miércoles, 30 de septiembre de 2015

TOROS, ¿CULTURA O TORTURA?

“Ni como naturalista ni como biólogo puedo ser partidario de las corridas de toros. Es asombroso que exista un público que disfrute y sienta placer viendo como un hombre mata a un animal en la plaza de toros. La mal llamada fiesta nacional es la máxima exaltación de la agresividad humana”
(Félix Rodriguez de la Fuente)

Aún estoy indignada por el vil asesinato de “Rompesuelas”, el Toro de la Vega, en Tordesillas, a manos de una marabunta de cobardes. Me duele en el alma que España sea uno de los países donde, en pleno siglo XXI, el maltrato a los toros sea el “aliciente” de un gran número de fiestas populares (corridas, encierros, correbous...etc.). Es una “tradición” cuya continuidad no se justifica en una sociedad civilizada.


En una de mis excursiones anuales por la zona del Delta del Ebro y los Puertos, me encontré con un toro soberbio, diferente a los que encuentro en mis excusiones al Pirineo. Nos miramos fijamente y movimos nuestras colas. Mirada profunda, limpia, sincera. De agresividad, nada.

“Yo soy un toro indultado –me dijo. Tuve suerte y me perdonaron la vida. No es habitual que un Juez de Plaza otorgue el indulto a un toro. Pensó que yo era un toro bravo, bello y de buenas formas, noble al embestir, elegante en movimientos, resistente y fuerte. Dijo que merecía vivir para tener descendencia que herede esas características. Puede que yo sea un toro bello, noble, elegante, resistente y fuerte, pero lo que no soy es “bravo”. Por mucho que lo intentaron. Antes de salir a la plaza, me maltrataron para despertar una agresividad que no poseo. Me golpearon con sacos de arena, me clavaron dolorosas puyas en los músculos del cuello para que no pudiera girar la cabeza y embistiera siempre de frente, me limaron los cuernos, me pusieron un líquido irritante en los ojos... Y luego, ya en el ruedo, un hombre con un caballo me clavó y retorció una lanza en los músculos de la espalda y del cuello para asegurar la máxima pérdida de sangre… Aguanté todo lo que pude y al final, me indultaron. Y aquí estoy, viviendo feliz. Ahora soy un simple herbívoro pacífico pastando y rumiando en paz”.

Tengo un amigo en Perú que siempre me está increpando por las corridas de toros. Hace un tiempo me escribía: “No entiendo, realmente no entiendo como alguien puede pensar que las corridas de toros es un arte. No es arte, esto es maltrato, sufrimiento, nada bueno. Es todo malo, tanto para el toro, animal indefenso debo decir, como para las personas que lo ven y lo apoyan, personas con malos sentimientos que disfrutan de ver sufrir, agonizar y morir a pobres animales, que están indefensos…”

Yo, una simple collie, no tengo la solución. A mí también me cuesta entender cómo hombres, mujeres y niños, pueden ir a presenciar algo tan lúgubre como ver perecer un animal tan fríamente. Es la cultura del sadismo, el arte de la muerte y el dolor.
 
“Lo compré en la ganadería Domecq y estaba destinado a ser toreado en Barcelona. Cuando les pregunté si era difícil educar a un toro me contestaron: ‘si lo cuidas bien, verás que es incluso más fiel que un perro’. Esto demuestra que ellos saben bien el tipo de animal que tienen y que mandan a las corridas”. (Christophe Thomas)
“Explican los amantes de esta fiesta que los toros es parte de la cultura española y eliminarla sería desdeñar nuestra tradición, nuestra idiosincrasia de país. Ninguna tradición justifica el maltrato animal para el deleite de unos pocos. Era tradición antiguamente quemar a personas por no ser de una religión concreta. Muchas cosas horribles eran tradiciones que fueron desapareciendo con el paso del tiempo. También es tradición en la actualidad la ablación femenina en países orientales y no por ello debemos mostrarnos impávidos. Es estúpido identificar a un país únicamente por una sola tradición. Y más estúpido es si hablamos de un país como España, uno de los países más ricos en cuanto a cultura y tradición.
Muchos taurinos se jactan de que mejor que ellos nadie trata a este animal. Que nadie como ellos respetan y admiran su existencia. Y me resulta esto tremendamente contradictorio, pues si respetas y aprecias algo o a alguien, no lo demuestras precisamente por medio de la tortura. Es por eso que las personas que disfrutan de este tipo de eventos las considero de un perfil muy bajo en cuanto a nivel intelectual y emocional. Carentes de empatía, delicadeza y ternura. No son mis ganas de pretender ofender, simplemente, no puedo pensar otra cosa. ¿Quién disfruta torturando a un animal? ¿Qué tipo de personas es? ¿Y qué tipo de personas van a verlo por entretenimiento?
Comentan los taurinos que las corridas de toros son una muestra de arte, de baile y un ejemplo de virilidad y valentía por parte del diestro. No veo la valentía si no te enfrentas al animal en igualdad de condiciones. Este tipo de argumento además sólo denota arrogancia, un tufo de petulancia y altanería. Además, a los toros se les recorta la encornadura y son drogados. Así no veo yo tanta valentía.
Que el toro no sufre, dicen. La sola imagen del animal sangrando, jadeando, es muestra suficiente. No se puede negar lo evidente. Los neurólogos no sólo saben que el toro es capaz de sufrir sino que, además, lo usan como modelo en estudios sobre el dolor.
No puede haber arte en el derramamiento de sangre, no puede haber nada bello en celebrar la muerte de un ser vivo por simple placer. Es inhumano”.
(Alvaro Rojas, “Anhelarium.com”)


“En España, las leyes de protección animal de todas las Comunidades Autónomas y la del Estado prohíben y penalizan el maltrato animal. Los festejos taurinos son la excepción, permitiendo que un rumiante, que sólo se defiende cuando es maltratado, sea torturado hasta la muerte. La tradición y la mal entendida cultura, que no es cultura sino tortura, permiten este tipo de actividad, que quieren hacer Bien de Interés Cultural, lo que les hará llegar aún más dinero público, más de nuestro dinero, y que puede facilitar que nuestros hijos aprendan en los colegios e institutos cómo se hace sufrir a estos animales por diversión. La Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVAT) exige que no sea así y que el maltrato animal legalizado, del que la tauromaquia es el máximo exponente, sea abolido”. (José Enrique Zaldívar Laguía, veterinario, presidente de la Asociación de Veterinarios  Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal y vicepresidente de la Plataforma LTNC “La Tortura No es Cultura”)

Cada año, miles de toros son brutalmente asesinados en plazas de varios países del mundo. ¿Cultura o tortura? Defendida como una tradición cultural, este pasatiempo mortal no tiene lugar en una sociedad civilizada.
El periodista y escritor Francisco González Ledesma, escribía hace unos días en El País: “Gente docta me dice: te equivocas. Esto es una tradición. Cierto. Pero gente docta me recuerda: teníamos la tradición de quemar vivos a los herejes en la plaza pública, la de ejecutar a garrote ante toda una ciudad, la de la esclavitud, la de la educación a palos. Todas esas tradiciones las hemos ido eliminando a base de leyes, cultura y valores humanos. ¿No habrá una ley para prohibir esa última tortura, por la cual además pagamos?”

A tod@s mis amig@s, a cualquier persona que pueda viajar a México, América del Sur, Portugal, España o Francia, no os veáis tentados a ver de qué tratan las corridas de toros. No colaboréis con vuestro dinero a perpetuar estos espectáculos mortales. No son cultura, son tortura.



sábado, 29 de agosto de 2015

NADIE NOS PREPARA PARA TRATAR A UNA PERSONA CON ALZHÉIMER


“El hombre sabio se da perfecta cuenta de que la salud es su posesión más valiosa”
(Hipócrates)

NALA, feliz en Mallorca

Mi prima NALA hace un año y medio que vive con una familia en una casa en el campo, en el noroeste de la isla de Mallorca. Cuando embarcó, ella ya sabía que, aparte de su adorada “Humana” y su pareja, habría de convivir con varios gatos y posar de modelo para su “Humana”, aficionada a la fotografía. Su carácter extrovertido y su belleza (por dentro y por fuera) le ayudaron a cumplir sus objetivos con creces. Pero ahora, de repente, se ha encontrado con una nueva tarea para la que nadie la preparó…

Esta es la carta, que hace unos días nos envió la “Humana” de NALA:

Os quería contar más maravillas de nuestra Nalita, que se está convirtiendo en una extraordinaria terapeuta.

Hace un mes que el médico ha diagnosticado la enfermedad de alzhéimer a mi madre. Me dijeron que en el caso de mi madre sería muy rápido, tan rápido que desde hace tres semanas ha avanzado mucho, y además, en su caso, es más complicado porque sufre tremendas alucinaciones y párkinson. Desde hace  tres semanas duerme en nuestra casa y por la tarde desde hace unos días que se ha estabilizado un poco puede volver a su casa. Nala está demostrando ser una cuidadora nata, siempre pendiente de ella y cuando la ve deprimirse o estar confusa, hace todo lo posible por hacerla sonreír e incluso reír, de hecho es la única que lo consigue. También es la primera en acudir a mi madre cuando se levanta por la noche en medio de sus alucinaciones y la hace volver a la realidad con su cariño y su natural ímpetu para que todo el mundo esté bien, lo hace todo con mucha tranquilidad y con mucha conciencia, una conciencia que a veces “asusta”.  Ya os conté que mi madre nunca ha sido de perros e incluso siempre ha tenido miedo, con Nala es todo l o contrario se siente segura cuando está cerca. Ya se sabe que los Collies son así por naturaleza pero cuando digo que Nala es terapeuta no es sólo por sus actos, es porque sus actos realmente tienen efecto, transmiten algo. Una amiga de mi madre me dijo el otro día “con solo mirarla, cura”… 

La verdad es que ya hace un tiempo que Nala está demostrando tener un instinto especial. Con el tema de mi madre he sufrido algunos altibajos emocionales, supongo que con algo de depresión y ansiedad. Nala me ha sacado de allí desde el primer momento, con ella me siento feliz porque tiene un fondo feliz y muy comunicativo, con ella he hecho cosas que jamás me habría atrevido a hacer, incluso me han llegado a decir “desde que tienes a Nala eres más extrovertida”… jajaja. Bueno os cuento esto para contribuir un poco más sobre el hecho que los Collies son unos seres realmente especiales, pero también no hay que olvidar hacerles felices nosotros a ellos y allí es donde está toda la magia, me hace feliz hacerla feliz, creo que mucha gente no piensa en ello…

Para acompañar el relato os adjunto una secuencia de fotografías del efecto que tiene Nala sobre mi madre… que con sus 81 años me parece que hasta la rejuvenece.


¿Cómo se prepara uno para la tarea de cuidar a una persona con alzhéimer?
“Creo que nadie está preparado, ni los propios profesionales. Cuando llegas al diagnóstico se te abren las puertas a un mundo totalmente desconocido. Te arroja a un océano de muchísimas emociones para el que nadie está preparado”. (Pablo A. Barredo)

Como ha ocurrido con la familia humana de Nala, “cada día son más los que, sin esperarlo, ni por supuesto merecerlo, se ven obligados a sufrir el tremendo impacto que supone el diagnóstico de alzhéimer en la persona de un ser querido. Esa persona deja de ser ella misma. Su personalidad cambia, su humor se altera, su memoria se pierde, su capacidad de razonamiento se distorsiona y, evidentemente, resulta un caos en el sistema familiar hasta entonces más o menos estabilizado. Una serie de emociones y sentimientos se revoluciona en todos los elementos de la familia, lo que antes era cariño se empieza a transformar en rencor y tensión estresante. Lo que antes era comprensión, diálogo y comunicación se convierte en discusión, intolerancia e irritabilidad. Lo que antes era paz y tranquilidad, ahora es amargura, infelicidad y desesperanza. De repente, y sin estar preparados, sufrimos un golpe terrible en nuestra alma: el diagnóstico clínico de algo irreversible. Y a continuación, durante una larga temporada, sentimos una serie de emociones que nos asustan, sorprenden a veces e, indudablemente, nos hacen sufrir mucho. Y este dolor supone un trauma psicológico lo suficientemente importante como para cambiarnos la vida”. (José Mª Uncal, Médico Psiquiatra)

Los collies, como NALA, no somos ningún tratamiento farmacológico, pero disponemos de un sexto sentido y de un lenguaje no verbal muy efectivo para estos casos. Nuestra sola presencia aporta al enfermo serenidad, mayor bienestar y felicidad. Nuestra compañía es siempre positiva y somos más empáticos con los que padecen demencias. Un acto tan sencillo como el de dejarnos acariciar consigue que estas personas contacten con la realidad, se relajen y luego duerman mejor. Nuestra presencia les proporciona afecto y compañía, mejora su estado de ánimo y puede mejorar su actividad mental.

NALA, con su "Humana"
Aunque esto no es todo. Ya se lo he explicado a NALA. Tendrá otra misión, tanto o más importante: cuidar a su “Humana”. Porque la persona que cuida a un enfermo de alzhéimer sufre un gran desgaste ante tantas tareas, tensiones y esfuerzos que supone el cuidado. A lo largo del camino se verá expuesta a un buen número de emociones, de sensaciones de impotencia, de sentimientos de culpabilidad, de soledad, de preocupación o de tristeza. Y ahí estará NALA, “mi cabrita, mi cómplice, mi amiga, mi ayudante, mi compañera, mi pequeña...-como ella la define-, un ser muy especial, que toca el alma profundamente.” 




viernes, 31 de julio de 2015

AGENTES RURALES

Este verano estoy predestinada a conocer de cerca a los diferentes cuerpos de Policía de este país. Hace apenas una semana nos paró la policía de tráfico y hoy se han presentado en casa dos Agentes Rurales. Así, sin avisar. “Bon dia, som els Agents Rurals. Podem entrar? Venim a veure els gosos” – han gritado por el interfono. Toda la manada nos hemos puesto a ladrar, como siempre que llega un extraño. Esta vez con más razón porque se hacen notar: pantalón de color verde oscuro, polo de manga corta verde claro, botas de montaña y gorra. En la parte superior delantera izquierda del pecho, su número de identidad profesional, de color blanco, y en la parte derecha, el escudo. En la espalda, "AGENT RURAL".

        -       “No llevan pistola” – me dice Bruixa al oído.
        -       “Es verdad. Estos vienen en son de paz”

En el cinturón llevan radio y teléfono móvil. Colgado del cuello, uno lleva unos prismáticos y el otro una mini-cámara de video. En las manos, un portafolios y un aparato de color rojo con una pequeña pantalla.

        -       ¿Cuál es el motivo de vuestra visita?
        -       Venimos a controlar que los perros estén bien
        -       “Claro que estamos bien” – grita Bruixa, mientras le salta encima al guarda más joven.
        -       Hemos de leer el microchip de cada uno y ver las cartillas sanitarias para comprobar las vacunas.



Empiezan por Bruixa, que es la que tienen más a mano. Uno le pasa el aparato de color rojo por el cuello hasta que da un pitido y aparece un número en la pantalla, que el otro comprueba en un impreso. Ahora ya sé que el aparato rojo es un lector de chips.

-               - ¿Las Cartillas Sanitarias?
-               - Aquí están. ¿Alguna otra cosa?
-           - También necesitamos el Libro de Registro del Núcleo Zoológico. Hemos de revisar las fechas de entrada, las fechas de salida y el destino de los cachorros.
-               - De acuerdo, veo que ya venís preparados con el nombre de los perros impreso.
-               - Sí, los hemos sacado del censo del Ayuntamiento.

Después de ir pasando toda la manada por sus manos y comprobar que todos estamos vacunados y que los chips coinciden, los Agentes han querido ver las instalaciones.

       -       Una de las obligaciones más importante del Cuerpo de Agentes Rurales, es la protección de los animales contra cualquier acción de maltrato. Las instalaciones han de garantizar unas condiciones de confort, durante todo el año, y cumplir con lo que dispone la Ley de Protección de Animales.
        -       “Yo duermo aquí” –interrumpe la pequeña Bruixa. “Aquí tengo agua corriente para beber y mi comedora. ¿A que es guay?”


El Cuerpo de Agentes Rurales es un cuerpo de administración especial de la Generalitat de Catalunya, actualmente adscrito al Departament de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural. En otras Comunidades Autónomas, sus tareas están repartidas entre Guardas Forestales, Guardas Medioambientales, Seprona, etc. Los y las miembros del Cuerpo de Agentes Rurales son funcionarios de carrera que tienen la condición de agentes de la autoridad y de policía judicial genérica en el ejercicio de sus funciones y los efectos establecidos legalmente. Dentro de este marco, sus miembros están sujetos a la normativa básica del Estado y en la legislación sobre la función pública de la Generalidad de Catalunya.

Los Agentes Rurales velan por la conservación de la naturaleza y la protección del medio ambiente, y defienden el patrimonio natural y el futuro de nuestro entorno a fin de que todo el mundo lo pueda disfrutar. El Cuerpo de Agentes Rurales está formado por unos 500 agentes que actúan en toda Catalunya ofreciendo un servicio a los ciudadanos que se basa en la vocación, la proximidad, la profesionalidad y la eficiencia.

El Cuerpo de Agentes Rurales ejerce funciones, entre otras muchas, de Vigilancia e Inspección.
Las acciones de vigilancia en general, inspección de actividades y la colaboración en la gestión que efectúa la administración forestal constituye el grueso principal de las actuaciones de los Agentes Rurales. Estas se efectúan en el marco de las atribuciones del departamento competente o de acuerdo con las competencias de otros departamentos y de otras administraciones públicas. 
Las funciones de inspección son tareas que se efectúan en calidad de agentes de la autoridad de investigación ordinaria, identificación de personas, levantamiento de actas, decomisos, medidas cautelares, recogida de pruebas… Se pueden realizar de oficio o instancias de la Autoridad Judicial o de los servicios jurídicos del departamento.

Después de más de una hora de inspección detallada, los Agentes Rurales se despiden. Ahora, después de oírles explicar tantas cosas, ya me parecen más simpáticos.

             -       Bien, hemos terminado. Nos tendrías que firmar el Acta de Inspección. Con las notas que hemos tomado y las fotos y filmaciones que hemos  hecho, realizaremos un informe. Si hay alguna cosa, ya se pondrán en contacto con vosotros. No creo que os digan nada, ya que nuestro informe va a ser muy favorable porque estos perros viven muy bien. Si vierais con lo que nos encontramos… La semana que viene vamos a decomisar unos perros de caza que están encadenados, medio abandonados y en unas condiciones higiénicas lamentables.

  


viernes, 24 de julio de 2015

COLLIES EN EL COCHE Y LA DGT

Hace tiempo que no me llevan de excursión. Es lo que tiene ser madre y ocuparte de tus cachorros. Hoy, por fin, me han llamado y he subido como una exhalación al coche. Allí estaba ya Bruixa, no tan contenta como yo, porque no le gusta ir en coche. Nos vamos hacia el Pirineo y salimos muy temprano para evitar caminar en las horas de más calor.

Está amaneciendo, cuando, de repente, nos detenemos en una rotonda. Me pongo en pie y veo a un policía saludando: “Bon dia, la documentació del cotxe si us plau”.

Tantos viajes en coche y es la primera vez que nos para la policía. El otro agente viene hacia la parte de atrás y mira por las ventanillas del maletero. Hace cara de buena persona. Nuestras miradas se cruzan, mientras Bruixa sigue estirada, medio mareada. “Són collies!” –exclama con alegría, “els puc tocar?”

Creía que la policía era más seria. Aunque nos dicen que se trata de un control rutinario, me sorprende ver a un agente uniformado y “de servicio”, acariciando unos collies desconocidos...

Aprovechando la “familiaridad”, JZ le pregunta al primer agente, que ya ha devuelto la documentación, sin mirarla:

-       Como puede ver, los collies van sueltos en el maletero, ¿qué dice la normativa actual de la DGT sobre el transporte de perros en coche?

-       Los lleváis bien. No tienen acceso al conductor, están tranquilos y no molestan. La ley es bastante ambigua. Dice que el conductor ha de tener campo de visión, que no haya ningún elemento de distracción o que limite sus movimientos.

-       ¿Pueden sancionar? ¿A cuánto puede ascender la multa?

-       Transportar un animal suelto que pueda interferir en la conducción, puede ser sancionado con multa de hasta 100 euros. Cuando se lleven sueltos, con acceso al conductor, varios animales o un animal sentado en el regazo del conductor, los hechos podrían considerarse como conducción negligente (infracción grave) castigada con multa de 200 euros.

No me gustan las leyes que no son claras y que permiten diferentes interpretaciones de los artículos. La “Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial”, en su Artículo 11.2, dice:
“El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos”.

SAMBA, en el asiento trasero, con su arnés de seguridad

Hace un tiempo, me contaron que en una tienda de accesorios para perros, pusieron una dependienta en la puerta, sugiriendo a los clientes que compraran un arnés especial para el coche, porque la policía se había colocado junto a  las escuelas a multar a todas las personas que llevaran suelto el perro dentro de su vehículo. Cundió la alarma y agotaron los arneses, tratando de evitar una multa. No era verdad y es reprobable utilizar la táctica del miedo.  

El miedo a la multa o a la pérdida de puntos no nos importa a los collies. Al margen de la interpretación de la ley, lo que queremos es viajar en coche seguros y no perjudicar a nadie. Un perro suelto en el vehículo puede aumentar el riesgo de sufrir un accidente porque puede aumentar la distracción del conductor, interferir en la conducción al subirse encima del conductor o al afectar a los sistemas mecánicos (pedales, cambio de marchas, etc.), y puede provocar daños al resto de ocupantes en caso de frenazo o impacto.

Para nuestra seguridad en el viaje existen distintas opciones, dependiendo del coche.
Si viajamos en los asientos traseros, algo tan sencillo como un arnés de seguridad, con un sistema para atarlo al asiento como si de un cinturón de seguridad se tratara es uno de los métodos más utilizados actualmente. En caso de accidente, un perro sin retención puede producir altas cargas de impacto en el caso de un choque frontal, ya que a unos 50 km/h se multiplica por treinta y cinco veces su propio peso. Esto significa que un collie de 20 kg de peso tendrá una carga de impacto que superará los 700 kg a dicha velocidad, algo que en caso de impactar contra otro ocupante supondría lesiones graves, incluso mortales. Siempre que los humanos nos hagáis viajar en el interior del vehículo, debemos ser considerados como un pasajero más y, por tanto, debemos ir protegidos, para nuestra propia seguridad y para la de los demás ocupantes. No se recomiendan los correajes que se enganchan directamente al collar, ya que podría estrangularnos y supondría un riesgo para los pasajeros. Utilizar siempre un arnés que sujete todo el cuerpo, optando por los que han demostrado su eficacia mediante ensayos de choque o que están homologados mediante normas europeas, por ejemplo, ECE R17 o DIN 75410-2. Según la talla o el peso del animal, se pueden establecer diferentes sistemas de retención, que sujetan a los perros mediante el cinturón de seguridad o los dispositivos Isofix.

Para vehículos con portón trasero o familiares, se puede utilizar unas barras o rejilla divisoria que permite habilitar el maletero. Hay que tener en cuenta la estabilidad tanto de los respaldos de los asientos como del montaje de la rejilla, de modo que se optará por aquellas que van montadas desde el techo del vehículo al suelo del maletero y que cumplen las normas DIN 75410-2.

Yo, con ARA y SWAN, sueltas en el maletero

El transportín es otro de los métodos muy utilizado y seguro para viajar. En caso de disponerlo en el maletero, se colocará lo más cerca posible del respaldo y en posición transversal respecto a la dirección de la marcha. Para perros de pequeño tamaño o cachorros, los transportines se deben colocar dentro del habitáculo, concretamente sobre el suelo detrás de los asientos delanteros. Nunca se debe colocar un transportín sobre el asiento sujeto por un cinturón de seguridad, ya que las pruebas realizadas ponen de manifiesto que, en un choque, la caja se rompe y la mascota sale despedida a través de la pared del transportín.

Otro de los métodos, ya en desuso, es una red de seguridad. Su funcionamiento es similar a las barras, con el inconveniente de que es un material flexible y poco resistente. No es nada recomendable.

En España somos más de nueve millones de mascotas, entre perros y gatos. En teoría somos un miembro más de la familia, con quien nos gusta viajar, disfrutar y compartir experiencias. Pero queremos viajar con seguridad y necesitamos la ayuda de los humanos para que dicho viaje sea perfecto.



(Fuente: RACE)

lunes, 22 de junio de 2015

PERROS Y PETARDOS


El año pasado, en una de mis excursiones  (concretamente al Puigsacalm), uno de los integrantes del grupo, contaba maravillas de su hija y sus actividades con los perros. Se trata de Roser Feliu, Veterinaria, Especialista en Adiestramiento Canino, Instructora de Unidades Caninas de Trabajo,  Formadora de Guías caninos para empresas de seguridad privada,  Directora de Seguridad con la certificación del Cuerpo Nacional de Policía (CNP)…,  y creadora de LLADRUC (http://www.lladruc.com), un innovador servicio de educación canina a domicilio en la provincia de Girona, que se adapta el máximo a las necesidades de sus clientes (de dos y de cuatro patas), basado en la confianza, la empatía y la profesionalidad. Es un equipo de profesionales (educadores caninos, veterinarios y maestros), que trabajan con ilusión, día tras día, para mejorar la relación entre perros y propietarios.

Hoy no soy yo, desde mi visión canina, sino una especialista como Roser, quien escribe este post. Aunque está basado en la noche de San Juan, muy arraigada en Catalunya, sus consejos son también válidos para otras celebraciones y para otras latitudes, como mis amig@s de Perú, Chile, Ecuador, Argentina, etc.

Connor y Fura (detectores de drogas) y Burka (detectora de explosivos) estaban así de tranquilos durante la última pirotecnia futbolera, pero si tu perro lo pasa mal sigue leyendo… 

Qué NO hemos de hacer
Llega el 23 de Junio y en toda Catalunya se celebran las verbenas de San Juan, donde es habitual la pirotecnia y las macro-fiestas de madrugada que provocan un ruido ensordecedor al cual muchos perros reaccionan mal. Muchos propietarios, per simple desconocimiento, (¡y quizás con toda la buena intención del mundo!) cometen unos errores que, en muchos casos, no hacen más que empeorar el problema. Veamos cuales son…

¿CUALES SON LOS DIEZ ERRORES MÁS HABITUALES QUE PUEDES COMETER CON TU PERRO LA NOCHE DE SANT JOAN? 

1. Medicar a tu perro sin la supervisión del veterinario, sobre todo si lo haces con tranquilizantes, sedantes o relajantes musculares que sean de tu botiquín. Puedes provocarle náuseas, vómitos, bradicardias e incluso poner en peligro su vida. Recuerda también que algunos medicamentos veterinarios inhiben la capacidad motora, pero no la sensitiva, es decir, el perro es consciente en todo momento de lo que pasa sin poder moverse. ¿Te lo imaginas?

2. Regañar a tu perros por mostrar miedo porque eso puede aumentar su nerviosismo, su ansiedad y los síntomas asociados (ladridos, gemidos, vómitos, micciones y defecaciones involuntarias, etc.)

3. Gritar o expulsar al perro cuando se esconde en la bañera, bajo la cama o dentro de un armario, ya que seguramente está buscando un lugar de tranquilidad. Si tu perro está correctamente habituado al trasportín puedes ponerlo en un lugar protegido con la puerta abierta o bien puedes construirle un refugio con una caja de cartón o de madera con mantas que amortigüen el ruido.

4. En el otro extremo, piensa que si lo sobreproteges excesivamente, corres el riesgo de convertirlo en incapaz de gestionar las situaciones conflictivas per si mismo. ¡Evita premiar el miedo!

5. Intentar hacer terapia a tu perro mientras tu estás histérico. Recuerda que los perros son capaces de notar el aumento de nuestra adrenalina en situaciones de pánico. Si tú no estás calmado… ¿de verdad pretendes que tu perro le esté?

6. No cerrar bien puertas, ventanas ni terrazas, incluso las de espacios más pequeños, como la despensa o el lavabo: hacerlo ayudará a apaciguar el ruido y crear un ambiente más tranquilo.

7. Poner la música a todo volumen para “disimular el ruido exterior” ya que, sin quererlo, puedes producir una inundación de estímulos que sobreexciten al animal. Sigue el punto 6 y, si aún así, decides poner música, que sea suave y a un volumen mediano, al nivel necesario para enmascarar ligeramente el ruido.

8. Pasear a tu perro desatado o con el collar poco ajustado por zonas donde pueda haber venta o ensayos de pirotecnia. Hasta los perros con un mejor control pueden mostrar un comportamiento de huida si sienten un estímulo que los sobrepasa. Piensa que no solo corres el riesgo de extraviarlo sino que también puede producir un accidente de tránsito. Sé responsable.

9. Llevar a tu perro a una verbena, aunque esté habituado. Hace poco tuve una discusión con un adiestrador de otra empresa por este motivo: él creía que, al tener un perro bien habituado a los ruidos, podría ir tranquilamente por todas partes y yo le respondí que era la peor estupidez que, como profesional, podía hacer. No porque el perro no pudiera responder como se esperaba, sino porque nunca se sabe a qué insensato se le puede ocurrir “animarle la fiesta” a tu perro tirándole un petardo entre las patas…  Como decía Einstein, ”la estupidez humana no tiene límites”.

10. Finalmente el error más típico es “hacer experimentos“. Todos tenemos la tentación de consultar Internet, seguir los consejos de los compañeros de paseo o buscar ayuda en fórums, pero piensa que solo un equipo de profesionales como LLADRUC te ayudará a planificar una terapia efectiva i creada especialmente para ti, según tu lugar de residencia, tus costumbres, las verbenas de la zona, etc. Si tienes dudas… llámanos!


Roser Feliu



Fuente:

Roser Feliu, blog en catalán: https://lladruc.wordpress.com/

miércoles, 20 de mayo de 2015

¿CORTAR EL PELO A UN COLLIE?

Hace mucho tiempo que no escribo nada en el Blog. He sido madre de 10 cachorros y me han supuesto mucha dedicación. Ahora ya tienen más de un mes y puedo tomármelo con más calma.

Hoy he podido estar un rato con mi nieta Bruixa, a quien apenas conocía. Ya tiene casi cuatro meses. Hace unos días que está haciendo muchísima calor y, viendo a Bruixa jadeando bajo su lindo pelaje tricolor, me he acordado de la visita que tuvimos el año pasado, más o menos por estas mismas fechas. Se presentó una familia con su perro, y estuve tan pendiente de él, que nunca llegué a enterarme a qué vinieron.
-       Y tú ¿de qué taza eres? –le preguntó Perla
-       Soy un collie sin pelo.
-       No, tú no eres un Smooth
-       Claro que no, yo soy un Rough Collie a quien han cortado el pelo.
-       ¿Cortar el pelo? A ti te han rapado.

Yo sé  que hay muchas personas que, buscando el bienestar de su perro, optan por cortarle el pelo durante las estaciones más cálidas, para que se sienta más fresco y cómodo. Pero no todas las razas son iguales. Y a la nuestra, Rough Collie, no es aconsejable cortar el pelo y, mucho menos, rapar al cero.
 
Bruixa, a los tres meses. 

Mientras los humanos hablaban de sus cosas, me acerqué a charlar con el “collie rapado” y observé que se sentía extraño.
-       ¿Eres tricolor? –le pregunté para romper el hielo.
-       Sí, y yo era muy feliz con mi largo pelo y mi blanco collar… hasta que ayer me hicieron esta desgracia. Estoy muy triste y estresado. Mi familia no entiende lo que me pasa, pero me siento avergonzado. Esta mañana en el parque nadie me reconocía. Mis amigos de juegos de cada día me han ignorado. ¿Por qué me ha hecho esto mi familia?

¿Cortar el pelo a un collie?

La respuesta es no. Ni en verano ni nunca, salvo por alguna enfermedad o lesión, por prescripción veterinaria o por alguna circunstancia especial.
Además de evitar todos los daños morales que nos ha explicado el “collie rapado” que nos visitó, los collies necesitamos nuestro pelo para proteger nuestra piel. Los humanos, si tenéis que exponeros al sol, os ponéis ropa adecuada o protector solar para protegeros. Si rapáis a vuestro collie ¿cómo va a protegerse del sol?
Los collies necesitan salir y tomar el sol, nadie los ha de privar de ese placer y mucho menos de su pelo que es su única forma de protegerse de él y filtrarlo para evitar problemas en la piel, golpes de calor y deshidratación.



¿Cómo protege el pelo la piel del collie?

Los collies tenemos dos capas de pelo, la exterior, de pelo más largo y fuerte, es como un paraguas que nos protege de la lluvia y el sol, mientras que la interior (o subpelo), más corto y denso, es un aislante térmico que nos protege del frío y el calor. Si nos cortan el pelo exterior nos quedaremos solo con el interior que es incapaz de protegernos de los rayos directos del sol, permitiendo que estos lleguen sin filtrar hasta la piel, sobrecalentándola y exponiéndola a quemaduras y cáncer de piel. Y si nos rapan, aún peor.
Durante la exposición al sol, la punta del pelo puede llegar a los 66º, y se va reduciendo en su camino hacia la raíz. Cuanto más corto es el pelo, mayor exposición al calor.

En condiciones normales, un perro es capaz de disipar el calor “sudando” por la boca, pero si tiene el pelo corto (natural o rapado), esto no es suficiente, por lo que recurre a erizar el pelo para ayudar a la circulación del aire en la piel y disminuir la temperatura. Esto funciona para los animales que son de pelo corto, pero no para aquellos a los que les han cortado el pelo. El pelo tiene un músculo llamado “músculo erector” que está insertado en el folículo piloso y cuya función es tensar y erizar el pelo. Cada vez que alguien rapa a su collie, está atrofiando este músculo y el collie no podrá recurrir a esta opción para refrescarse. Por tanto, si rapáis a vuestro collie, no le estáis quitando el calor, sino que le estáis quitando todas sus opciones para protegerse de él.

Como con todos los perros de doble capa de pelo, la mejor opción para que el collie esté lo más fresco posible  es cepillarlo regularmente y “deslanarlo” correctamente para evitar exceso de subpelo durante las épocas de calor. Una higiene adecuada le permitirá disfrutar de un nivel de bienestar más elevado, mejorando, además, su aspecto general y su buena salud. Para airear la piel es muy importante eliminar el pelo muerto y los nudos, cortando, si es necesario, los de detrás de las orejas.
 
Su propietario quería tener un león... y desgració a su collie (Foto de "Recreoviral")

Los collies no somos tontos y sabemos encontrar el lugar más fresco de la casa. Son los humanos los que a veces nos lo complican. En vez de cortarnos el pelo, ¿por qué no recortar o reacomodar los horarios de paseo y adaptarlos a las horas del día en que no haga tanto calor?, ¿por qué no cambiar la ruta y no ir todo el camino bajo los rayos del sol?...

Los humanos que nos conocéis, siempre decís que los collies somos  afectuosos, inteligentes, sensibles, excelentes compañeros para personas de cualquier edad, especialmente niños. Necesitamos mucho ejercicio físico, estimulación mental y vuestra compañía, pero no necesitamos que nos cortéis el pelo en verano. ¿No os dais cuenta que para nosotros es un castigo moral y físico? Nuestro pelaje es un preciado tesoro, una de las características más hermosas de nuestra raza. Feliz verano. 




domingo, 5 de abril de 2015

¿SOMOS LOS COLLIES HIPOALERGÉNICOS?


Según la RAE, Hipoalergénico o hipoalérgico:
“Que tiene un riesgo bajo o nulo de provocar una reacción alérgica”


“Somos una pareja joven con un niño y nos gustaría haceros una visita para que nuestro hijo tenga un primer contacto con los collies y para comprobar si son compatibles con mi alergia. Yo soy alérgico a perros y gatos y hemos leído que los rough collies son hipoalergénicos. Quiero estar con ellos y tocarlos para comprobar si es cierto y queremos haceros algunas preguntas porque es una decisión muy importante para nosotros”.



Tras recibir este mensaje, nuestra familia humana concertó una visita con esta familia. Vinieron a casa y estuvieron un buen rato jugando y abrazando a algunos collies adultos y a los cachorros, mis primeros nietos. Todos estábamos pendientes de Jordi, el padre alérgico a los perros. Nos advirtió que los síntomas podían ser inmediatos: picor de nariz y ojos, mucosidad líquida, lagrimeo, tos, sensación de falta de aire, hinchazón en la zona de contacto de la piel… Pero no ocurrió nada. Ninguna reacción alérgica y mucha alegría. Hoy hace una semana que tienen a su collie, FOC, en casa y sin ningún problema. ¿Será cierto que los collies somos hipoalergénicos?

La alergia es un problema de salud pública. Las enfermedades alérgicas a nivel mundial no cesan de aumentar, estimándose que entre el 30 y el 40% de la población se encuentra afectada por alguna de ellas. En España, las cifras son similares: una de cada cuatro personas padece algún tipo de trastorno alérgico.
Pero no siempre tiene la culpa el perro. Hay que realizar unas pruebas para saber cuál es el origen de la alergia. No siempre es el perro el factor desencadenante. En muchos casos, puede ser la contaminación, los ácaros o el polen.

En general, todos los médicos recomiendan a las personas alérgicas que no tengan perro. Yo me pregunto: ¿Es inevitable renunciar a compartir la vida con un collie?
Existen diferentes sintomatologías e intensidades de alergia. Hay alergias de tipo cutáneo, respiratorio, etc. Y a su vez éstas pueden ser leves, moderadas o graves. Cada persona debe conocer qué tipo de alergia tiene y cómo es de intensa, haciéndose las pruebas pertinentes y consultando con un alergólogo.
No es lo mismo una leve erupción cutánea que un ataque de asma. Una vez conocido el tipo e intensidad de la alergia se puede asumir, o no, la responsabilidad de tener un perro.



Las razas de perro “hipoalergénicas” son razas caninas que, se dice, son más seguras que otras razas para aquellas personas alérgicas, aunque según un artículo publicado en el New York Times comentaba que los alergólogos creen que todas las teorías sobre razas “seguras” son sólo predisposiciones de las personas para que esto sea así. Los alergólogos reconocen que a veces un paciente alérgico en particular puede tolerar un cierto tipo de perro, pero existe consenso en el sentido que "la suerte que han tenido algunos en la elección de sus mascotas no puede ser generalizada a un patrón que se ajuste a todas las personas y todas las razas de perros."

La creencia de que algunas razas de perros son “hipoalergénicas” se basa en la idea que secretamos menos alérgenos irritantes que otras razas, aunque no existe evidencia científica seria que soporte esta idea.
El grado en que un tipo particular de perro es hipoalergénico para una persona en particular puede variar por las características de la misma persona.

Todas las razas caninas son susceptibles de causar alergia. "No hay una evidencia científica que demuestre la existencia de razas de perros hipoalergénicos", asegura el doctor José Manuel Zubeldia, del Servicio de Alergología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Por otro lado, existe la denominada teoría de la higiene. Se refiere a "perros demasiado aseados que acaban por desarrollar alergias, ya que al bañarles demasiado se deteriora la capa protectora que recubre la piel", explica José Luis González, dermatólogo y profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid. “Algo similar ocurre con los niños que viven en un entorno demasiado aséptico y que no están nunca en contacto con animales. Cuando sean adultos, es más probable que desarrollen alergia a los perros porque su sistema inmunitario no está reforzado de manera suficiente”.

“A veces algunos pacientes alérgicos –según el alergólogo Dr. Manuel de las Heras Gozalo- notan síntomas ante determinadas razas de gato o perro y, sin embargo, toleran la exposición a otras.
Los estudios realizados no han encontrado diferencias con respecto a los alérgenos producidos entre distintas razas de perros y no creemos que existan alérgenos específicos de una raza. Se sabe que algunas razas se distinguen por una mayor secreción sebácea y por desprender más caspa que otras, causando más síntomas.
Por razones desconocidas, hay casos particulares en los que un paciente alérgico parece tolerar la presencia de un animal en concreto, habitualmente su propia mascota, pero no la de otros animales de su misma especie y raza. No obstante, no hay un patrón que se ajuste a todas las personas ni razas de perro”.



Aunque en la actualidad no hay evidencia científica que lo demuestre, son muchos los que sostienen que las llamadas razas “hipoalergénicas” disminuyen el riesgo de una reacción alérgica y hacen posible la convivencia con las personas que sufren este tipo de alergia. También mantienen que, en algunas ocasiones, la convivencia con el animal ayuda a desarrollar un cierto grado de tolerancia inmunológica (como una especie de vacuna natural).

¿Somos los collies hipoalergénicos?
Se ha especulado con que algunas razas como el Rough Collie no tenemos los alérgenos principales de todos los perros en nuestra piel. Y que pacientes alérgicos a los perros pueden acariciarnos sin presentar la sintomatología, pero estos estudios nunca han sido publicados oficialmente.

En cualquier caso, la falta de estudios contrastados sobre si los collies somos o no hipoalergénicos, hace que no se puedan establecer recomendaciones concretas. Hay que hacer la prueba personal y directa, como hizo Jordi, antes de poner un collie en casa.