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sábado, 5 de diciembre de 2015

BRUJAS MÁS ALLÁ DE LA NIEBLA

“Hoy hace niebla, hay niebla,
pero arriba, en el cielo,
como todos los días,
ha salido el sol, hay sol
por encima de la niebla.”
(Andrés C. Bermejo)

Mi nieta Bruixa es una “bruja”, sabia, independiente, fuerte. Ser bruja hoy en día es un privilegio de espíritus libres, de corazones osados… A la bruja se la ve como algo remoto, lejano, de otro tiempo, pero la bruja no tiene edad, ni una época. Los espíritus fuertes trascienden esas ideas. Es el poder de la imaginación... Estos días he de cuidar de ella. Su madre está de baja por maternidad. Suerte que soy una abuela joven y moderna y puedo con todo. Pienso en los “nuevos abuelos” humanos, que brillan por su disponibilidad y su capacidad para asumir roles múltiples.
 
NINA, mirando hacia el objetivo: el Puig de les Bruixes. BRUIXA con ganas de empezar a caminar.

Bruixa, a los 6 meses, estuvo en la poza de Les Bruixes, donde en las noches de luna llena todas las brujas de la comarca se reunían para hacer sus aquelarres. Ahora ha oído hablar de una montaña, el Puig de les Bruixes (Pico de las Brujas), y hacia allá hemos ido hoy de excursión. “Me pusisteis de nombre Bruixa y quiero conocer todos los lugares donde hubo brujas”. Me parece que eso va a ser muy difícil. La figura de la bruja está muy extendida en los Pirineos, donde muchos pueblos tienen a la bruja como símbolo y la tradición popular sitúa numerosas pozas negras y montañas como lugares de encuentro de brujas, supuestos espacios de culto y brujería, como el Puig de les Bruixes.

Hemos salido temprano de casa. Hay que viajar una hora y media en coche y luego dos horas caminando hasta la cima. “Guau –ha exclamado Perla, ¡mal día para ir de excursión!” Niebla y frío. Al paso por Camprodón, la temperatura era de -3º y los prados estaban blancos por el rocío de la noche, como si hubiera nevado. Después de Rocabruna, tomamos una pista forestal, 7 km. de lenta ascensión. Pronto nos damos cuenta que estábamos equivocadas. La niebla estaba en el valle. A falta de 2 km., emergimos de ella y nos encontramos con un sol espléndido, un auténtico regalo.


Al bajar del coche, las vistas son imponentes: un inmenso mar de nubes bajas.

Dejamos el coche en la Bassa de Monars y contemplamos un inmenso mar de nubes bajo nuestras patas, con horizonte incluido. Iniciamos el camino. Pasamos por un bosque de robles y otro de avellanos. En menos de una hora llegamos al Pla de Serra. No solo el sol y un cielo intensamente azul hacen que estemos de buen humor, sino también los coloridos bosques, con esos tonos amarillo fuerte y naranja. De repente, me pongo en guardia. He olido a alguien. Las tres empezamos a ladrar. “¿Serán brujas?” –nos pregunta Bruixa. Se acercan dos personas y nos saludan. Perla y yo nos acercamos. Bruixa sigue ladrando desconfiada. “Basta ya, Bruixa” –le digo, “¿es que no te funciona tu sexto sentido?, son gente de paz”.

NINA, contemplando la niebla baja.

-       ¿Vais al Puig de les Bruixes? –pregunta el de mayor edad. Antiguamente, en estos parajes –nos explica con voz de sabio, las brujas se reunían para bailar las noches de San Juan. El Puig de les Bruixes fue un lugar de supuestas celebraciones de aquelarres, punto de cita de las brujas más importantes de la comarca. Aún hoy, algunos creemos que entre la densa niebla cabalgan las brujas…

PERLA y BRUIXA en el Pla de Serra. Al fondo, el Puig de les Bruixes. 

Solo le faltaba a Bruixa escuchar estas historias de un venerable anciano. Al reemprender el camino, ella los ha acompañado un buen trozo. Luego ha regresado corriendo, con la lengua afuera. Ahora ya solo nos falta reseguir la cresta de norte a sur, por prados de montaña y hayedos, hasta llegar a la cima. El Puig de les Bruixes (Pico de las Brujas) separa la Alta Garrotxa de el Alt Empordà. Aunque no es de los picos más altos de la zona, presenta una de las mejores panorámicas. Hoy solo hay buenas vistas hacia al norte, con el imponente Canigó. Hacia el sur, el mar de niebla nos impide ver el Mediterráneo, la Vall d’en Bas, la Vall de Bianya, etc. Perla, Ara y yo estuvimos aquí en primavera y lo sabemos muy bien.


Ya falta poco para la cumbre. El mar de nubes sigue intacto.

En la cumbre hay poco espacio, pero estamos un rato descansando. Hay un pequeño "belén" de acero inoxidable, que alguien renueva cada año. Es el del 2014 y se conserva muy bien. Bruixa dice que no le gusta, porque lo dejan aquí todo el año para alejar a las brujas.

BRUIXA, en la cima del Puig de les Bruixes.
 
 El Canigó. Desde la cima, mirando al norte, no hay niebla.
 Desde la cima, mirando hacia el sur, se ven los valles cubiertos. BRUIXA, por encima de la niebla.

El regreso lo hacemos más lentamente porque estamos cansadas, hace calor (17º) por aquello que los humanos llaman inversión térmica y nuestra familia quiere hacer más fotos.

Al fondo, sigue la densa niebla, atrapada entre las montañas, cubriendo los valles completamente y dejando ver desde donde estamos algunos de los picos sobresalir. Pienso en lo bonito de esta imagen, pero luego pienso que si yo estuviera metida dentro de esa nube no podría ver nada y para mi sería una imagen horrible. Y cuán parecida es la vida a esa imagen, cuando pienso en algunos amigos y amigas humanos, que en estos momentos están atravesando una época difícil debido a alguna situación en la que no ven la salida. Es como si estuvieran inmersos en esa niebla y les es muy difícil ver lo positivo de la situación. A pesar de ese sentimiento de temor, angustia, stress y sentirse perdidos, quisiera gritarles que hay que remontar por encima de la niebla y así poder ver la situación desde otra perspectiva.

BRUIXA y NINA, regresan felices. Adiós al Puig de les Bruixes, al fondo.

La niebla significa la desorientación, el miedo, los temores, un tropezón en la vida o un desarraigo. Si no subes unos cuantos metros, no te crees que realmente va a llegar el momento en que vas a ver la niebla por debajo, superada. Hay que caminar, ir siempre hacia arriba, recuperar la confianza y sentir el calor del sol.
 
NINA regresa eufórica, extasiada, feliz. Con las pilas cargadas y agradecida a la madre naturaleza.

Yo también, como mi pequeña nieta Bruixa, siempre he creído que la niebla oculta misterios, historias pasadas, verdades y mentiras que avergüenzan a los humanos que se atreven a pasear bajo ella. Como nos ha explicado el  venerable anciano sabio que hemos encontrado en el camino: “Las palabras se quedan suspendidas en la niebla, ocultas hasta que escritores y poetas las buscan y atrapan para dejarlas secar y brillar bajo el sol del otoño. ¿Os atrevéis a cazarlas?”



martes, 17 de noviembre de 2015

HOJAS CAÍDAS

“Hojas del árbol caídas, juguetes de viento son,
las ilusiones perdidas, hojas son ¡ay! desprendidas del árbol del corazón”
(José de Espronceda)

Yo soy NINA y este es mi dominio: la Naturaleza

Hace días que llegó el otoño. Puede que algunos humanos no se hayan dado cuenta porque aún hay gente bañándose en la playa o tomando un helado en vez de castañas. Hay quien lo llama “veroño”, porque durante el día sigue haciendo calor y solo por la noche refresca un poco. Mi abuela Jolie está preocupada por el clima y no le gustan los humanos que van en contra de la madre Naturaleza, queriendo crear una nueva estación. “El  cambio climático y el calentamiento global es culpa de la especie humana” –me repite con frecuencia. “Y con estas perspectivas, los collies cada vez tendremos menos pelo”. Y acaba: “No olvides nunca esto, querida Nina: La Naturaleza no siempre es compasiva. Puede ser generosa, tierna y maternal como una madre, y también devastadora y sin piedad como un dios furioso”.


Seguidme. Aquí empieza la historia de las "Hojas Caídas"

Caminar en otoño por el bosque es tan sugerente como hacerlo durante el resto del año, si no fuera por los mensajes que la Naturaleza envía a los sentidos en esta estación. Pocas cosas hay que puedan superar la belleza y la magia de estos paseos, salpicados por los marrones, los naranjas y los rojizos de los paisajes llenos de hojas caídas y árboles que empiezan a desnudarse.

Bruixa se ha vuelto loca. Quiere convertirse en una hoja. Una hoja de cualquier árbol, una hoja caída, que se mueve a donde el viento sople, de esas que por momentos se detienen y luego vuelan para ocupar otros espacios no planificados. Le fascina pensar en la fuerza de la espontaneidad, de no planificar, de dejar que simplemente sea. Por eso Bruixa desea ser hoja caída, fluir con el viento, y acompasar los movimientos acompañada de otras hojas, que como ella, lo único que desean es ser livianas y no pensar, no sentir, solo volar y dejarse llevar.

Al detenernos en medio del bosque, totalmente quietas sobre las hojas secas, el silencio es total. La Bella Swan me dice con razón: “Los humanos viven tan deprisa que se olvidan de disfrutar de la vida, de sentirla, de olerla, de escucharla, de contemplarla, de degustarla. Se olvidan de vivir con magia. Las collies, no. Nosotras acariciamos la vida, sentimos su aroma, escuchamos su sinfonía, contemplamos su belleza y degustamos sus sabores. Nuestros sentidos están despiertos. Vivimos siempre con magia, hoy gracias a las hojas caídas”

Me gusta el otoño, cuando las hojas caen, cuando emprenden su vuelo indeciso entre los vientos, cuando se posan y piensan... ¿Qué piensan las hojas caídas? ¿Qué piensan, qué sienten cuando dejan de ser verdes y se vuelven ocres?...

Todos los collies deberían pisar alguna vez las hojas caídas, ese suave y a la vez duro “cras-cras” que hacen al contacto de nuestras patas. Escucharlas crujir nos hace pensar en un cuento de hadas, nos hace volver a ser cachorros y nos da energía para vivir a tope…, como muestran las siguientes fotos…

GORY, no te pierdas que entramos en el bosque

Hemos de ir hacia allá, donde están todos. 
Vamos, ya se acaba la subida
"Aquí hay algo" (Sí, encontró basura de los humanos)
MERLOT, buscando las hojas más grandes
"¿Y ahora qué? Allá hay más hojas caídas. ¿Por dónde pasamos?" -se pregunta BRUIXA
Aquí hay muchas hojas. Es magnífico para galopar.
Culos salpicados de hojas
Juegos y peleas: El placer de revolcarse por las hojas
Se acabó la aventura. Una última mirada al paraíso de las hojas caídas. El año que viene volveremos.


jueves, 29 de octubre de 2015

EN LA FERIA

Hoy es San Narciso y Girona está de fiestas, “les Fires de Sant Narcís”, la fiesta grande de Girona. En pleno otoño, la temperatura de la ciudad parece subir un poco con la alegría de “gironins i gironines” y de la gran cantidad de visitantes que no quieren perderse esta fiesta.
Hay propuestas para pasarlo bien en cualquier rincón de Girona, pero el centro neurálgico está en “la Devesa”. Éste es el nombre del parque que ocupa 40 hectáreas de terreno en plena ciudad de Girona. Está compuesto por más de 2.500 “plataners”, algunos centenarios y con más de 60 m. de altura. Es el pulmón de la ciudad y aquí es donde están instaladas las atracciones de los feriantes y la Feria Comercial.


Ayer, al pasar por Girona después de visitar a mi hermano Gory, mi familia humana decidió ir a comprar castañas a la feria y les acompañé. Aunque el verano sigue invadiendo el otoño y apenas hace frío, la humareda y el aroma inconfundible, nos indicaba que se siguen asando castañas. Un poco de carbón, una rejilla de hierro donde asarlas y un papel de periódico para hacer el cucurucho y meterlas dentro, es todo lo necesario para disfrutar de ellas. 

Yo me sentí incómoda con tanto estruendo, luces, sirenas, bullicio, gritos... Esto no es para mí, acostumbrada a la tranquilidad del campo.

De pronto observé a una pareja joven tirando de un cachorro de pastor alemán aterrorizado: cuerpo agazapado contra el suelo, orejas hacia atrás, rabo entre las patas, tensión corporal…
Cuando nos acercamos y mi familia les preguntó qué pasaba, contestaron: “No le pasa nada. Pensamos que éste sería un lugar estupendo para socializarlo”.

A mí no me parecía un lugar tan estupendo y no creo que el cachorro opinase diferente. Sam, así se llamaba el cachorro, tenía tanto miedo que temblaba. Rodeado de un montón de personas ruidosas y niños gritones que le lanzaban la mano para tocarlo, el pobre cachorro estaba superado. Estaba aprendiendo, sí, estaba aprendiendo a tener miedo mortal a las personas.


Por desgracia es una escena que las personas que adquieren un cachorro, provocan con las mejores intenciones. Hay cachorros que se traumatizan por no entender lo que significa un proceso sano de socialización. En vez de exponer al cachorro a diferentes entornos y situaciones de forma gradual, éste puede acabar traumatizado al lanzarlo a situaciones aterradoras que lo superan.

Un período sano de desarrollo no significa cualquier tipo de exposición, sino de una exposición que les permita a los cachorros aprender cosas sobre la vida a su propio ritmo.

Un buen plan de socialización debe estar diseñado para prevenir las experiencias traumáticas, no para crearlas. Hay que tener esto en cuenta al llevar al cachorro a según qué lugares. Lo ideal es buscar un equilibrio entre una gran cantidad de exposición y estimulación y una sensación de seguridad. El equilibrio correcto dependerá de la predisposición genética del cachorro y los estímulos (entorno enriquecido) recibidos durante su desarrollo.

La ignorancia de algunos propietarios de perros es determinante. La falta de una socialización suficiente y adecuada, es la causa que más frecuentemente da lugar a perros miedosos. La joven pareja propietaria del pastor alemán se puso muy nerviosa y el chico hizo lo que nunca se debe hacer: castigar a un perro que tiene miedo. Hacerlo, además del que ya tiene, es añadir el miedo al castigo y será peor. Luego, la chica, para arreglar la situación, cometió otro grave error: acariciar e intentar calmar al perro. Esta actitud con un perro asustado, sólo consigue reforzar su conducta miedosa.


Al final, la pareja cogió en brazos a su cachorro y se fueron. Nosotros también, pero antes había que comprar las castañas. ¿Para qué tan calentitas, si el tiempo es primaveral? Cada mes tiene una imagen, un aroma o un color. Noviembre llega con olor a castañas asadas y espero que llegue también el otoño. ¿O es que este año ya no habrá otoño y pasaremos directamente al invierno?



lunes, 22 de octubre de 2012

CÓMO HUELO EL MUNDO


“Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina”

(Miguel Hernández)
 

Los humanos "ven" el mundo fundamentalmente por medio de los ojos y de los oídos. Los perros, en cambio, “olemos” el mundo. Nos movemos por él dependiendo de la nariz.

La capacidad que tenemos los collies para experimentar el mundo a través de nuestro hocico, significa para los humanos que nunca sabrán exactamente cómo es el mundo para nosotros, porque muchas de las cosas que los collies percibimos están lejos de su capacidad. Se nos da tan bien buscar e identificar olores que ninguna persona puede llegar a imaginar el aspecto que el mundo tiene para nosotros.

Los humanos tienen unos cinco millones de células olfativas frente a los 220 millones que tenemos los collies. Ningún humano, eminentemente visual, puede llegar a imaginarse lo que significa oler el mundo y obtener información a través del olfato.

Nuestro oído también es fino, más que el humano, pero nuestra vista es deficitaria y los sentidos del tacto y del gusto son limitados. En cambio nuestro hocico es una maravilla. Y además poseemos el sexto sentido (ver post anterior), inexplicable para los humanos.

Los collies interpretamos el mundo a través de nuestra nariz

Los collies interpretamos el mundo a través de nuestra nariz. Olemos a las personas, a los otros perros, el entorno y todo aquello que, a través del aire, llega a nuestras fosas nasales.

El olor de cada individuo es tan único como sus huellas dactilares. Cuando los perros nos olemos entre nosotros u olemos la orina de otros perros, en realidad lo que estamos haciendo es algo así como intercambiar nuestras tarjetas de visita. Las zonas donde muchos perros hacen sus necesidades son como un tablón de anuncios local o el muro de Facebook, donde cada uno expone su vida al resto de la comunidad. Procesando bien los olores podemos saber la edad, el sexo, si hay alguna hembra en celo, el tipo de alimentación… e incluso aspectos más íntimos como la timidez, la agresividad, el miedo, etc.

El sentido del olfato es una de las vías más rápidas por las que la información llega al cerebro y se procesa. Los collies no necesitamos ningún GPS para localizar cualquier cosa que nos resulte de interés. Nuestro olfato nos muestra unos precisos mapas mentales con todo tipo de detalles.

Cuando llegas a casa y tu collie te inspecciona con la nariz, huele tus manos, pantalones, abrigo, zapatos…, lo que en realidad está haciendo es viajar en el espacio y el tiempo y procesar toda la información. Él puede llegar a saber desde qué has comido hasta dónde y con quién has estado.

A mí hay una cosa que me da mucha rabia: la televisión, el teléfono móvil, la pantalla del ordenador, los periódicos y revistas… NO HUELEN. ¿Por qué el hombre, tan listo y capaz de inventos inverosímiles, no permite los olores en los medios de comunicación? Muy sencillo, porque los collies nos rebelaríamos al detectar la manipulación, la noticia falsa, las verdades a medias, la censura, la falta de ética y la vulneración de códigos deontológicos. Como me comentaba mi hermano  desde el otro lado del océano, “la prensa ya no es libre, ni democrática y cuando lo es, mejor ahogarla. El control de la noticia, de los medios de comunicación acaban despidiendo a los buenos periodistas, llevándolos a la cárcel o incluso matándolos, como está sucediendo en algunos países…”

Huelo que no será éste un plácido y melancólico otoño cualquiera

Nada humano nos es ajeno a los collies. Y nada inhumano nos resulta indiferente. Por eso me entristece tanto que los políticos que os gobiernan no sean buena gente. Cada uno tiene su propio olor particular, que les delata más que su cansina oratoria o cualquier expresión de su cara. Huelo que solo piensan en sus intereses partidistas en vez de reinventarse y buscar soluciones audaces, novedosas y pensando en la gente. Huelo que los estados (los gobiernos que los gestionan) están perdiendo su legitimidad a pasos agigantados, al mismo ritmo al que dejan de garantizar derechos básicos.

Tras las lluvias de estos días, hoy he ido con Jolie a pisar las hojas caídas. Me agrada la neblina, la sensación de gotas diminutas en el hocico y las pestañas,  la frescura del aire, repentinamente cargado de ozono y de iones. Jolie, mientras, me ha ido informando sobre el perfecto sistema olfativo de los perros. Un sistema muy bien aprovechado por los humanos para detectar drogas o explosivos, localizar personas, prevenir ataques de epilepsia, etc. Y es que, a pesar de todos los adelantos tecnológicos, la percepción olfativa del perro aún no ha podido ser sustituida por ninguna máquina.

¿Sabes que me gustaría hacer, Jolie? Entrar en los despachos donde los poderosos deciden sus planes, pasear por los pasillos del Parlamento, por la Casa Blanca, el Kremlin…, perderme en los edificios de las grandes multinacionales, las sedes de los bancos, los grupos editoriales… ¿Para qué? Para OLER. Oler y descubrir cuánto mienten y hasta dónde son capaces de llegar. Podría oler si en aquel despacho se han aceptado sobornos, se ha usado información privilegiada o se han concedido favores saltándose las normas. Podría oler si alguien ha estado vulnerando la ética de la convicción democrática. Y seguramente que olería mucho fraude por evasión de impuestos de empresas, grandes fortunas y bancos…

KIT y JOLIE intentando oler aromas positivos y olores de esperanza e ilusión

En el paseo he observado que la llovizna intensifica los olores. La humedad libera las moléculas, les da vida a los aromas y los lleva por el aire hasta mis fosas nasales. Los olores son más potentes, me llegan de lejos con nitidez y puedo identificarlos. Huelo que no será éste un plácido y melancólico otoño cualquiera. Tensión, miedo, ansiedad, expectativa, excitación, disgusto... Cada una de estas emociones tiene su olor característico y muchas de ellas emanan hoy de las ciudades y pueblos del mundo humano. El ambiente está tan denso que parece que pueda cortarse con un cuchillo. Más pobreza, más paro, más hambre, más recortes, más desahucios… son las consecuencias para millones de personas de la “salida” a la crisis por la que apuestan los gobernantes. Más indignación, más malestar y más desobediencia es la respuesta en la calle.

Mi abuela Jolie, regresando del paseo otoñal, me decía: “Si las personas profundizan en las causas de la crisis, su tratamiento y las consecuencias que está teniendo, no se podrán conformar en calificarla sólo como una crisis económica sino también de valores y sobre todo de derechos humanos”. Con la crisis el miedo se adueña de las personas y las paraliza. A este miedo se le contrapone, en palabras de Albert Einstein, “la fuerza más poderosa del universo: la creatividad de la humanidad en acción, capaz de superar cualquier obstáculo que se le presente. Y esta acción creativa de la humanidad se activa con la esperanza de otro mundo mejor no sólo posible sino urgente e imprescindible para preservar la Vida con mayúsculas...”  

Esperaré paciente la llegada de una primavera (que no será la próxima) para ver florecer las ramas, fructificar las flores y madurar los frutos. Quisiera oler aromas positivos y olores de esperanza e ilusión porque todavía existen personas enraizadas en el amor que llevan en sus vidas, como una siembra de esperanzas, todas las primaveras y todas las cosechas.
 
 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

EL EJERCICIO DE UNA PREÑADA

Por fin se va el verano. Hoy el tiempo ha cambiado. Soplos de aire fresco, adiós a los calores del verano y la naturaleza que empieza a vestirse de tonos dorados y mil colores más. Bienvenido el otoño. El frío que se nos anticipa por las noches y las deliciosas temperaturas del día, nos invitan a una mayor actividad... Ayer en casa hicieron mermelada de higos y hoy toca pastel de manzanas caídas. Sabores de otoño. Qué bien huele la cocina.

Las mañanas y atardeceres frescos son perfectos para ir a caminar. Cada día acompaño a mi madre preñada. Apenas le falta una semana para parir y debe hacer ejercicio. El ejercicio físico, en estas dos últimas semanas, ha quedado limitado a las caminatas. Hemos repartido las sesiones de ejercicio diario a lo largo del día. Menos intensos y más frecuentes, para afrontar el final del embarazo con un mejor estado de salud.

Amy y yo, detrás, en un descanso de nuestro paseo por el bosque
Las seis primeras semanas, mi madre hacía ejercicio y corría con toda la manada. Como buena preñada, nunca dejó de practicar su ejercicio habitual para mantener el tono muscular y no engordar demasiado. En nuestra finca, el ejercicio suele ser exigente físicamente porque hay muchos desniveles y obstáculos. A medida que el embarazo avanza y los cachorros crecen en el interior del vientre materno, conviene reducir de forma paulatina la actividad física extrema, que puede resultar peligrosa para los cachorros en camino. Las más jóvenes de la manada a veces nos perseguimos descontroladamente y podemos representar un peligro. Por eso, a partir de la séptima semana,  nuestra familia trasladó a mi madre Amy a la zona de cría, mucho más tranquila.

Pero mi madre tiene un problema. Tiene tendencia a engordar. Los cachorros que crecen sin descanso en su vientre necesitan cada vez más nutrientes. Toda hembra preñada requiere una alimentación con aporte extra de proteínas y mucha energía. Pero hay que tener en cuenta ciertas precauciones. Y por eso la acompaño cada día a caminar por el bosque. Realizando estos paseos diarios, evitamos que suba mucho de peso, lo cual podría ser un riesgo para el parto.

Si el ejercicio de una hembra preñada es una actividad adecuada y controlada, puede ayudar a cuidar la salud de la futura madre y a velar por el bienestar de los cachorros. El ejercicio es una forma de cuidar de su salud física, pero también de su equilibrio mental.

Estos días los paseos los realizamos fuera de la finca, por el cercano bosque. A mi madre le va muy bien, le sirve de válvula de escape para el estrés, se siente más tranquila y relajada.

-          Tú y yo somos muy afortunadas, Nina –me decía hoy cuando regresábamos para casa.

-          ¿Por qué dices esto?

-          Por la suerte que hemos tenido de nacer donde hemos nacido y de vivir con quien vivimos. ¿Tú sabes cuántas hembras hay en el mundo, maltratadas y sometidas, sin poder hacer ejercicio?

-          Supongo que te refieres a la tertulia del otro día con aquellas dos familias que nos visitaron.

-          Sí, Nina. Es muy triste. Nosotras paseando cada día y haciendo ejercicio, pero no me puedo sacar de la cabeza las palabras de aquella señora: “… Las madres viven enjauladas toda la vida, sin acceso a cuidados mínimos y en un aislamiento casi absoluto. Pueden llegar a enloquecer por las condiciones en que viven y no reciben cuidados veterinarios, por lo que suelen estar enfermas. Además, cuando ya no sirven para reproducir, son abandonadas en las calles...”

-          No me lo recuerdes. Y los cachorros, en las mismas condiciones y sin poder moverse. ¡Qué crueldad! Luego, son separados de la madre con apenas 4 semanas de edad y viajan amontonados en condiciones lamentables. Algunos mueren por el camino o recién vendidos. Y los que sobreviven desarrollan enfermedades o traumas que les marcarán para el resto de sus vidas.

-          Algún humano habría de detener esta locura. Son demasiadas las tiendas que se prestan a este tráfico ilegal. La obtención de una rentabilidad económica fácil, hace que los animales sean vilmente maltratados y convertidos en un lucrativo negocio.

-          Poco podemos hacer nosotras, mami. Salvo hacer un llamamiento a todos los que nos están leyendo para que realicen una profunda reflexión sobre lo que supone la venta de animales de compañía.
 
Amy, cumpliendo con el ejercicio de toda preñada

Llegamos a casa con los ojos humedecidos, muy indignadas con algunos individuos de la raza humana. El tema de este post es sobre el ejercicio de una hembra preñada… y hemos acabado hablando del No ejercicio de las hembras enjauladas y sus nefastas consecuencias para los cachorros.

Antes de dejar a mi madre en la zona de cría y reunirme con el resto de la manada, Amy me dice con pena y preocupación:

-          ¿No te has dado cuenta que apenas tengo barriga? Creo que esta vez llevo muy pocos cachorros. Seguro que no son 10 como cuando tú naciste. Lo siento mucho por las familias que se quedarán sin cachorro y tendrán que seguir esperando.

 

 

lunes, 20 de septiembre de 2010

TIEMPO DE HIGOS

PERLA y JOLIE, saboreando esta deliciosa fruta

Es tiempo de higos. El fin del verano y la llegada del otoño coinciden con la época de uno de los frutos mediterráneos por excelencia: los higos. Este año hay muchos y muy buenos.

En casa, tres son los frutos que tenemos a nuestro alcance y que coinciden en el tiempo: avellanas, higos y nueces. Las avellanas y las nueces las hemos de partir con los dientes y nos dan más trabajo, sobre todo las avellanas. Pero los higos, no. Los higos solamente hay que seleccionar los maduros y comerlos. Hasta este año, lo más fácil eran las avellanas y las nueces porque caen al suelo y solo hay que recogerlas. Pero este año la higuera, que está en una superficie inferior a la que no tenemos acceso, ha crecido mucho y las ramas llegan hasta donde hacemos vida habitualmente, con lo cual llegamos con facilidad a coger los higos.

JOLIE le dice a PERLA: "Estos aún no están maduros"

Jolie es la más experta y la que nos instruye:

- El higo lo habéis de coger maduro del árbol. Los higos verdes no son buenos y ya no madurarán una vez cogidos.
- ¿Y cómo sabemos si está maduro?
- Por el color, el tamaño… y el olor. Nuestro poderoso olfato no se equivoca nunca. Un higo maduro huele a miel.

JOLIE: "Éste sí está maduro"

Como dice Jolie, es muy importante comerlo maduro. Su digestibilidad depende de su madurez. Y su alto aporte de fibra convierte al higo en un buen regulador del tránsito intestinal.

- Si no lo cogéis al punto –sigue Jolie- y esperáis al día siguiente, ya no lo encontraréis. Los pájaros se lo habrán comido.

- O bien, los habrán cogido nuestra familia – interrumpe Kimba.

- Sí, claro. Los higos ofrecen muchas posibilidades en la cocina. En casa, ya sabéis: mermelada, helados y tartas. Además de las recetas con platos salados: foie, jamón o “magret” de pato.

KIMBA y PERLA, hacen trampas y los cogen de la cesta

Los higos han sido considerados desde tiempos remotos un alimento exquisito y sagrado, propio de divinidades. En Grecia era una fruta muy consumida. Se dice que era la preferida de Platón. Los romanos lo incluían como uno de los mejores postres para coronar un buen banquete y muchas civilizaciones pensaban que era un potente afrodisíaco.

Como todas las frutas, son ricos en vitaminas y minerales. Vitaminas A y C y minerales como calcio, potasio, hierro, magnesio y fósforo.

JOLIE, no te pases que engordan