miércoles, 20 de mayo de 2015
¿CORTAR EL PELO A UN COLLIE?
lunes, 20 de agosto de 2012
VETE YA, MALDITO VERANO
![]() |
| Estoy triste y pensativa. Cuando el monte se quema, algo nuestro se quema |
domingo, 24 de junio de 2012
MALDITAS ESPIGAS
![]() |
| KIMBA descansando en la hierba, ajena a las espigas que la rodean. Es primavera y son verdes y tiernas. En verano son un auténtico peligro a prevenir. |
![]() |
| Hoy, con el calor y la sequedad, estas espigas pueden hacer mucho daño a los collies. |
martes, 21 de junio de 2011
VACACIONES EN HAWAI
Independientemente de si hacéis vacaciones o no, de si vais de viaje o de si os quedáis en casa, podéis disfrutar de unas “Vacaciones en Hawai” este verano… ¡gratis!, porque el pensamiento es libre y reflexionar no cuesta dinero.
Los 7 secretos de la sabiduría hawaiana:
viernes, 6 de agosto de 2010
MONÓLOGO DE UN PERRO (por Antonio Gala)

Entre los papeles que LLUM nos dejó, hoy os transcribo el artículo “MONÓLOGO DE UN PERRO” que escribió el gran escritor español Antonio Gala Velasco, gran amante de los animales, especialmente de los perros. Aunque el artículo es de hace unos años, creo que no ha perdido actualidad.
MONÓLOGO DE UN PERRO
Yo no creo haber hecho nada malo esta mañana...
Me parecieron todos muy nerviosos. Iban y venían por los pasillos, esquivándose unos a otros.
Ella le gritaba a la madre de él. Y los dos niños, con las manos llenas de cosas, entraban en el dormitorio de los padres, que yo tengo prohibido.
La pequeña –la más amiga mía- chocó contra mí dos o tres veces. Yo le buscaba los ojos, porque es la mejor manera que tengo de entenderlos: los ojos y las manos. El resto del cuerpo ellos lo saben dominar y, si se lo proponen, pueden engañarte y engañarse entre sí; pero las manos y los ojos, no.
Sin embargo, esta mañana mi pequeña ni me quería mirar. Sólo después de ir detrás de ella mucho tiempo, en aquel vaivén desacostumbrado, me dijo: “Drake, no me pongas nerviosa. ¿No ves que nos vamos de veraneo y están los equipajes sin hacer?” Pero no me tocó ni me miró. Yo, para no molestar, me fui a mi rincón, me eché encima de mi manta y me hice el dormido.
También a mi me ilusionaba el viaje. Les había oído hablar durante días del mar y de la montaña. No sabía con certeza qué habían elegido; pero comprendo que, en las vacaciones – y más en éstas, que son mas largas que las otras dos- mi pequeña podrá estar todo el día conmigo. Y lo pasaremos muy bien, estemos donde estemos, siempre que sea juntos...
Tardaron tres horas en iniciar la marcha. Fueron bajando las maletas al coche, los paquetes, la comida -que olía a gloria- y los envoltorios del último momento. Yo necesitaba correr de arriba abajo por la escalera pero me aguanté. Cuando fueron a cerrar la puerta, eché de menos mi manta. Entré en su busca; me senté sobre ella; pero él me llamó muy enfadado. – “ ¡Drake, venga! “-, y no tuve mas remedio que seguirlo.Mientras bajaba, caí en la cuenta de que, en el lugar al que fuéramos, habría otra manta. Ellos siempre tienen razón. Los tres mayores, mi pequeña, su hermano y yo.... Era difícil caber en aquel coche, tan cargado de bultos; pero estábamos bien, tan apretados todos.
Yo me acurruqué en la parte de atrás, bajo los pies de los niños. La madre de él se sentó en un extremo, que suele ser su sitio, y todavía no se le habían olvidado las voces de ella, porque no decía nada; solo miraba las calles y las calles y la luz, que era muy fuerte, a través del cristal... Los niños se peleaban con cualquier pretexto esta mañana; seguían muy nerviosos. Yo sufrí sus patadas con tranquilidad, porque sabía que no iban a durar y porque era el principio de las vacaciones.
Cuando, de pronto, el niño le dio un coscorrón a mi pequeña, yo le lamí en cambio las piernas con cariño; pero ella me dio un manotazo, como si la culpa hubiera sido mía. La miré para ver si sus ojos me decían lo contrario.
Ella, mi pequeña quiero decir, no me miraba.
Fue cuando ya habíamos perdido de vista la ciudad . Él se echó a un lado y paró el coche. Los de delante daban voces los dos. No sé si porque discutían o por qué. La madre de él no decía nada; ya antes había empezado a decir algo, y ella la cortó con muy malos modales.
Tampoco los niños decían nada ...
Él bajó del coche y cerró de un portazo; le dio la vuelta; abrió la puerta del lado de los niños y me agarró por el collar.
Yo no entendí. Quizá quería que hiciese pis, pero yo lo había hecho en un árbol mientras cargaba y disponía los bultos. Empujó con violencia la puerta y volvió a sentarse al volante.
Oí el ruido del motor .
Alcé las manos hacia la ventanilla; me apoyé en el cristal. Detrás de él vi la cara de mi pequeña con los ojos muy redondos; le temblaban los labios... Arrancó el coche y yo caí de bruces.
Corrí tras él, porque no se daban cuenta de que yo no estaba dentro; pero aceleró tanto que tuve que detenerme cuando ya el corazón se me salía por la boca... Me aparté, porque otro coche, en dirección contraria, casi me arrolla.
Me eché a un lado, a esperar y a mirar, porque estoy seguro de que volverán por mí... Tanto miraba en la dirección de los desaparecidos que me distraje y un coche negro no pudo evitar atropellarme... No ha sido mucho: un golpe seco que me tiró a la cuneta...
Aquí estoy.
No me puedo mover. Primero porque espero que vuelvan a este mismo sitio en el que me dejaron; segundo, porque no consigo menear esta pata. Quizá el golpe del coche negro aquél no fue tan poca cosa como creí... Me duele la pata hasta cuando me la lamo.
Me duele todo...
Pronto vendrá mi pequeña y me acariciará y me mirará a los ojos. Los ojos y las manos de mi pequeña nunca serán capaces de engañarme.
Aquí estaré... Si tuviese siquiera un poco de agua: hace tanto calor y tengo tanto sueño...
No me puedo dormir. Tengo que estar despierto cuando lleguen...
Me siento más solo que nadie en este mundo... Aquí estaré hasta que me recojan.
Ojalá vengan pronto...
domingo, 21 de junio de 2009
LLEGA EL VERANO
Llega el verano y con él la llama de la ilusión se enciende dentro de las personas: “Haremos unos días de vacaciones”
Sean muchos o pocos días, en casa o en el extranjero, desde mi blog os deseo lo mejor. Que estos días os sean reconfortantes y os ayuden a superar el cansancio y las tensiones del trabajo de cada día.
Ness, yo y Dia en la playa
Las vacaciones son una época propicia para descubrir nuevos lugares, reforzar (o romper) relaciones, gozar del aire libre, sentarse cerca del mar o de un río, descubrir aspectos desconocidos de gente que vive más allá de las calles de vuestro pueblo... Pero no os olvidéis de nosotr@s, los pelud@s.
A mí no me gusta el verano. Odio el verano. Las personas destapáis vuestro cuerpo y queréis lucirlo en todo su esplendor. Os apetece tomar el sol o disfrutar de las cálidas noches a la luz de la luna. Pero los collies, no. Para nosotros es la peor época del año y la que más peligros acechan nuestra salud. La prevención es clave. Por ello hay que tomar precauciones:
- No nos dejéis nunca dentro de un coche parado. La temperatura interior puede alcanzar muchísimos grados y convertirse en un horno. Ya hablamos en otro post del “Golpe de Calor” o acaloramiento, una de las afecciones más frecuentes y peligrosas.
- No nos obliguéis a realizar ejercicio durante las horas de altas temperaturas. Preferimos compartir y pasear con vosotros por la mañana bien temprano.
- No nos dejéis mucho rato de pie sobre el pavimento. El asfalto caliente puede causarnos graves problemas en las patas.
- Nunca nos cortéis el pelo, pero menos durante el verano. El pelo es nuestro bien más preciado y nos protege de las quemaduras del sol directo.
- Si en un día de mucho calor, advertís que estamos muy agitados y con las mucosas enrojecidas, debéis actuar de inmediato para evitar males mayores.
Sky, hermano de Dia, y Chipie, refrescándose en el rio
- Tal vez nuestra estancia habitual durante el año, en verano es muy calurosa. En casa tenéis aire acondicionado, ¿no podríamos compartirlo un rato?
- En esta época del año nuestras necesidades energéticas son mucho menores por lo que el consumo de alimento es menor que en invierno. No os preocupéis si comemos poco.
- Lo que sí necesitamos es agua. Para evitar que nos deshidratemos es recomendable que nos proveáis de más agua que en otras épocas del año y si las temperaturas son excesivamente altas, nos podéis agregar unos cubitos de hielo.
- Vigiladnos las posibles infecciones parasitarias intestinales, muy frecuentes en épocas de calor. No nos permitáis ingerir sobras de comida, que puede estar en mal estado.
- Controladnos cualquier alteración de la piel por parásitos. Las condiciones ideales para el desarrollo de pulgas y garrapatas son temperaturas de 27° C y niveles de humedad del 80%. En el mercado existen productos para prevenir, que hay que utilizar.
- Si podéis, evitad zonas pantanosas o con aguas estancadas. Es el habitat natural de los mosquitos, entre ellos el más peligroso de todos, el Phlebotomus, transmisor de la temida Leishmania.








