cabeza cuando una amiga le comentaba que en algunos colegios hacían olimpiadas de matemáticas con cronómetro en mano y frente a un tribunal, olimpiadas de ciencias, olimpiadas de deletrear y todo ello con niños de apenas 7-8 años. ¿Pero estamos locos o qué?exclamó. Y el único ganador era el primero…los 25 niños restantes de la clase se veían como perdedores.



-       ¿Qué está pasando?

-       No sé, Kheyra... Los humanos invierten años en preparar a sus hijos para el éxito y no se dan cuenta que la vida está llena fracasos, de decepciones, de pequeños y de grandes obstáculos, de momentos de tristeza, de duelo, de soledad. ¿Y eso es signo de debilidad de la especie humana? No. Es la vida.

-       ¿De verdad piensan las personas que los niños de hoy en día están preparados para afrontar dificultades? ¿Es casualidad que pediatras, psicólogos y psiquiatras infantiles cada vez tengan más casos de depresión infantil y de ansiedad? ¿En qué cabeza cabe que a un niño de 9 años se le diagnostique de Depresión o de Trastorno de Ansiedad Generalizada teniéndolo todo, supuestamente, a su alcance? Es evidente que algo no están haciendo bien los humanos.

-       Cierto, Kheyra, los maestros y las familias deberían saber que el mundo cambia cada vez más deprisa y que eso hace que ya no sea tan importante memorizar todos los contenidos posibles en un sentido enciclopédico. Hoy es más importante disponer de las destrezas y habilidades que permitirá a las personas aprender de forma autónoma a lo largo de su vida... y eso no se mide con una nota numérica. Recuerdo ahora las palabras de Eva, una maestra del siglo XXI, el día que vino a recoger a su Collie: “La escuela de la nueva educación es creativa, despierta el espíritu crítico, promueve la iniciativa emprendedora, transmite valores y trabaja las emociones. También trabaja las matemáticas, la literatura, las ciencias... pero de manera integrada en proyectos y de forma que los alumnos estén en disposición de aplicar sus recursos para alcanzar el aprendizaje.”


-       Siguiendo con el paseo matinal, hubo un momento en que “mi” humana explotó: “Me importa un pimiento que mi hijo sea el más rápido en cálculo mental. Lo que no consiento es que se venga abajo por ser el segundo, el tercero o incluso, porque no haya sido seleccionado entre los 10 primeros.
Lo que de verdad me importa, lo que me quita el sueño, en lo que invierto toda mi energía y esfuerzo, es en desarrollar su inteligencia emocional. Lucho porque sea generoso, porque la empatía sea su punto fuerte. Me desvivo porque muestre sus emociones, porque me hable de sus debilidades, porque él mismo, encuentre soluciones a sus problemas. Peleo a diario por hacer de mis dos hijos personas autosuficientes emocionalmente. No pasa nada por no ser el primero de clase si se han esforzado al máximo. Premio el esfuerzo, la entrega, la generosidad, la lealtad, la lucha y la solidaridad. Esos son los valores vitales, los valores de vida
¿Sabes, Nina? Se hizo el silencio en el parque. Hasta los perros que suelen salir a esa hora, dejaron de jugar.
Su amiga Ana la miraba estupefacta. “Mi” humana bebió un poco de agua y continuó:
“¿Quién prepara a los niños para el fracaso, para la decepción, para el desengaño? ¿Lo habéis pensado alguna vez?
La sociedad recibe con los brazos abiertos a los triunfadores, les prepara para los aplausos. Yo prefiero preparar a mis hijos para las dificultades, fortalecer su autoestima, su capacidad resolutiva, su positivismo, su espíritu de lucha. ¿Por qué valoramos tanto el éxito? Porque antes hemos pasado por un camino más o menos angosto de lucha ¿o no?
No somos máquinas. Nosotros, los padres, no lo somos, lo sabéis muy bien. No pretendas entonces que tu hijo lo sea. No quiero que mis hijos piensen que su madre es una superwoman, siempre preparada, siempre lista para todo, siempre cantarina y perfecta. ¿Ese es el ejemplo que quiero que sigan? Y si con el paso de los años van encontrando dificultades a lo largo de sus vidas ¿Qué pensarán? ‘Yo no he sido capaz… Mamá se decepcionaría… No puedo mostrar debilidad. Mi madre siempre ha sido tan fuerte…’
Bueno, hijos –les he dicho a mis niños en alguna ocasión- mamá no es perfecta. Mamá también se equivoca y cuando lo hace, rectifica y pide perdón. Mamá, como todo el mundo, llora cuando está triste.
Quiero que mis hijos vean que su madre es de carne y hueso. Que no se avergüenza por llorar o por estar un poquito triste en circunstancias puntuales, que no se esconde. Quiero que lo vivan como algo natural… porque cuando a ellos les ocurra se acordarán de mí y lo asumirán como normal. Aceptarán su estado de ánimo y sacarán la fuerza necesaria para superar todo lo que obstaculice el camino hacia su felicidad.
Los hijos no necesitan súper-padres, ni dioses. Les da igual que su papá sea médico, abogado, camarero o que esté en el paro. Los hijos quieren un padre y una madre que estén a su lado, que jueguen con ellos, que les expliquen las cosas, que les cuenten historias…que hablen su mismo lenguaje. No quieren que les colmemos de regalos materiales. Es mucho más sencillo: sólo quieren tiempo junto a nosotros. Los niños deben vernos como seres humanos, no como super-héroes, para eso ya tienen las películas. Si te equivocas con tu hijo, no pasa nada, pídele perdón: ‘Perdona cariño, me he equivocado. ¿Me perdonas? ¿Empezamos de nuevo?...’ ¿Sabéis lo que supone para un hijo que sea el padre o la madre el que le diga eso? No hay mejor ejemplo”.
Esta es “mi” humana, Nina. Estoy muy orgullosa de ella.


Un niño, es único, especial e irrepetible, como lo somos los collies. Y si hay algo que necesitan siempre los niños es comprensión. Los humanos no deberían dar tantas órdenes a sus hijos ni llenarlos de reglas. Más bien, deberían elogiar su buena conducta con besos, con abrazos, con mucho, mucho cariño. Enseña a tus hijos a disfrutar de los placeres sencillos, en ellos está la verdadera felicidad. Cuéntales historias. Historias reales, de tu trabajo, de tu día a día. Estimula su imaginación, su creatividad, su empatía… Emociónate con ellos. Anímales a que sean emprendedores. A que no tengan miedo a equivocarse, sino a no intentarlo. A rectificar si van por el camino equivocado. A levantarse ellos solos si se caen. A pedir perdón y a aceptarlo también. Contra la frustración: la perseverancia, la constancia. Y recuerda que educar no es repetir siempre las mismas palabras. Educar es enseñarles a soñar, a probar, a crear, a luchar y a creer en ellos mismos.

Kheyra me contó, que ese mismo día por la noche, el más pequeño de la familia, después de estar jugando con espadas de madera y pistolas de plástico, se abrazó a su madre y creo que le susurró algo así: “Mamá, háblame bajito para darme calma, para que pueda crecer con tu afecto, con tu buen hacer. Mamá, háblame bonito para que me inicie cuanto antes en el mundo de las emociones, para que el miedo no forme parte de mí y pueda descubrir el mundo sintiéndome querido en todo momento”.

Los niños, como los collies, no queremos grandes cosas, sólo pequeñas cosas que hagan grande nuestra vida. Queremos que los padres, “nuestros” humanos, nos den calidad de vida. Que el tiempo que estén con nosotros sea siempre el mejor, el más sincero. Que no duden en hacer cosas juntos con ellos, en jugar, hablar, cocinar, pasear… Que cierren el móvil y se rían con sus hijos, sin preocuparse en si son o no son el padre o la madre “perfecta”. El corazón tiene respuestas que Google desconoce. Para enseñar a un niño, se necesita más corazón que ciencia.




Fuente: Lucía Galán, madre y pediatra

jueves, 29 de diciembre de 2016

QUERIDOS COLLIES MAGOS

“Sueña. Sueña con lo que quieres, con lo que tienes y con lo que no.
Sueña dormida o despierta, sin medida y sin miedo.
Sueña como si tu sueño fuera verdad y suéñate a ti misma en ese sueño.
Sueña como si tu sueño fuera realidad, porque la realidad se teje de sueños”
(Brando. Pensamientos de Luc)




Para la mayoría de las personas, cuando llegan estas fechas, todo son buenos propósitos para el Año Nuevo. Pero observo que la especie humana está fallando año tras año. Su escala de valores sigue alterada a finales de cada año, porque las personas siguen anteponiendo el dinero a la conciencia, y el poder a los sentimientos. Hoy me siento tan decepcionada, que recurro a la magia de todos los collies del mundo.

Este post, por tanto, no va dirigido a los humanos. Te pido, pues, persona que me estás leyendo, que se lo transmitas a tu Collie. Ella o él sí será capaz de cumplir los propósitos para el 2017.



Queridos Collies Magos:

Accionad vuestra memoria olfativa y recordad los cientos de historias que habéis vivido en vuestra familia humana o su entorno, con madres llorando desconsoladas, padres abrumados, conflictos familiares de difícil solución. Esos niños y niñas con decenas de preguntas sin respuesta sobre la sociedad actual, sobre guerras que no entienden, sobre política, sobre refugiados…

Ante el nuevo año, apelo a una conspiración de collies. Os pido vuestras mejores vibraciones y vuestro genial saber hacer.

Si tenéis acceso a algún político, solo habéis de conseguir dos cosas: que no mientan y que no roben. Nada más.

Los que vivís en familias con profesores, maestros y educadores, exigidles mucho amor y comprensión con los niños y mucha inteligencia emocional. Recordadles que en sus manos tienen el futuro, porque, como decía  Nelson Mandela, "la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo".

Algunos collies sé que vivís con médicos. Pedidles empatía, compasión y ternura. Hay que humanizar más aún su profesión.

Los collies que estáis viviendo con parejas de recién casados, lo tenéis más fácil para que mantengan siempre viva la ilusión. Siempre hay cosas nuevas y bonitas por llegar, aunque en ocasiones hay que buscarlas.

Todos los collies que estáis sufriendo porque vuestros humanos han decidido separarse, ayudadles a tener serenidad, fuerza y luz para no ofuscarse y garantizar la felicidad de sus hijos por encima de sus propios intereses. Ya sé que los collies siempre estamos de parte de los niños, pero en estos casos hay que procurar que ellos no juzguen ni tomen partido, porque sus padres los quieren por encima de todo.

Los que vivís en una familia con hijos adolescentes, procurad que los padres tengan más comunicación con ellos y menos autoritarismo.

En las familias donde convivís con abuelos que crían a sus nietos, mostradles vuestra gratitud y ayudadles para que vivan con salud.

A los padres que pasan muchas horas al día fuera de casa, retenedlos para que dediquen tiempo de calidad a sus hijos. ¡Que se tiren al suelo y jueguen con ellos, como hacemos los collies!

A las madres, amas de casa, con las que compartís tantas horas, decidles que no importa que la casa no esté impecable. Que se cuiden a sí mismas, su salud física y emocional. Que sean genuinas, luchadoras, generosas, compasivas y optimistas.

Y para nosotras, querid@s Collies Mag@s, pidamos al Año Nuevo lo mismo que para todas las personas de buena voluntad: espíritu luchador, negarnos a mirar hacia otro lado, pasión, generosidad y optimismo para afrontar el 2017 con una sonrisa y con la valentía para seguir luchando, pase lo que pase. ¿Valentía?, sí, valentía…

“Valiente es el que mira siempre a los ojos, el que se levanta cada mañana dispuesto a luchar por lo justo, a dar lo mejor de él mismo. Valiente es el que toma decisiones sin miedo, el que arriesga, el que no se esconde. Valiente es el que se cae y en cada caída se rehace y se reconstruye y aún así, en ese estado a veces resquebrajado, ayuda al que tiene a su lado”. (Lucía Galán)



¿Demasiadas cosas para el 2017, querid@s Collies Mag@s? Quizá. De sueños, voy servida. Y ante una especie humana tan dividida, tan cobarde, tan egoísta, tan injusta…, las collies soñadoras sólo sabemos soñar y creer que la utopía es posible, aún en la mayor de las desesperanzas. Porque sin sueños la vida no tiene ningún sentido.

También tú, persona que estás leyendo este post, si quieres, puedes unirte a la conspiración de los collies y entre todos seamos capaces de dar sentido a aquellos valores tan de collie como lealtad, solidaridad, amistad, tolerancia, igualdad, compromiso y sobre todo amor, mucho amor.




Fuente: Lucía Galán

lunes, 21 de noviembre de 2016

MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS

Muchas veces, al intentar decir algo a otra persona, los humanos, a pesar de la variedad expresiva que tiene su lengua, no encuentran las palabras justas para expresarse, sobre todo cuando se refiere a temas relacionados con los sentimientos y las emociones.

Sin embargo, más allá de las palabras, está el expresivo lenguaje de los gestos, porque el cuerpo habla y los gestos dicen mucho más de lo que la persona se propone manifestar. Este es el lenguaje en el que mejor nos desenvolvemos los collies.

“El lenguaje verbal y no verbal (gestos, mímicas, expresiones faciales, etc.), componen parte del valioso entramado que rige la comunicación entre los seres humanos y hace posible el acercamiento, el entendimiento, o bien la confusión y la separación. Porque más allá de estos elementos que lo integran, subyace el sentimiento que alimenta las palabras y las dota de sentido”. (Esteban Pérez)
 
Para comunicarse no siempre hacen falta palabras, algunos se entienden a la perfección sin ellas.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, casi lo mismo que un gesto. Según humanos estudiosos de los Estados Unidos, el 35% de la comunicación entre personas durante una charla es verbal y el restante 65% corresponde a gestos, porque todos los seres humanos tienen habilidades innatas que les permiten expresar sus emociones a través del cuerpo. Seres humanos… y collies. Nuestra gran capacidad de emitir sonidos y de adoptar posturas, nos permite mantener interesantes y fluidas “conversaciones” con las personas con quien convivimos.

“¿Es cierto que los collies entienden más de 150 palabras concretas de los humanos?” –preguntaba una de las personas que vino a recoger a uno de mis nietos.

No sé cuántas palabras entiendo a mi edad. Lo que sí sé es que los collies estamos observando constantemente a nuestro human@. Esta actitud nos permite, no solo entender las palabras que nos va enseñando, cortas y precisas, sino también entender las que emite en diferentes situaciones de la vida cotidiana. Y más allá de las palabras, interpretamos su lenguaje corporal.

Recuerdo cuando fui a visitar a Rosaura, una señora mayor que vive sola con Adra, una de mis hijas. Sus circunstancias personales y la situación aislada de su casa, en medio del bosque, lejos de vecinos humanos, le permite convivir a todas horas y forman prácticamente una única entidad.

Adra siempre camina cerca de Rosaura y los pasos de una se solapan con los de la otra. Apenas hacen falta órdenes verbales. Más allá de las palabras, una simple mirada, un gesto o un movimiento del cuerpo, es más que suficiente. Se comportan como una pareja bien avenida y disfruté de las “conversaciones” que se desarrollan entre ambas. Rosaura le cuenta cosas o le pide algo, y Adra le presta su total atención o cumple rápidamente el deseo de su incondicional amiga.

Me hace feliz observar a Rosaura y Adra. Al entenderse tan bien y comunicarse sin malentendidos, su apego es cada vez más fuerte. Rosaura sabe que su voz es un medio importante para hacerse entender por Adra, pero también sabe que Adra, como todos los collies, hacemos más caso al tono de voz y al volumen, que a la palabra en sí.

Dando órdenes a tu collie, querid@ human@, tu voz ha de ser amable, volumen bajo. Los collies tenemos muy buen oído. Nunca des órdenes a tu collie en tono militar. Cuando quieras que haga algo, limítate a darle una orden clara: una palabra, combinada con un gesto. Combina bien tu voz con tu lenguaje corporal, tu mímica y tus gestos. Es decir, tu cuerpo y tu mímica tienen que decir lo mismo que tu palabra. Entonces tu collie te entenderá y te tomará en serio. Desgraciadamente muchas personas dan mensajes que se contradicen: un ¡NO! verbal con voz amable y sonrisa, o, una orden normal, como ¡VEN!, con cara enfadada y postura corporal amenazante. Es muy confuso para el collie. Y los collies, cuando recibimos mensajes contradictorios, finalmente hacemos caso al mensaje no-verbal, porque es el lenguaje habitual entre los perros.

La felicitación verbal tiene que ser con voz amable y cara sonriente. Tu voz tiene que transmitir al collie que estás contento con él y orgulloso de él. Los collies, igual que las personas, necesitamos experimentar éxitos. Eso nos motiva para seguir colaborando a gusto.
 
Más allá de las palabras, países o religiones, el lenguaje de los collies hace posible el acercamiento, el entendimiento…
Más allá de las palabras… "Cuando hablan los sentimientos, nos vemos obligados a escuchar y a veces, a actuar, aun cuando no siempre comprendamos el porqué. No tener conciencia de los propios sentimientos, no comprenderlos o no saber cómo utilizarlos y expresarlos es peor que la ceguera, la sordera o la parálisis. No sentir es no estar vivo. Más que ninguna otra cosa, los sentimientos nos hacen humanos. Nos hacen, en fin, semejantes." (David Viscott). 

Más allá de las palabras, me gusta escuchar las miradas, me gusta escuchar los gestos, me gusta escuchar el alma de la gente…


martes, 27 de septiembre de 2016

LOS CONSEJOS DE LA ABUELA: UN COLLIE AYUDA A LIGAR


“El verdadero amor es desinteresado y está exento de todo miedo.
Se derrama sobre el objeto de su afecto sin que pida nada a cambio.
Su alegría está en la alegría de dar.”
(Florence Scovel)

Buena definición para un collie. Así somos los collies.

¿Y las personas? El amor es una de las ilusiones más grandes del ser humano, esa energía positiva que hace que todo fluya con más libertad. ¿Estás buscando a la pareja perfecta? ¿Aspiras a sentirte complementad@ con la persona que haga girar tu mundo? El verano se ha ido y no has ligado. Tal vez ahora estás pensando que no tendrás éxito, pero no debes desesperarte.

El domingo pasado vino a visitarnos una pareja para ver los cachorros y reservar un collie de futuras camadas, ya que de las actuales no queda ninguno de disponible. Las buenas vibraciones de todos los cachorros dormitando a sus pies, cansados de tantos juegos y achuchones, fueron suficientes para una larga –y a veces, íntima- conversación con nuestra familia humana. Yo tomé buena nota.

Él, David, había tenido un Collie en casa de sus padres, que marcó su vida. Tanto, que fue el “culpable” de que conociera a Marina, con la que ahora comparte su vida.

“Hasta que conocí a David, todas mis relaciones habían sido un fracaso – cuenta Marina. Su collie, un macho tricolor, fue el que nos unió. Mi abuela me decía siempre que me fijara en los chicos que tengan un perro. Ella murió y yo hice caso a sus razonamientos, tal vez pasados ya de moda, pero no muy lejos de la realidad. Me explicaba que la mayoría de los chicos con perro:

… Son responsables y no tienen miedo al compromiso. Tener un perro es un acto de responsabilidad, poner el bienestar de otro ser antes que el suyo. Es un proceso que requiere paciencia y compromiso. Saben el compromiso que requiere tener un perro durante muchos años. Y encantados de la vida.

… Son considerados. No solo piensan en sí mismos. Tienen un compañero y se ocupan de él. También va a ser considerado contigo.

… Saben acariciar. ¿Has visto como toca a su perro? Están acostumbrados a acariciar y achuchar. Saben lo importante que es el contacto físico y les gusta dar y recibir cariño.

… Son personas más felices. Porque su perro les ayuda a controlar el estrés y la depresión, proporcionándoles apoyo emocional. Además, son joviales y juguetones, como su perro. ¿Qué más se puede pedir?

… Son sensibles y les gusta compartir. Ya comparte su casa, comida y tiempo con el perro. Así que también compartirá contigo todo lo que tenga. Dan cariño a su perro, por lo que son personas sensibles, que además no les da vergüenza mostrar sus sentimientos.

… Saben disfrutar la vida. Porque los perros viven el ahora y disfrutan como nadie de la vida. No entienden el futuro o el pasado, viven en el presente. Y esta actitud se pega.”



Yo soy abuela y creo que las abuelas humanas casi siempre tienen razón. Puede parecer que vivieron otra época, que las educaron diferente, pero todas tienen sus historias de lucha y superación… y algunos secretos para que el amor dure para toda la vida.

Diferentes estudios han constatado que los hombres y las mujeres que son dueños de perros suelen ser más sociables, activos y considerados con los demás, todos buenos atributos para el mundo del amor. Tener un perro te enseña cómo cuidar otro ser vivo, lo cual ayuda a desarrollar tu carácter y personalidad. De hecho, el solo elegir tener un perro muestra una preferencia personal de pasar tu tiempo con un ser que es sociable, curioso y  leal, en vez de estar solo. Y, sin duda, las personas que deciden tener un perro son individuos más sociables y más extrovertidos.

Las personas que tienen un perro en casa tienen una inclinación a ser más disciplinados en la vida. El hecho de tener que hacerte responsable de la salud, felicidad, comportamiento y bienestar de otro ser, conlleva a que las personas sean más meticulosas, detallistas y responsables en general.


“Los perros provocan ganas de ligar incluso a los más tímidos, ya que no hay que pensar mucho en un tema de conversación. El perro es el rompehielos ideal”, explica la psicóloga Lisa Fischbach, al analizar los resultados de una encuesta realizada por la agencia alemana de búsqueda de parejas por Internet ElitePartner.

Una de las webs más famosas para la búsqueda de pareja online,  “eDarling”, ha desarrollado un estudio acerca de la influencia, positiva o negativa, que las mascotas tienen en la vida de los solter@s y en sus relaciones. Los resultados han sido bastante esclarecedores: el perro actúa como la “Celestina” más infalible a la hora de ligar. La mayoría de los encuestados creen que tener un perro es una apuesta segura para conocer a otras personas. Además, parece que tener una mascota hace que transmitas confianza, ternura y que te sientas atractiv@

¿Tenía tazón la abuela de Marina cuando decía que un collie ayuda a ligar? Tener un collie mejora el estado de ánimo y como consecuencia la imagen que las personas proyectan a su alrededor. El collie demuestra todo su cariño día a día y siempre está pendiente de los suyos. Esto hace que los sentimientos del humano afloren y los convierta en personas más comunicativas propiciando nuevas amistades o relaciones amorosas.

Desde luego, tener un collie siempre es motivo de felicidad y distracción, él te ayudará a conseguir que mejores tu estado físico y psíquico… y además es posible que encuentres el amor.