domingo, 30 de noviembre de 2014

ALMOHADILLAS, NUESTRO ÚNICO CALZADO

Mi prima ARA ha cumplido ya 10 meses y la otra semana la acompañé a realizar uno de sus muchos deseos: ver el mar. “Mis hermanas MIA y NALA se lo pasan muy bien junto al mar” –me dijo un día. “Sí, ya lo sé, pero una en Asturias y la otra en Mallorca, lo tienen muy cerca” –le contesté.

Fuimos a una de mis zonas preferidas, al Parc Natural del Cap de Creus, esta vez a Cala Jòncols, Cala Pelosa y Cala Montjoi. ARA se lo pasó muy bien, pero acabó muy cansada.

Ya en el coche, en el viaje de vuelta, me dijo: “Me duelen las almohadillas. En la arena he galopado muy a gusto, pero caminar por la roca erosionada por el viento de la tramontana, no me ha ido tan bien”. Nos detuvimos en un semáforo. Estábamos en Roses. ARA se quedó pensativa mirando con curiosidad una gran tienda de calzados, a su izquierda. Me preguntó: “¿Cuántos pares de calzados gasta una persona a lo largo de su vida?”

ARA junto al Mediterráneo, en la arena y caminando por la roca erosionada

Me di cuenta por dónde iba. ARA había asociado sus doloridas almohadillas con la gran variedad de calzados que pueden elegir los humanos. Nos quedaba una hora y media de viaje e intenté explicárselo.

El calzado, para los humanos, ha trascendido su función original de cubrir los pies para convertirse en un objeto de deseo y atracción. Dicen que los españoles compran, a pesar de la crisis, de cuatro a cinco pares de zapatos al año, según datos del sector. Sin tener en cuenta el calzado que más ha evolucionado, que es, sin duda, el calzado deportivo. Todas las disciplinas deportivas tienen un calzado específico, con diseños especiales en función de los diferentes movimientos que requiere cada deporte para facilitar la práctica del mismo y prevenir posibles lesiones. Teniendo también en cuenta el terreno sobre el que se realizará el deporte. No es lo mismo correr sobre tierra, asfalto, suelos sintéticos, etc.

Los humanos pueden elegir el calzado que quieran. Para los collies, en cambio, las almohadillas son nuestro único calzado, por lo que esas “suelas” deben estar en las mejores condiciones para todo tipo de terreno, para cualquier época del año y para toda la vida.
 
A TUC, de cachorro, le gustaba el calzado humano.
La naturaleza, siempre tan savia, ha dotado a nuestras almohadillas de una constitución anatómica propia de un “calzado-todo-terreno”. Lo primero que se ve es una gruesa lámina de queratina, que hace que tengan una consistencia adecuada a su función. Justo por debajo, las almohadillas poseen una mezcla de tejido elástico y grasa, lo que le permite que los impactos propios de la locomoción se vean amortiguados y protejan unas estructuras vitales como son los dedos y las uñas. Esa elasticidad le permite adaptarse a cualquier necesidad y cambio de la dureza del terreno. Esa grasa también actúa como aislante de las temperaturas, tanto del calor como del frío.

Asimismo, las almohadillas poseen un entramado de fibras nerviosas y de conductos vasculares. Por ello un corte provoca sangrado y dolor que deben ser atendidos a la mayor brevedad posible.

Finalmente, existen diversas glándulas (sudoríparas, sebáceas…) que facilitan el mantenimiento de la almohadilla, proporcionan información a otros animales (marcaje) y mejoran el agarre de la lámina de queratina durante la locomoción.

El estado de nuestras almohadillas es muy importante para conseguir realizar con éxito cualquier actividad al aire libre. Por ello debemos fortalecerlas progresivamente, teniendo siempre muy presente la sincronización de estos dos factores: tiempo y superficie. La duración del ejercicio puede ser mayor o menor en función de la superficie que pisemos (hierba, arena, asfalto…) Teniendo también muy presentes la temperatura, la lluvia, la nieve, etc.

¿Habéis probado los humanos a tocar alguna vez el asfalto o el hormigón un día de calor? Estos materiales absorben especialmente el calor y en los días de verano, con una fuerte irradiación solar, el asfalto puede llegar a calentarse hasta los 70º. No hace falta que os explique cómo lo va a pasar vuestro collie si le hacéis caminar durante horas en contacto directo con estas temperaturas y lo que van a sufrir sus almohadillas por la abrasión.
 
Así le quedaron las almohadillas a SIRIUS, después de caminar más de 6 horas

La persona propietaria de un collie debe prever y prevenir los problemas de las almohadillas. Revisiones y cuidados habituales aseguran su bienestar. Las almohadillas son nuestro principal contacto con cualquiera que sea el terreno por el que transitemos. Por ello, los humanos debéis dedicarnos algo más que una mirada cuando aparece una cojera u otra dificultad locomotora. Puede que solo sea una espiga, una piedrecilla o incluso un chicle que se haya quedado pegado, pero también podría ser una almohadilla levantada o agrietada. Recuerda que los collies somos ancestralmente muy duros y sufridores, que podemos tener las uñas destrozadas o las almohadillas lastimadas y seguir corriendo sin dar muestras de dolor… hasta llegar a casa y observar los resultados.

A los collies nos crece mucho el pelo entre las almohadillas, incluso sobresale entre los dedos. Hay que recortar este pelo sobrante. Además de por razones estéticas, es importante controlar el crecimiento del pelo en esta zona para evitar problemas. Si crece demasiado es posible que se formen nudos y es más fácil que se enganchen espigas o simplemente barro que se acumula y se endurece entre los dedos, causándonos dolor e irritación. En verano conviene que las tengamos despejadas de pelo para liberar calor, ya que sudamos por las almohadillas.

Las almohadillas de un collie sano deben ser duras, ásperas y al mismo tiempo elásticas. No deberían estar resecas ni agrietadas. Las quemaduras y abrasiones en las almohadillas pueden ser extremadamente dolorosas, ya que los collies tenemos mucha sensibilidad en esta zona. En ocasiones, aunque nos veáis cojear o caminar de forma diferente, las quemaduras no son fácilmente visibles, pero sí podréis notar las almohadillas demasiado "lisas y suaves" y más sensibilidad de la normal al tacto. En este caso conviene hidratarlas y protegerlas con alguno de los buenos productos que existen en el mercado, que contengan vitamina A. El aloe vera es estupendo, mejor si es directamente de la hoja.

Para las personas que vivís en zonas con mosquitos flebótomos es importante y a tener muy en cuenta que unas uñas que crecen en exceso, almohadillas permanentemente levantadas y agrietadas sin razón aparente y que no mejoran a pesar de los cuidados, heridas en las almohadillas que no terminan de cicatrizar, deberían poneros en alerta y consultar a vuestro veterinario de confianza para realizar un análisis de leishmania a vuestro collie.
 
SHIRA, la hermana de PERLA, acostumbrada a usar botines en sus excursiones por Sierra Nevada.
Aunque sigo pensando que las almohadillas son nuestro único calzado y hay que cuidarlas porque son para toda la vida, el sector de la moda canina ha resuelto, a su manera, el peligro que en ocasiones supone transitar por algunas superficies: botines caninos. Hay modelos pensados para todos los terrenos, para caminar en nieve, para el asfalto o para la arena. Sin embargo, caminar con este tipo de calzado canino no siempre es sencillo. A mí no me gusta. Lo probé una vez y me sentí rara e insegura. Además, ahora estoy pensando que unas almohadillas tapadas no dejan huella. Y los collies estamos en este mundo para dejar huella. Como decía un humano sabio: “No somos lo que hacemos ni lo que pensamos. Tan sólo somos la huella que dejamos”


miércoles, 22 de octubre de 2014

EXCÁLIBUR, MÁS QUE UN PERRO


-          ¿Cómo está Excálibur? –preguntaba Teresa desde su habitación aislada.
-          Está bien – le mentía su marido por teléfono.

Ahora Teresa ha vencido al virus del Ébola y se recuperará. Excálibur era su perro del alma al que “alguien” mandó matar. Ella aún no lo sabe. Su marido y miles de ciudadanos se opusieron, pero imperó la “sin razón”. Sin saber ni siquiera si Excálibur se había contagiado.

Teresa se ofreció voluntariamente para cuidar un enfermo terminal de ébola. Se contagió y estuvo aislada, a punto de morir. Mientras, “alguien” pretendió culparla por estar en ese estado y encima sacrifican a su perro Excálibur. “Sólo es un perro”, comentó un funcionario, desconcertado por la incapacidad de sus superiores.

Todo está ocurriendo en un país en el que un día sus gobernantes decidieron hacer un alarde de poderío y mostrar al mundo “qué buenos somos”. “Tengo una ocurrencia”, anunció el Presidente en el Consejo de Ministros un viernes: “Montamos un gran dispositivo, vamos a África y repatriamos algún enfermo de Ébola. Con cámaras de TV incluidas para mostrarlo al mundo”. “Eso costará mucho dinero”, le dijo el ministro de economía. “Da igual. Hacemos más recortes en sanidad”. Dicho y hecho. Como el primer repatriado se murió enseguida, fueron a por otro, que también murió… y contagió el temible virus a Teresa.

La gestión de “la crisis del Ébola” por parte del Gobierno de ese país fue un auténtico desastre. Se cometieron un sinfín de errores desde el momento en que se repatriaron a España los dos infectados por el virus. No se prepararon las instalaciones de forma adecuada. No se tuvo en cuenta en ningún momento la opinión de los expertos sanitarios que aseguraban que el hospital donde los ingresaron no tenía el nivel de seguridad suficiente para tratar a enfermos infectados con el virus. No se dotó a los profesionales con el material de protección del nivel adecuado para minimizar su riesgo de contagio ni se les instruyó correctamente. No se estableció el protocolo necesario para aislar a la primera infectada en España por el virus, Teresa, desde el primer momento en que presentó síntomas, aún sabiendo que era una de las personas que había estado tratando a los enfermos fallecidos, y que no aislarla podía suponer un peligro para el resto de la población en contacto con ella.

Y luego, la decisión de matar a Escálibur ha sido una chapuza más del Gobierno de ese país. Su incapacidad de gestión había sido ya portada de los periódicos y conocida “por tierra, mar y aire” (Metro de Valencia, Prestige, Yak-42…). Y nadie dimite. Su estado natural es la impunidad.

Teresa ha salvado su vida, a pesar del Gobierno. Y, ¡qué mezquindad!, ese mismo Gobierno pronto sacará pecho y utilizará la salvación de la vida de Teresa como ejemplo de las cosas bien hechas… Yo solo soy una pobre collie y tal vez tenga una visión distorsionada de las cosas. Si alguna de ellas coincide con la realidad, es pura coincidencia.



¿Por qué mataron a Excálibur? ¿Porque “sólo es un perro”? Para Teresa y su familia, Excálibur era más que un perro. Y Teresa aún cuenta con él para que le ayude en su recuperación. ¿Cómo reaccionará cuando sepa que Excálibur está injustamente muerto? Debía ser su apoyo, su consuelo, su mejor terapia. Para las personas que amáis la vida –y Teresa ahora la ama más que nunca-, un perro es parte de la familia, de vuestra existencia, de vuestra alegría. Un perro es la compañía en los momentos difíciles, es quien os puede ayudar a sentiros útiles, necesarios y confortados cuando el mundo se os viene encima. Excálibur era más que un perro y no merecía ser sacrificado.

La total recuperación de Teresa será larga. A partir de hoy todos los perros vamos a ser Excálibur y le transmitiremos las mejores vibraciones. El Gobierno no lo entenderá. No puede entenderlo porque viven en otra onda, lejos del pueblo. Seguramente no tienen un perro que les espere en casa. No merecen tenerlo. 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

ME ESTOY QUEDANDO SORDO


-          No quiero vivir más, estoy viejo y soy un problema para todos –me sorprendió CAP unos días después del accidente.
-          ¿Por qué dices eso? Para tu edad, estás bien.
-          No, Nina, estoy sordo y ya viste lo que pasó.

CAP se refiere al lamentable accidente que ocurrió en casa hace poco más de dos meses. La puerta basculante del garaje se cerraba y él se encontraba justo debajo. Para toda la manada el ruido de la puerta al cerrarse es ya conocido y nos alejamos, pero CAP no la oyó y la puerta lo atrapó. Sus gritos de dolor alertaron a nuestra familia. JZ quiso ir tan deprisa a socorrer a CAP que no calculó las distancias y se cayó por dos veces, lastimándose la rodilla. Ensangrentado y angustiado, llegó hasta CAP y pudo detener el portal. Por suerte, CAP estaba bien. Sus costillas aguantaron la presión del portal y la rápida intervención de JZ evitó males mayores para Cap, aunque a JZ le supuso tener que ir a Urgencias y estar más de un mes de baja. Demasiados días sin poder andar... y yo sin poder ir de excursión.
 
CAP y la puerta que no oyó cerrarse y le atrapó

Este episodio afectó mucho a CAP y le hizo sentirse culpable. Por suerte él es muy positivo y ha hecho un gran esfuerzo para resituarse:

-          Debo ser agradecido por estar vivo. Quiero alejar de mi inconsciente ese sentimiento medio depresivo que hace que el paso de los años sea visto como la pérdida de todo.

CAP ha cumplido 13 años y sus sentidos se van debilitando en cierto grado, unos más que otros. Él mantiene un gran olfato y una buena vista, pero tiene otros problemas, comunes a su edad, como la sordera, debido a la calcificación de los huesecillos del oído interno.

Antes del accidente, las más jóvenes de la manada ya habíamos observado otros síntomas: Duerme tranquilo, las siestas duran más tiempo y sonidos que antes lo despertaban parecen ya no molestarle. No se acerca cuando lo llaman y no obedece órdenes orales, a no ser que vayan acompañadas con señas...

Éstas y otras alteraciones de su conducta, siempre intachable hasta ahora, tienen una explicación más física que emocional: se trata de la sordera, sin duda. Los perros sordos, o con importantes mermas auditivas, dejan de reaccionar ante sonidos que antes llamaban su interés, o tienen dificultad para identificar el origen de un ruido.

Hoy, su hija KIT, que cuida de él a todas horas, nos ha reunido a toda la manada, para coordinar nuestra ayuda a CAP y hacer que sus últimos días, o años, sean lo más agradables posibles:

-          Hay que hacer jugar y moverse a mi padre. Que no se apoltrone en una vida sedentaria. Una buena dieta y ejercicio regular es lo mejor. No vamos a permitir que se hunda en la senilidad. La rutina diaria de ejercicio, juego y contacto deben continuar. Como su sordera es inevitable, es necesario que le conversemos de frente, evitando la distancia y utilizando gestos. Él me ha prometido que se apoyará más en su olfato y que se esforzará en observar atentamente las expresiones faciales y el lenguaje corporal. Como nos dice nuestra familia humana, hay que tener paciencia y cargarse de comprensión.
 
CAP y su hija KIT, siempre pendiente de él
De acuerdo, Kit. CAP es una pieza muy importante en la manada. Es un pozo de experiencia y sabiduría y todas las jóvenes queremos seguir bebiendo de él. Vamos a cuidarlo.

Pensando en CAP, y en todos los humanos que tienen collies viejos, copio un extracto conmovedor de “Old Dogs”, de Gene Wengarten y Michael S. Williamson, un ensayo sobre la experiencia de convivir con perros viejos. Uno de los autores recuerda el día en que sintió que su perro comenzó a envejecer:

“Sí, yo presentía que se estaba haciendo viejo. Al principio fue un cambio sutil. Pero ese espíritu chulesco se fue aplacando; a esta nueva paz contribuyeron la ceguera y la sordera. Pero en vez de reaccionar con frustración y tristeza, como haría un ser humano, mi perro viejo fue optando por la tranquilidad de espíritu. Ahora, no me cabe duda, es un sabio. En verano encuentra el rincón más fresco, en invierno el rayo de sol más sabroso; ya no quiere alejarse más de cien metros de casa, cuando llega a la esquina, se da media vuelta y da por finalizado el paseo; prefiere dar paseíllos por el patio, como si fuera un jardinero experto, disfrutando del olor de cada hoja. Un amigo me dijo un día, "me encantan los perros, pero no los tengo porque su ciclo de vida es demasiado corto". Es cierto. Pero hay algo tan digno en su vejez, esa capacidad para convertir las limitaciones físicas en placidez contemplativa, que su actitud se convierte en una lección diaria. Cierto es que a veces echo de menos esa adoración sin límites que le hacía mover la cola sólo por el hecho de que yo le mirara. Hemos cambiado los papeles, ahora soy yo quien de vez en cuando se acerca a su cojín. Le miro esos ojos como canicas que miran sin ver y le digo, "cuánto te admiro". Y él ronronea, entiende mi admiración. Es un viejo con la autoestima por las nubes”...

En esta tarde de Otoño recién llegado, en que las hojas de algunos árboles están cambiando su color verde y se vuelve amarillento, veo a CAP ronroneando y meneando la cola cuando nuestra familia humana lo abraza y acaricia, cosa que hacen muy a menudo, como queriendo que sea feliz todo el tiempo que pueda quedarle de vida en casa. 


miércoles, 13 de agosto de 2014

NOMOFOBIA

Estoy indignada, muy indignada. Bueno, todo lo indignada que puede estar una collie, que no es mucho.

Vino a hacernos una visita una familia con una adolescente de unos 14 años. Querían ver los cachorros y ver la posibilidad de hacer una reserva para la próxima camada. Mis hijos esos días estaban más achuchables que nunca y se pusieron muy contentos cuando vieron una niña con quien jugar. Pero se llevaron la primera decepción de su corta vida. La niña vestía un pantalón-short tejano, un top de color blanco y unas chancletas, lo más inadecuado para ir a ver cachorros de dos meses. En la mano, eso sí, un teléfono de última generación. Cuando levantó el smartphone, mis hijos se pusieron bien para la foto, acostumbrados a otras visitas. Pero no, esta vez no había foto… La niña exclamó: “¡Vaya mierda! Aquí no hay cobertura”

El padre, avergonzado, se acercó a su hija, recriminándole su actitud. Ella, muy crispada, le dijo: “Vámonos de aquí. No quiero ningún perro”. Y se alejó, seguida por su padre.

La madre, con lágrimas en los ojos, se dirigió a mi familia humana: “Perdonad el numerito. Nuestra hija es Nomofóbica. Se pasa infinidad de horas tras la pantalla de su smartphone y tiene fobia a la desconexión. Hace unos días decidimos confiscarle el móvil y por la noche, cuando dormíamos, lo recuperó y  se escapó de casa. Al día siguiente, la policía local la encontró sola, en una plaza, consultando el teléfono como una posesa. Pensamos que responsabilizarse de un collie la ayudaría, pero ya vemos que no le interesa. Ahora vamos a ver qué nos dice el psicólogo…” 


Nomofobia es una palabra nueva aceptada en la educación y en los tratamientos médicos. Es una de las varias enfermedades que han surgido con el desarrollo tecnológico de la telefonía. España lidera el ranking europeo, ya que el 75% de las personas entre 18 y 24 años padecen Nomofobia. Esta palabra proviene del inglés al unir “No Mobile Phobia” y representa el miedo, la angustia, el pánico y el sufrimiento a no estar conectado a Internet o al teléfono. Es un sin vivir, una excesiva afición al teléfono convertida en una obsesión compulsiva de tener que estar mirándolo constantemente.

Los nuevos móviles han posibilitado una comunicación permanente tal, que ha provocado en las personas pánico a la sensación de estar ilocalizables. En consecuencia, circunstancias tan simples como agotar la batería del teléfono o moverse por zonas sin cobertura, como en casa, son desencadenantes de actitudes agresivas, inestables, de falta de concentración y de malestar general.

El gesto de mirar continuamente el teléfono, se convierte en una voluntaria o involuntaria acción compulsiva obsesiva o tic nervioso, que altera a las otras personas presentes. Ese tic interrumpe cualquier conversación y no respeta ni el sitio ni las circunstancias del momento. La persona Nomofóbica no puede estar quieta sin mirar su teléfono continuamente. Pierde el respeto por la atención que se merecen las otras personas.

Esta fobia está fuertemente vinculada a la adicción o ansiedad permanente a estar siempre conectados a la tecnología, lo que genera la necesidad de revisar constantemente cada mensaje, alerta o sonido que genera el teléfono. Algunos creen que es para no quedarse atrás en la modernidad y lo único que consiguen es deshumanizar la humanidad.      


Nomofobia es la enfermedad del siglo XXI que muchas personas padecen y no lo saben. Según los expertos, el miedo a estar sin el teléfono se puede diagnosticar ya como un trastorno para una gran parte de la población, sin que los afectados sean conscientes de ello.

El mejor teléfono móvil, ya sea de última generación o un "zapatófono" de toda la vida, es aquel que las personas usan sólo cuando de verdad les es útil. Y aquel del que pueden prescindir sin que les ocasione ningún tipo de alteración. ¿Cuántas personas están en condiciones, hoy en día, de poder decirlo?

Como es obvio, la dependencia del móvil es especialmente preocupante entre los más jóvenes. Francisca López Torrecilla, experta en adicciones y directora del departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada (UGR), manifestaba que las consecuencias que acarrean este miedo irracional a no llevar el teléfono móvil encima, se resumen en que los jóvenes se aburren cada vez más con las actividades habituales de ocio. Según López Torrecilla, los adictos al móvil suelen presentar algunas características de personalidad comunes, como una baja autoestima, problemas con la aceptación del propio cuerpo y déficit en habilidades sociales y en resolución de conflictos. 

El nuevo collar para luchar contra la Nomofobia

Los teléfonos, internet, las redes sociales, los whatsapps, etc., son grandes herramientas para el desarrollo del ser humano. Pero cuando se abusa de su consumo, como es el caso actual de gran número de personas, puede llegar a ser un veneno para la persona, la familia, la sociedad… y tal vez para los collies.

Porque lo que vi y oí el otro día, paseando por algunos parques de la ciudad,  no me gustó nada y me dio mucho que pensar.

"Mamá, ¿puedes dejar de usar el teléfono y jugar conmigo?" –le reclamaba un niño a su joven madre.

En el parque, y también en un partido de futbol “de campeonato” que jugaban en la cancha de al lado. Varios padres pasaban mucho tiempo agachados, utilizando el teléfono móvil, ajenos al esfuerzo de sus hijos, que trataban de atraer la atención de sus padres.

Seguramente este fenómeno eventualmente afectará los valores personales y sociales de los hijos. La dependencia que tienen muchas parejas jóvenes con estos aparatos y esta tecnología, es preocupante. Los niños aprenden de sus padres y si no se les da un buen ejemplo, acabarán teniendo miles de “amigos virtuales” y muy pocos de carne y hueso. Crecerán sin saber nada del lenguaje corporal, de las emociones, de los sentimientos, de los abrazos…

Tras ese paseo por el parque, me quedé sorprendida y no pude dejar de pensar en mis pequeños cachorros que han partido hace poco hacia sus nuevos hogares, ¿les sucederá lo mismo que a esos hijos de padres nomofóbicos? Si tienes un collie debes participar en toda, absolutamente en toda, actividad que realice mientras estés con él fuera de casa. Olvídate del teléfono.  ¿Sabes que con un collie mejorarás tus relaciones, sin necesidad de ninguna pantalla de teléfono? ¿Sabes que, gracias simplemente a la presencia de tu collie, hablarás más con la gente que te rodea? ¿Sabes que la compañía de tu collie será una buena excusa para iniciar conversaciones y conocer personas nuevas?



Fuente: Centro de Colaboraciones Solidarias


martes, 15 de julio de 2014

ENTORNO ENRIQUECIDO

SWAN, especialista en entretener cachorros

“El jardín de aquella casa estaba impecable, demasiado para ser la casa de un criador de collies. A mí me trataron muy bien en todo momento, pero cuando entré en aquella habitación oscura, vi a siete cachorros acalorados, dentro de un cajón de madera. Estaban todos como locos, estirando sus patitas delanteras para intentar salir, apoyándose en las patas traseras, pisoteando trozos de periódicos sucios. Estaban ansiosos, desesperados y muy tristes” –me explicaba mi abuela Jolie, recordando uno de sus viajes. “Debían tener ya seis semanas y todo su ejercicio era dar vueltas y jugar entre ellos en un espacio muy reducido y, sorprendentemente, sin la presencia de su madre…”

Poco ejercicio y no el adecuado el de esos cachorros. Poca limpieza para una buena salud. Pero, sobre todo, un ambiente pobre en estímulos.

Mis cachorros van a cumplir 8 semanas y yo estoy siempre con ellos porque mi papel es esencial, estimulándoles para que jueguen, enseñándoles cómo han de comunicarse y morder de forma controlada, así como aplicarles mis rituales de sumisión y apaciguamiento cuando alguno se pasa de la raya. Mi papel va más allá de darles de mamar. Pero llega un momento en que los cachorros deben ampliar sus horizontes y enfrentarse a nuevas situaciones. Para ello, yo y todas las collies madres, necesitamos la intervención y la ayuda de nuestra familia humana.
 
¿Serán capaces? -se pregunta Emma
Las y los buenos criadores saben de la importancia de enriquecer un entorno y se esfuerzan por estimular a sus cachorros diariamente desde que nacen. Esto incluye asegurar que los cachorros son manejados convenientemente desde el primer día . Aunque los cachorros nacen sordos y ciegos, su sentido del tacto está totalmente desarrollado al nacer y para que sus cerebros se desarrollen con normalidad, sus cuerpos deben recibir mucho contacto físico.

Hay muchas personas que son conscientes de la importancia de la socialización temprana en los collies, pero poca gente conoce los importantes efectos del enriquecimiento ambiental en el comportamiento. Y no es que los criadores tengan que hacer cosas fuera de lo común para proporcionar un ambiente enriquecido a un cachorro en desarrollo. Un ENTORNO ENRIQUECIDO puede ser oír una gran variedad de ruidos “naturales”, como el sonido del teléfono, los gritos de unos niños jugando, el arranque de un coche o el pitido final del microondas. Un ENTORNO ENRIQUECIDO es coger en brazos a los cachorros, siempre tan achuchables, acariciarlos con frecuencia y depositarlos en diversas superficies. Un ENTORNO ENRIQUECIDO  es que la o el criador se pierda en la euforia cachorril y lleve a los cachorros a saltar por la hierba y les permita experimentar todo tipo de sonidos, vistas y olores del campo. En un ENTORNO ENRIQUECIDO los cachorros no pueden pasar largos días en el mismo lugar, escuchando los mismos sonidos y viendo las mismas cosas. Deben experimentar un abanico más amplio de experiencias vitales.   
 
Mis hijas, SASHA y LUA, 48 días, en plena investigación

Una parte importante de la forma de ser del cachorro es herencia genética, pero el resto depende de las experiencias vividas y de los aprendizajes realizados con su madre y sus hermanos… y con el criador, que le ha proporcionado suficientes estímulos en un ENTORNO ENRIQUECIDO, que serán determinantes en su comportamiento futuro.

De un entorno enriquecido, saldrán cachorros equilibrados, que serán adultos obedientes y educados. De un entorno pobre en estímulos, saldrán cachorros ariscos, candidatos a ser adultos conflictivos, tanto con los humanos como con otros perros.



miércoles, 25 de junio de 2014

LA CULTURA DEL RUIDO

Ha pasado ya la noche de San Juan, la noche más corta del año, y ha vuelto la tranquilidad a la manada. San Juan es una de las festividades más celebradas por la mayoría de hombres y mujeres que viven la cultura catalana. Es “la nit del foc”, la noche del fuego, pero, desgraciadamente, se está convirtiendo también en una fiesta muy temida por todos los perros (y propietarios).


El 23 de junio es el día en que los pueblos han celebrado siempre el solsticio de verano, que es el momento del año en que el Sol está en su punto más alto, y, por tanto el momento del año en el que el Sol ha calentado más tiempo la Tierra. Si la luz y la energía del Sol dan vida, es en esta noche cuando toda la Tierra se presenta con su máximo esplendor y con todas sus virtudes…

Agua, tierra, viento, fuego… Seres fantásticos, demonios, brujas, “dones d’aigua”… Guirnaldas trenzadas, saltos de hogueras, bendiciones, ritos, símbolos, tradiciones… “La flama del Canigó”… Aquí y en muchas partes del mundo. Pero ¿qué significado tienen los petardos y cohetes? ¿Por qué tantos petardos y cohetes indiscriminadamente? ¿No se han convertido en demasiado vulgares y previsibles todas las verbenas de esta noche mágica?

¿Algún humano nos puede explicar a todos los perros “maltratados por el ruido”   porqué, en una sola noche, se han consumido en Catalunya 20 toneladas de pólvora? “Una noche tranquila” -anunciaron ayer los medios. Aunque 255 personas hayan recibido asistencia médica, 15 con quemaduras graves, 74 han sufrido amputaciones y 42 con lesiones oculares… Y, para mayor tristeza, la mayoría han sido niños. Me pregunto si los humanos están bien de la cabeza…

Por desgracia, la irresponsabilidad de algunas personas, nos afecta muy mucho a los collies, que tenemos una sensibilidad auditiva muy superior a los humanos y por lo tanto los petardos y cohetes nos afectan en mayor grado. Nos crean confusión, desorden, agitación, pérdida de armonía y equilibrio. Aumentan nuestras pulsaciones, se modifica el ritmo respiratorio, se produce tensión muscular y presión arterial, perdemos agudeza de visión…
 
Perla y Jolie, nerviosas debajo del sofá
Yo pasé la noche aislada con mis 6 hijos, escuchando música de Eyna para relajarme. Los cachorros apenas tienen un mes y no se enteraron de nada. Su oído aún no está suficientemente desarrollado. El resto de la manada tenían la opción de entrar en casa y así lo hicieron la mayoría, menos las tres más jóvenes, Swan, Lassie y Ara, que se quedaron fuera a jugar sin importarles los petardos. Cap, el más viejo, tampoco se movió de su lugar habitual porque su oído está ya muy gastado para oír lo que no quiere oír.

“Por San Juan, es la fecha del año en que se pierden más perros, que huyen presos de pánico –me explicaba Cristina. Algunas de estas huidas las provocan los graciosos de turno que lanzan petardos en los jardines o en las puertas donde hay perros. Desgraciadamente tenemos imbéciles por todas partes”.

Ha pasado San Juan, pero habrá otras fiestas en las se utilizará también pirotecnia y volverá el mismo problema: el miedo de la mayoría de los perros a los petardos. Es una gran cantidad de estímulos sonoros y luminosos a los que no todos los perros están acostumbrados. Para poder ayudarnos, los humanos nos habéis de comprender, ya que el simple desconocimiento de lo que nos pasa y una mala intervención, nos puede generar más efectos contraproducentes.

“Reñir a vuestro collie porque tiene miedo –continúa Cristina, es absurdo y cruel. No está haciendo nada malo, no lo hace a propósito: tiene miedo. Y cuando uno tiene miedo, no controla lo que hace, solo sufre. Tampoco es una buena opción aplicar una terapia de shock. Es decir, no penséis que para eliminar ese miedo sea bueno llevar al collie al medio de los petardos para ver si así se le pasa. Será peor y será él quien entre en un estado de shock”.


Los estruendos que se lanzan durante las fiestas, se repiten todos los años y en todos los países. Sin duda, es la cultura del ruido que predomina en la mayoría de la gente. Si se dice que el silencio da salud, el ruido descontrolado produce stress, afecta los nervios y produce sensación de malestar. ¿Qué humano puede pensar constructivamente en medio de ese caos? Qué pocas personas saben disfrutar de ese don universal que es el silencio. Los humanos vivís en medio del estruendo. Construís el entorno ruidoso porque teméis enfrentaros al silencio que os obliga a encontraros con vosotros mismos, a ir a vuestro interior. Como dijo Soren Kiergaard, “Solo una persona que sabe permanecer esencialmente en silencio, sabe hablar y actuar esencialmente. El silencio es la esencia de la vida interior”.

En medio de esta cultura del ruido en que vivís las personas, los collies os podemos ofrecer momentos de silencio, un encuentro nuevo con lo más hondo de la vida que os posibilite también un encuentro profundo con los demás. Las personas, cada vez más, necesitáis espacios de silencio, lugares donde se pueda percibir la sabiduría del recogimiento, la armonía de lo esencial, la quietud del espíritu, el ritmo sosegado, la vida en profundidad. Ahí nos tendréis siempre, porque los collies somos de vida interior.


miércoles, 4 de junio de 2014

UN OÍDO MUY FINO

El parto fue ideal, rápido y sin sufrir. Tres machos y tres hembras, perfecto. Han pasado doce días y yo me encuentro de maravilla, relajada y feliz. Todo marcha según lo previsto y los cachorros están creciendo muy bien y sin problemas. Maman y duermen, duermen y maman. Así están de gordos y lustrosos. Y yo hecha una madraza, que casi no me reconozco.

Ayer fue un día muy importante en la vida de mis cachorros. Por primera vez abrieron los ojos y los oídos. Bienvenidos a un nuevo mundo de sensaciones. Hasta ahora sus percepciones se basaban únicamente en el tacto y en el olfato, los únicos sentidos desarrollados con los que nacemos, como ya expliqué en dos posts el año pasado (“TACTO, EL GRAN OLVIDADO DE NUESTROS SENTIDOS” y “BUEN OLFATO:SIEMPRE LA MISMA TETA”)


Hoy voy a dejar el sentido de la vista para otro post, y os voy a contar algo sobre EL OÍDO, un sentido, para los collies, tan privilegiado como el olfato. Los dos constituyen durante la etapa de cachorros unos valiosos auxiliares a los que recurrir en cada momento. Y luego, en la edad ya adulta, cuando los sentidos han alcanzado su máxima plenitud, serán tan importantes, que consideramos que con estos dos sentidos solamente, un collie podría desenvolver su vida.

La capacidad auditiva ha sido nula desde que nacieron los cachorros, pero a partir de hoy, irá evolucionando hasta perderse en límites insospechados. Un cachorro, al nacer, es incapaz de captar ruidos. Su membrana timpánica necesita unos días para aclimatarse a la presión atmosférica del nuevo mundo al que ha llegado, es decir, endurecerse lo suficiente para no ser destrozada por las presiones.

A los 11-12 días ya abre los oídos y recibe las primeras sensaciones sonoras, pero no sabe medirlas ni analizarlas, por esa razón desconoce su procedencia y no se orienta nada más que con la ayuda, como ya conté en los posts antes mencionados, del tacto y del olfato. A medida que van transcurriendo los días, la sabia naturaleza va educando el oído, y poco a poco, va apareciendo la orientación por localización de la procedencia del sonido. A pesar de que el cachorro de un mes oiga ya perfectamente, su capacidad auditiva no será nunca la del cachorro de cuatro meses, ni la de éste será la del de seis, que consideramos es la edad en que ya alcanza su pleno desarrollo auditivo, que luego irá perfeccionando cada vez más hasta llegar al verdadero análisis de intensidades, frecuencias y aislamiento de sonidos, con lo que al llegar al año será capaz de reconocer el ruido del motor del coche de su familia humana entre miles de coches idénticos.

No obstante, la intensidad del sonido, cuando rebasa los límites normales para ser captada por el oído sin producir sensación molesta, según la edad del cachorro, puede producir una serie de trastornos de orden fisiológicos y también dentro del campo emocional. Por eso, al cachorro, hay que ir incorporándolo al mundo de los ruidos con la máxima precaución y acertada dosificación.

La capacidad auditiva de los collies supera por mucho a la de los humanos. Es por ello que en ocasiones ladramos, porque podemos detectar infinidad de ruidos, sonidos y movimientos por medio de nuestro oído, imposibles de detectar para una persona. Y no sólo registramos sonidos cuando estamos despiertos, también podemos hacerlo cuando dormimos. Aunque estemos profundamente dormidos, podemos detectar cualquier sonido extraño en seis centésimas de segundo y despertarnos en el acto.

A su vez, nuestras orejas tienen mayor movilidad. Cada una de ellas cuenta con diecisiete músculos diferentes, además de una compleja red que posibilita cambiarlas de posición y localizar la procedencia del sonido. Podemos moverlas hacia arriba, hacia abajo, inclinarlas, que den vuelta, etc. Incluso podemos hacer estos movimientos con una sola oreja por separado. Todo esto nos permite tener una audición mucho mayor, ya que nuestra oreja se convierte en una especie de radar que almacena y clasifica las distintas vibraciones, amplifica el sonido y lleva directamente a nuestro cerebro esas ondas sonoras para convertirlas en información y estímulos.

En la edad adulta, los collies tenemos un sentido del oído tan agudo que nos permite percibir sonidos muy débiles que son totalmente inaudibles para las personas. Dicen que el hombre capta entre 16.000 y 20.000 vibraciones sonoras por segundo, mientras que el collie percibe entre 70.000 y 100.000 vibraciones. Los collies, por ejemplo, podemos oír una tormenta que esté a 15 Km., cosa totalmente imposible para el ser humano.


Las familias que van a acoger a mis hijos, deben saber que los collies somos muy sensibles a los distintos tonos de voz. Ante tonos tranquilos y relajados, la respuesta del cachorro será positiva. Por tanto, las órdenes para educarlo, no han de ser levantando la voz o gritándole. Hay que utilizar una voz suave, clara y concisa. Para que el cachorro no haga oídos sordos, siempre palabras dulces. 

Estos hermosos cachorros que ahora duermen plácidamente sin enterarse de nada, acabarán teniendo un oído muy fino. Antes de incorporarse a su nuevo hogar, yo les susurraré uno a uno: “Podrás elegir qué frecuencias escuchar y qué frecuencias ignorar, es un don que la naturaleza nos ha otorgado a los collies. Con esta habilidad, deberás acostumbrarte a ignorar muchos de los sonidos que se producen en el hábitat de los humanos. Aprender a “no oír” te ayudará a evitar el estrés y a ser más feliz”.