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miércoles, 20 de mayo de 2015

¿CORTAR EL PELO A UN COLLIE?

Hace mucho tiempo que no escribo nada en el Blog. He sido madre de 10 cachorros y me han supuesto mucha dedicación. Ahora ya tienen más de un mes y puedo tomármelo con más calma.

Hoy he podido estar un rato con mi nieta Bruixa, a quien apenas conocía. Ya tiene casi cuatro meses. Hace unos días que está haciendo muchísima calor y, viendo a Bruixa jadeando bajo su lindo pelaje tricolor, me he acordado de la visita que tuvimos el año pasado, más o menos por estas mismas fechas. Se presentó una familia con su perro, y estuve tan pendiente de él, que nunca llegué a enterarme a qué vinieron.
-       Y tú ¿de qué taza eres? –le preguntó Perla
-       Soy un collie sin pelo.
-       No, tú no eres un Smooth
-       Claro que no, yo soy un Rough Collie a quien han cortado el pelo.
-       ¿Cortar el pelo? A ti te han rapado.

Yo sé  que hay muchas personas que, buscando el bienestar de su perro, optan por cortarle el pelo durante las estaciones más cálidas, para que se sienta más fresco y cómodo. Pero no todas las razas son iguales. Y a la nuestra, Rough Collie, no es aconsejable cortar el pelo y, mucho menos, rapar al cero.
 
Bruixa, a los tres meses. 

Mientras los humanos hablaban de sus cosas, me acerqué a charlar con el “collie rapado” y observé que se sentía extraño.
-       ¿Eres tricolor? –le pregunté para romper el hielo.
-       Sí, y yo era muy feliz con mi largo pelo y mi blanco collar… hasta que ayer me hicieron esta desgracia. Estoy muy triste y estresado. Mi familia no entiende lo que me pasa, pero me siento avergonzado. Esta mañana en el parque nadie me reconocía. Mis amigos de juegos de cada día me han ignorado. ¿Por qué me ha hecho esto mi familia?

¿Cortar el pelo a un collie?

La respuesta es no. Ni en verano ni nunca, salvo por alguna enfermedad o lesión, por prescripción veterinaria o por alguna circunstancia especial.
Además de evitar todos los daños morales que nos ha explicado el “collie rapado” que nos visitó, los collies necesitamos nuestro pelo para proteger nuestra piel. Los humanos, si tenéis que exponeros al sol, os ponéis ropa adecuada o protector solar para protegeros. Si rapáis a vuestro collie ¿cómo va a protegerse del sol?
Los collies necesitan salir y tomar el sol, nadie los ha de privar de ese placer y mucho menos de su pelo que es su única forma de protegerse de él y filtrarlo para evitar problemas en la piel, golpes de calor y deshidratación.



¿Cómo protege el pelo la piel del collie?

Los collies tenemos dos capas de pelo, la exterior, de pelo más largo y fuerte, es como un paraguas que nos protege de la lluvia y el sol, mientras que la interior (o subpelo), más corto y denso, es un aislante térmico que nos protege del frío y el calor. Si nos cortan el pelo exterior nos quedaremos solo con el interior que es incapaz de protegernos de los rayos directos del sol, permitiendo que estos lleguen sin filtrar hasta la piel, sobrecalentándola y exponiéndola a quemaduras y cáncer de piel. Y si nos rapan, aún peor.
Durante la exposición al sol, la punta del pelo puede llegar a los 66º, y se va reduciendo en su camino hacia la raíz. Cuanto más corto es el pelo, mayor exposición al calor.

En condiciones normales, un perro es capaz de disipar el calor “sudando” por la boca, pero si tiene el pelo corto (natural o rapado), esto no es suficiente, por lo que recurre a erizar el pelo para ayudar a la circulación del aire en la piel y disminuir la temperatura. Esto funciona para los animales que son de pelo corto, pero no para aquellos a los que les han cortado el pelo. El pelo tiene un músculo llamado “músculo erector” que está insertado en el folículo piloso y cuya función es tensar y erizar el pelo. Cada vez que alguien rapa a su collie, está atrofiando este músculo y el collie no podrá recurrir a esta opción para refrescarse. Por tanto, si rapáis a vuestro collie, no le estáis quitando el calor, sino que le estáis quitando todas sus opciones para protegerse de él.

Como con todos los perros de doble capa de pelo, la mejor opción para que el collie esté lo más fresco posible  es cepillarlo regularmente y “deslanarlo” correctamente para evitar exceso de subpelo durante las épocas de calor. Una higiene adecuada le permitirá disfrutar de un nivel de bienestar más elevado, mejorando, además, su aspecto general y su buena salud. Para airear la piel es muy importante eliminar el pelo muerto y los nudos, cortando, si es necesario, los de detrás de las orejas.
 
Su propietario quería tener un león... y desgració a su collie (Foto de "Recreoviral")

Los collies no somos tontos y sabemos encontrar el lugar más fresco de la casa. Son los humanos los que a veces nos lo complican. En vez de cortarnos el pelo, ¿por qué no recortar o reacomodar los horarios de paseo y adaptarlos a las horas del día en que no haga tanto calor?, ¿por qué no cambiar la ruta y no ir todo el camino bajo los rayos del sol?...

Los humanos que nos conocéis, siempre decís que los collies somos  afectuosos, inteligentes, sensibles, excelentes compañeros para personas de cualquier edad, especialmente niños. Necesitamos mucho ejercicio físico, estimulación mental y vuestra compañía, pero no necesitamos que nos cortéis el pelo en verano. ¿No os dais cuenta que para nosotros es un castigo moral y físico? Nuestro pelaje es un preciado tesoro, una de las características más hermosas de nuestra raza. Feliz verano. 




viernes, 18 de octubre de 2013

CÁNCER DE MAMA: UN COBARDE, UNA VALIENTE Y SU COLLIE


Mañana  sábado, 19 de Octubre, es el Día Mundial del Cáncer de Mama. El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres occidentales, afectando en Europa a 370.000 personas anualmente y a 230.000 en América. Con esta jornada se pretende que todas las mujeres tomen conciencia de que un diagnóstico a tiempo es la mejor solución para las pacientes, porque según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 30 segundos, en algún lugar del mundo, se diagnostica un cáncer de mama. En España cada año se detectan cerca de 16.000 nuevos casos.

 
Mi solidaridad, apoyo, esperanza, ilusión y optimismo a todas las mujeres afectadas. Ánimos. Sí se puede. Como Laura.

Conocí a Laura el pasado mes de agosto. Vino a visitarnos con su inseparable collie Viky, nacida en casa hace 4 años. Yo estaba con mis cachorros. Mientras Laura los acariciaba y hablaba con mi familia, yo charlaba con Viky. Bueno, de hecho, fue ella la que habló y me contó su ajetreada vida:

Tenía 2 meses y medio cuando Laura me llevó a su recién estrenada casa en una urbanización de Sant Cugat, cerca de Barcelona. Ella fue una estudiante brillante y cuando terminó en ESADE (Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas), varias empresas la querían en su equipo y le ofrecieron trabajo. Ella solo les puso una condición: “Tengo una collie y quiero vivir en una casa con jardín, fuera de la gran ciudad”

Crecí deprisa y durante ese primer año entre Laura y yo se estableció un profundo cariño, además de una recíproca sensación de confianza. Por eso quedé muy sorprendida cuando se enamoró de Pere con tanta rapidez.

Lo trajo a casa, y enseguida noté que él, como ella, olía a pasión. No tuvo tiempo de presentármelo. Actuaron de manera extraña, como si la ropa se interpusiera entre ambos, se apretujaron, mordiendo labios, enmarañando cabellos. Cayeron sobre la cama. Puños cerrados sobre las sábanas, espaldas arqueadas y gritos de placer.

Cuando ella se levantó y se fue al cuarto de baño, él me acarició la cabeza, que yo tenía muy cerca de la cama. Apenas pasaba del año y aún era inmadura y todos esos gritos me habían intimidado un poco. Me dijo: “No te importa que yo también la ame, ¿verdad? No me interpondré entre vosotras”

De inmediato supe que sí se interpondría entre nosotras. Traté de no mostrar mi contrariedad, porque me daba cuenta de cuán encaprichada con él estaba Laura. Y debo admitir que no me mostré muy alegre por su presencia. Y a Pere tampoco le agradaba mucho la mía.

A veces, mientras besaba y acariciaba a Laura, me buscaba con la miraba y me guiñaba un ojo, como si alardeara… ¡Imbécil machista!

Ella lo tenía idealizado y se lo permitía todo. Pero mi sexto sentido me decía que este chico no le convenía. Intenté decírselo de muchas maneras a Laura, pero no me hacía caso y siempre recurría a la típica frase que siempre nos dicen a las collies: “Estás celosa”.

Pere decía que trabajaba en un supermercado, pero nunca supe en qué consistía su trabajo. Alternaba los turnos de mañana, tarde y noche, pero los supermercados están cerrados por la noche…

Cuando Laura se iba al trabajo, se pasaba el día en el ordenador o hablando por teléfono. A veces recibía llamadas de su madre y él se ponía histérico y la trataba muy mal, con una falta total de respeto. ¿Qué valores le habían inculcado en su familia a este chico?

Sus amigos venían cuando ella no estaba y él se burlaba de Laura y la minimizaba. La criticaba y menospreciaba sus éxitos en la empresa.

Enseguida me di cuenta que era un egoísta y solo le importaban sus propias necesidades, no las de Laura. Se mostraba muy posesivo y siempre le preguntaba a Laura por sus compañeros de trabajo. Tenía celos injustificados e intentaba controlarla.
 


 
Nunca me gustó ese chico, Nina. Aunque lo que más me repugnaba de él eran las mentiras. Mentía vilmente. Un día le decía a Laura: “Me gustaría entrar en tu vida para compartir tu tiempo, tu espacio, tu intimidad, tus intereses, tus tristezas y tus alegrías…”

Yo grité: “¡Desgraciado mentiroso! Abre los ojos, Laura, ese tío se aprovecha de ti y solo le interesan dos beneficios que tú puedes otorgarle: económicos y sexuales”

Un día los acontecimientos se precipitaron. Laura y Pere estaban desnudos en la cama. Mientras hablaban de hacer un viaje, Pere jugaba con los pechos de Laura. De repente, le dijo: “Tienes un bulto en el pecho…” Ella dio un salto de la cama y se palpó. “Es un bulto bastante grande…” Se fue a mirar al espejo y se asustó. Temblorosa y con cara de pánico llamó por teléfono a su madre. Se vistió, cogió el coche y nos fuimos a Barcelona. Yo me di cuenta de la gravedad de la situación y me subí al coche. Al menos le haría compañía. Pere no dijo nada y se quedó en casa. Fuimos al piso de su madre y ese mismo día fueron al ginecólogo. Una biopsia. Resultado: cáncer de mama.

Laura llegó a casa llorando y abrazada a su madre. Yo le salté encima cariñosamente y ella me abrazó.

Enseguida llamó para contárselo a Pere, que, por lo visto, fue incapaz de reaccionar, de animarla. Se quedó mudo al otro lado del teléfono. Esa noche dormimos en casa de su madre. Laura decidió que lo más cómodo era trasladarse por un tiempo al piso de su madre, que estaba muy cerca del hospital donde seguiría el tratamiento. Al día siguiente, Laura y yo nos acercamos un momento a Sant Cugat para recoger lo imprescindible. Pere no estaba. Había recogido sus cosas y le había dejado una nota: “Lo siento, te dejo. No soporto verte sufrir. Gracias por todo.”

Laura no lloró. Creo que lo vio tan cobarde que sintió pena por él. De repente se dio cuenta que ese chico no era como ella esperaba: un chico que la amara por encima de todo, de su profesión, de su carácter, de su aspecto físico, de sus problemas, de sus limitaciones…de su cáncer. “Suerte que tú no has huido cuando las cosas se han puesto feas” – me dijo, acariciándome la cabeza.

Cáncer, maldita y temida palabra. A partir de ese momento nuestra vida, porque mi vida ahora es Laura, se convirtió en una carrera contrarreloj.

Intentó seguir yendo al trabajo, pero estaba muy nerviosa y no se concentraba. Cogió la baja. Después de un montón de pruebas, con nombres muy raros para una collie, como tac, resonancia, gammagrafía, placa, radiografía…, los médicos le explicaron cómo era su cáncer y el tratamiento a seguir: quimioterapia para reducir el tumor, y luego cirugía para sacar el tumor y alrededores, intentando conservar la mama, o bien, una mastectomía.

El oncólogo le dijo que la biopsia de los ganglios había determinado que no estaban afectados y le planificó la quimioterapia para cuatro meses, explicándole los diferentes efectos secundarios que le podría provocar: caída de pelo, náuseas, vómitos, cansancio, sofocones, cambios de humor…

A partir de la 2ª sesión de quimioterapia, le empezó a caer el pelo de forma progresiva. Aquella larga cabellera castaña quedó en el suelo del lavabo el día que decidió pasarse “la moto”... Fue un momento muy triste para ella, tal vez el final de muchas cosas...

 
El sol se acababa de esconder tras la montaña de Rocacorba. Seguía haciendo mucho calor. Viky, que no había parado de hablar, se fue a beber agua. Laura estaba sentada en la hierba hablando del mismo tema con mi familia humana. Tenía los ojos enrojecidos. Yo me acerqué y le lamí su mejilla suavemente. Llegó Viky y se apretujó junto a ella. Mis ocho cachorros se habían dormido, pero no en su rincón habitual. Estaban todos con Laura, unos encima y otros pegados a ella. Mientras los acariciaba, Laura seguía hablando:

-          Me costó bastante superar la pérdida de mi cabellera. Al principio me obsesioné y me compre una peluca. Muy bonita, pero cuando el calor interno de la medicación se juntaba con el calor del sol, era insoportable y me hacía sudar mucho. La dejé y empecé a utilizar gorras, sombreros, pañuelos y turbantes. Y antes de salir a la calle le decía a Viky: “Ponte guapa y camina con elegancia. Hemos de desviar hacia ti todas las miradas y que se olviden de mi…”

-          Los meses de quimioterapia no fueron fáciles. Para mí fue la etapa más difícil de llevar. Luego vino la operación. Me tuvieron que hacer una mastectomía y  me extirparon la mama. De vez en cuando aún me miro en el espejo de perfil y me palpo, pero no quiero caer en la autocompasión. Yo estoy viva, otras mujeres no han tenido tanta suerte. Con pecho o sin pecho, la vida continúa.

-          Yo no he firmado ninguna sentencia de muerte. Quiero vivir. Y tengo muy claro que para vivir voy a tener que pelear duro. El oncólogo me dijo: “El peor síntoma de esta enfermedad es el miedo. Nosotros te hemos quitado el tumor, ahora te toca a ti. Sólo tienes que cambiar de hábitos, cuidarte más, vivir con alegría, reírte mucho, disfrutar de tus amistades, de tu familia... Sal a la calle y vive…”

-          Y aquí estoy, luchando. La vida me ha golpeado para que aprenda una asignatura llamada alegría. Ésa es la mejor medicina. Una buena amiga me aconseja siempre  : “¡Deja que todo el mundo te vea! ¡Deja que vean lo valiente, fuerte y luchadora que eres! Transmite alegría y la recibirás a puñados y esa alegría te mantendrá viva”.

-          La otra medicina es ella –continúa, abrazándose con cariño a Viky que está a su lado. Viky es más que una amiga, es lo mejor de lo mejor. Lo que le he visto hacer es increíble. Durante los meses de tratamiento (5 días en cama después de cada ciclo de quimioterapia) tenían que arrancarla de mi lado para que saliera a la calle. En estos años, Viky me ha visto reír, llorar, hundirme... me ha visto alegre, triste, nerviosa, insegura, desanimada... A veces pienso que sin ella, el cáncer habría podido conmigo. ¡Ay Viky, algún día tendré que devolverte todo el amor que me estás dando!

-          En uno de mis peores  días de quimio estuve a punto de claudicar, cuando me encontré de repente con la cara de Viky, mirándome fijamente con sus bonitos ojos marrones. Me pareció que me susurraba: “Prométeme que vas a luchar. Prométeme que vas a vivir y a ser feliz. Prométeme que no permitirás que esta enfermedad acabe contigo. Tú puedes con ella”. Y yo grité: ¡Te lo prometo!.. Mi madre se asustó y aún hoy recuerda aquel grito.

-          ¿Sabéis? A veces sueño que algún día todas las mujeres enfermas de cáncer de mama irán calvas, sin peluca, con su pecho desinflado, con el cuello erguido y un porte elegante, sin haber perdido las ganas de seguir luchando y mostrar así su verdadera belleza al mundo. Sin dolor, sin pudor, sin miedo, tal y como son de verdad, incluso en su peor momento. Pero cuando me despierto, pienso: Demasiadas fantasías. El mundo aún no está preparado para este tipo de belleza real. Tendré que seguir viviendo pegada a esta prótesis de látex...

 

viernes, 20 de agosto de 2010

JALEA REAL

Hace unos meses, en mi última camada, cuando mis 7 cachorros tenían tan solo tres semanas, tuve un “bajón” importante. No tenía apetito, apenas comía y me adelgacé mucho. Estaba triste y alicaída. Y mis bebés se resentían, cuando más me necesitaban. Mi familia se alarmó y me hicieron una completa analítica. Todo estaba bien, solamente un poco baja de hierro. La veterinaria me recetó unas pastillas de hierro, pero, nada, las vomitaba. Fue entonces cuando oí que mi familia dijo:

- Jalea Real

TUC, que está junto a mí y sigue con mucha atención la pantalla del ordenador, me interrumpe:

- ¿Y eso qué es?

- La Jalea Real es un líquido producido por una mezcla de las secreciones de las glándulas de las abejas obreras. Es el único alimento que consume la abeja reina durante toda su vida. La jalea real es un alimento que tiene cualidades superiores a la miel normal, un buen aliado frente a determinadas dolencias.
La jalea real está compuesta en su mayoría por agua (entorno a un 60%), hidratos de carbono, azúcar y grasa. Es una valiosa fuente de vitaminas y destaca por la gran concentración de nutrientes que tiene, como aminoácidos esenciales para nuestro organismo, así como micro nutrientes (vitamina B1, B2, B6, C y E), y proteínas y sustancias que ayudan a la regeneración celular (ácido fólico y pantoténico, niacina, biotina…). La jalea real también aporta grandes cantidades de oligoelementos, sustancias con capacidad hormonal y ácido graso no saturado.

KIT y TUC (10 meses)
- ¿Y tomaste tantos medicamentos?

- No son medicamentos, TUC. Es un producto natural. La jalea real es el alimento más concentrado de la naturaleza y por su equilibrado conjunto de vitaminas, minerales y elementos vitales juega un rol decisivo en los procesos de recuperación, como era mi caso. La jalea real es un aliado de nuestro sistema inmunológico, porque ayuda a reforzar nuestras defensas y a protegernos frente a infecciones.

- Muy bien, KIT, todo eso puede que sea útil para las personas, pero nosotros somos collies. A quién se le ocurriría meterse en un nido de abejas…

- En 1938, el francés Maurice Boyer de Belvefer llevó a cabo un estudio científico y metódico sobre la jalea real. Experimentó durante años con perros, tratando de descubrir si los efectos serían benignos para los seres humanos. Sí, TUC, nuestros antepasados perrunos probaron la jalea real antes que las personas. Y las conclusiones del estudio determinaron que los perros se volvieron más enérgicos. Entonces el Sr. Maurice decidió probar con sí mismo y su familia, obteniendo resultados favorables.

- ¿Qué quiere decir “enérgico”?

- Guau, TUC. Enérgico es lo que eres tú, que estás fuerte y sano, con buen apetito… y que no paras ni un minuto, desde que llegaste de Zelai.

- Nire umetasuna Zelaian…

- ¿Aún te acuerdas del euskera?

- Hay cosas que no se olvidan nunca… Y yo sí que paro. Al mediodía, para hacer la siesta. Pero no me gusta el verano.

- A la mayoría de los collies no nos gusta el verano. Suerte que pronto se acabará. Ahora vendrán unos meses de cambios en los que nuestra salud se puede ver resentida. Lo mejor para prevenir es tomar un elixir natural como es la jalea real.
Los productos apícolas tienen grandes beneficios, con lo que los perros nos podemos beneficiar de su uso como complementos a la dieta. La jalea real es un potente suplemento nutricional, rico en ácidos orgánicos con actividad biológica, vitaminas, sales minerales, enzimas, hormonas, sustancias bactericidas y bacterioestáticas. Es un estimulante y tónico general.

TUC (10 meses) y KIT, hablando sobre el tema

- ¿Qué propiedades tiene la jalea real?

- Te repito y resumo:

* Es un producto energético y estimulante.
* Ofrece una mayor resistencia a los periodos de estrés o fatiga.
* Por su aporte de vitamina PP puede ayudar en afecciones gastrointestinales.
* Retarda los efectos de envejecimiento prematuro.
* Recomendada en estados post-operatorios por su gran riqueza en vitaminas, minerales y oligoelementos.
* Ideal para perros sin apetito que además no tienen resistencia ante las infecciones.
* Dentro de su rica composición, contiene un gran número de proteínas y vitaminas del grupo B, las cuales nos ofrecen una acción renovadora para nuestro físico.
* Su concentración en fósforo y azufre la convierten en un complemento importante para el crecimiento.
* Posee aminoácidos esenciales para el buen funcionamiento del organismo.
* Proporciona vitamina E, especialmente necesaria en la reproducción y el embarazo.
* Y aunque en menor cantidad, también posee vitaminas A, C y D.
* También tiene propiedades antisépticas y bactericidas que refuerzan el organismo ante las agresiones externas.


- ¿También va bien para el pelo?

- Sí, TUC, la jalea real proporciona a nuestro pelo la regeneración y reactivación de las células vivas para así poder disfrutar de un pelo fuerte y saludable. La jalea real ayuda al fortalecimiento del pelo por su alto contenido en tricótenos y oligoelementos que estimulan el riego sanguíneo y nutren las raíces de nuestro pelo.

sábado, 27 de junio de 2009

LA MUDA

¿Qué es la muda?

Pues exactamente lo que estoy sufriendo yo estos días. Y llevo así varias semanas. Los “leylandi” que conforman el seto de mi casa es el lugar preferido para rascarme.
Me empezó a caer el sub-pelo y en pocos días he perdido volumen. Estoy fea y flacucha. Mi preciosa cabellera se está convirtiendo ahora en unas feas greñas.
El sub-pelo se desprende de la base de la piel a mechones y mi familia me cepilla cada día para retirar lo antes posible el pelo muerto. Este cepillado regular estimulará más rápido la reposición del pelo.

Así estaba hace un mes

Así estoy hoy

La teoría dice que la muda puede producirse dos veces al año. La más importante se sitúa en torno a mayo, a causa de la caída del pelo de invierno. El pelaje de verano cae hacia septiembre. Por tanto, en primavera y en otoño será natural perder abundante pelo. La muda de otoño nos aportará un pelo más denso y abundante para afrontar el invierno.
Pero en la práctica, en las hembras, la muda está condicionada por el celo y entonces la realizamos unos cuatro meses después de éste, sin tener en cuenta la estación del año. Sería el equivalente, caso de estar embarazadas, a la gestación (2 meses) y cuidado de los bebés (otros 2 meses).

Dicen que el proceso de la muda del pelo es causado por fotoperíodos (cantidad de luz de sol que recibimos durante el día) y por la temperatura.
El fotoperíodo y la temperatura tienen un vaivén cuando estamos predominantemente afuera, al aire libre. Si un collie viviera siempre bajo la luz artificial, la muda como tal, no existiría.
También hay algunas mudas “anormales” influidas por la presencia de algún tipo de trastorno metabólico u hormonal, o bien, por factores dietéticos, escasez de proteína o de ácidos grasos (alimentarse con un pienso de baja calidad).

Los collies tenemos el pelo largo y tenemos el sub-pelo. El pelo nos protege tanto del frío como del calor. El pelo interior o sub-pelo, garantiza que la humedad no llegue a tomar contacto con nuestra piel. De esta forma aunque el pelo exterior esté mojado, los collies estamos siempre "secos".

Mucha gente piensa que como ya llega el calor hay que rasurar a su collie. Grave error. El pelo es un gran protector térmico. La naturaleza es sabia y por algo nos creó con esa característica. En invierno nos protege del frío y en verano de los rayos del sol. No pasamos más calor por tener el pelo largo, pues en realidad, al tenerlo largo, se nos crea una capa de aire fresco dentro que nos hace pasar menos calor.

A petición de CAP he de puntualizar algunas cosas:
1.- Los machos suelen perder menos pelo que las hembras.
2.- Actualmente, la muda en las hembras (como el celo), puede darse solamente una vez al año.
3.- La muda en las hembras que han criado es muy acusada y la recuperación total es de más de 7 meses.

A tod@s l@s que estáis de muda como yo, mucha paciencia. Ya vendrán tiempos mejores para lucir palmito.