jueves, 26 de noviembre de 2009

¿CÓMO ES POSIBLE?

El parto fue muy bien y tuve siete preciosos cachorros. Hasta ahora he estado muy atareada y me he pasado los días limpiando. Ahora, que ya tengo un poco más de tiempo libre, aprovecho para ir leyendo y ordenando los papeles que Llum nos dejó. Hemos encontrado un montón de mensajes y escritos, algunos sin acabar.
El texto que sigue a continuación me ha conmovido profundamente. Veo crecer a mis siete bebés y me preocupa su futuro. Vosotros, personas que deseáis adquirir un cachorro, leed y... reflexionad sobre vuestra voluntad real de adquirir un collie. Vais a adquirir un compromiso para más de 10 años. ¡Pensad en ello muy seriamente!

Cuando yo era un cachorro te divertía con mis cabriolas y te hacía reír. Tú me llamabas “mi niño” y, a pesar de varias zapatillas rotas y algunos otros destrozos, llegué a ser tu mejor amigo.

Cada vez que hacía una travesura, agitabas tu dedo hacia mí y me decías "¿Cómo puedes tú...?", pero enseguida nos divertíamos juntos. Mi educación se prolongó un poco más de lo previsto, porque tú siempre estabas ocupado, pero juntos lo conseguimos. Recuerdo aquellas noches en las que husmeaba en la cama y escuchaba tus confidencias y sueños secretos y entonces creía que la vida no podría ser más perfecta. Dábamos largos paseos y carreras en el parque, viajes en coche con paradas para tomar un helado (yo solamente comía el cucurucho porque “el helado es malo para los perros”, como tú decías), y yo hacía largas siestas al sol esperando tu regreso a casa.

Progresivamente empezaste a pasar más tiempo en el trabajo y te concentraste en tu carrera y durante un tiempo empezaste a buscar una compañera humana. Yo te esperé pacientemente, te consolé tras cada desengaño amoroso. Jamás te reproché tus malas decisiones y te recibía con alegría en tus tristes regresos al hogar. Luego, por fin, te enamoraste.

Ella, ahora tu mujer, no es una “persona-perro”, pero yo la acogí en nuestra casa, intenté mostrarle afecto y la obedecía. Yo estaba feliz porque tú eras feliz.

Pronto los bebés humanos llegaron y yo compartí vuestra excitación. Estaba fascinado con su color rosáceo, su olor, y yo quería acariciarlos también. Pero vosotros teníais miedo de que pudiera lastimarlos y tenía que pasar la mayor parte de mi tiempo encerrado en otra habitación o fuera, en la caseta. ¡Oh, cómo quería yo amarlos, pero me convertí en un “prisionero del amor”!

Cuando los niños crecieron, yo fui su mejor amigo. Se agarraron y estiraron mi melena, se montaron a caballo, me pusieron los dedos en los ojos, azotaron mis orejas y me dieron besos en la nariz. Me gustaba todo de ellos, sobre todo sus caricias, porque las vuestras eran ahora muy poco frecuentes. Y yo los habría defendido con mi vida si hubiera sido necesario. Iba a sus camas y escuchaba sus preocupaciones y secretos y juntos esperábamos el ruido de tu coche en la calle.

Hubo un tiempo, cuando la gente te preguntaba si tenías un perro y te pedían una foto mía, tú tenías una en la cartera para enseñarla y les contabas historias de mí. Estos últimos años, respondías tan solo un “sí” y cambiabas de tema. He pasado del estatus de “tu perro” a solamente “un perro”. Y os enojáis con cualquier gasto para mí.

Ahora tenéis una nueva oportunidad para vuestra carrera profesional en otra ciudad y os vais a vivir a un piso que no admiten animales de compañía. Has hecho una buena elección para tu “familia”, pero hubo un tiempo en que yo era tu única familia.

Estaba excitado por el paseo en coche (“como en los viejos tiempos”, me dije), hasta que llegamos a un refugio para animales. Oía a los perros, el miedo, la desesperación. Rellenaste los papeles y dijiste: “espero que encontréis una buena casa para él”. Ellas han movido los hombros y te han lanzado una mirada triste. Conocen la realidad y saben de la dificultad que tienen para colocar un perro de mi edad, incluso “con papeles”.

Tuviste que forzar los dedos de tus hijos para separarlos de mi cuello, mientras uno de ellos gritaba “¡No, papá! ¡Por favor, no les dejes coger a mi collie!”. Algunas lecciones habrías de aprender tú de tu hijo en ese momento, como la amistad y la lealtad, como el amor y la responsabilidad, como el respeto para toda la vida...

Me hiciste una caricia de adiós en la cabeza, evitaste mis ojos y rehusaste quedarte con mi collar. Después de vuestra partida, las dos gentiles señoras comentaron que tú ya sabías todo esto desde hacía varios meses y no habías hecho nada para encontrarme otra familia. Se miraron y dijeron:

“¿CÓMO ES POSIBLE?”

Aquí en el refugio todos son muy atentos, mientras sus cargados horarios se lo permiten. Nos alimentan, pero perdí el apetito hace varios días. Al principio, cada vez que alguien pasaba cerca de mi jaula, me hacía ilusiones pensando que eras tú, que habías cambiado de idea, que se trataba de un mal sueño. O, al menos, esperaba que fuera alguien que se encaprichara de mí y pudiera salvarme. Cuando me di cuenta que yo no podría rivalizar con otros cachorros que jugueteaban para llamar la atención, me retiré a un rincón de mi jaula y a esperar.

Oí sus pasos cuando ella se acercaba a mí al final del día y pataleé a lo largo del pasillo hasta una habitación separada. Una habitación felizmente tranquila. Me puso encima de la mesa, me acarició las orejas y me dijo que no me preocupara. Mi corazón palpitaba con anticipación a lo que iba a venir, pero tenía también un sentimiento de alivio. El “prisionero del amor” había sobrevivido a través de los días. Como es en mi natural, me inquieté por ella. Su trabajo es una carga que pesa mucho sobre ella y yo lo sé, de la misma manera que sabía de vuestro humor de cada día.

Puso una venda elástica alrededor de mi pata delantera y una lágrima corrió por su mejilla. Le lamí su mano de la misma manera que yo te consolaba hace tantos años. Clavó la aguja hábilmente en mi vena.

Cuando noté la aguja y los líquidos extenderse por mi cuerpo, me calmé, la miré con mis dulces ojos y murmuré “¿Cómo has podido?”

La veterinaria tal vez me comprendió, pues dijo “estoy muy triste”. Me abrazó y me explicó precipitadamente que era su trabajo facilitar el paso a otro lugar mejor dónde nunca más seré ignorado, explotado o abandonado, donde podré yo mismo satisfacer mis necesidades, un lugar lleno de amor y de luz... Y con mis últimas energías, he intentado comunicarme con ella y explicarle con un golpe seco de mi cola que mi “¿Cómo has podido?” no estaba dirigido a ella.

Era en ti, mi dueño querido y bien amado, en quien estaba pensando. Pensaré en ti y te esperaré siempre. Nadie en toda tu vida continuará mostrándote tanta lealtad.

jueves, 5 de noviembre de 2009

A MI MADRE EMBARAZADA

Con el paso del tiempo, las heridas que nos dejó la marcha de LLUM van cicatrizando poco a poco. Ella está ahora feliz en su Estrella, rodeada por un montón de collies “sin edad”, “sin historia”, “sin orígenes”... Ella nos ve y nos manda sus mensajes. Quiere que sigamos con este Blog y así lo haremos. De momento me toca a mí, su madre, continuarlo. Más adelante ya veremos. Pero el nombre no cambiará y siempre será el Blog de “Llum, vivencias de una collie”...
Ahora pasará un tiempo para que Jolie y Cap puedan perseguirme

Yo ahora estoy embarazada.
Hace ya más de 50 días que mi cuerpo abraza y arropa un maravilloso secreto... Ese secreto que, dulcemente, va invadiendo poco a poco mis entrañas. Mis sentidos acumulan nuevas sensaciones, sensaciones extrañas que, cada vez, me visitan con mayor intensidad. Y son precisamente ellas las que me indican y recuerdan, día tras día, que vale la pena vivir. Nuevas vidas se están abriendo camino... Y lo están haciendo a través de mí. Soy muy feliz.

Una de las ilusiones que Llum no pudo realizar es la de ser madre. Yo estoy nuevamente embarazada de Nut, el padre de Llum.
Cada embarazo, es cierto, se vive de manera diferente. Esta vez no me he agobiado y he visto crecer lentamente mi abdomen. Estoy más cariñosa que nunca con mi familia y me gusta que me hagan caricias en la panza. Y, aunque algunos dicen que en el segundo embarazo el útero está más dilatado, mi madre Enate me dice que eso no es así.

¿Se repetirá está imagen?

Llum, sorprendente como siempre, me ha escrito estas palabras:

Mamá KIT,
con tu vientre abultado.
Ahí llevas sueños,
ahí llevas fantasías,
ahí llevas muchas ilusiones
y quizás unas cuantas lágrimas,
para las buenas gentes
que están esperando.
A través de tus ojos,
como luces en la penumbra,
oigo sus latidos,
se mueven ya,
buscan la luz,
la libertad.
Te veo hermosa
con los cachorros en tu vientre.
Ahí llevas una poesía eterna,
ahí llevas el origen de la vida,
y aunque la noche sea fría,
tú generas un calor agradable
como una canción suave,
suave como la luna
que ilumina los embarazos
de un millón de collies bellas como tú.
Y les escribirás poemas
y les leerás cuentos
y les hablarás de amor.
Pronto nacerán, mamá,
tú llorarás de alegría
y yo secaré tus lágrimas.
Y cuando sientas la tibieza
de sus cuerpecitos en tus mamas,
el milagro de la vida habrá concluido
para dar comienzo al
milagro de ser MADRE.

jueves, 1 de octubre de 2009

ADIÓS


Amig@s que seguís el Blog de LLUM,

Soy KIT, su madre.
LLUM ya no está con nosotros. Se nos fue el miércoles, día 16. La leishmania acabó con sus órganos vitales. Solamente su corazón estaba intacto. ¿Qué os voy a contar de su corazón si fue el motor de este Blog? Su marcha nos ha roto el alma y ha dejado un inmenso vacío en casa.

Ante tanta gente preocupada por su salud, debo deciros que LLUM ya se ha ido y está corriendo a sus anchas, libre y feliz. Si miráis al cielo veréis una estrella que brilla más que las otras. Ahí está ella haciendo honor a su nombre: Llum (Luz).

Os dejo con su último post, sus últimos momentos aquí y su paso al más allá, explicados con esa lucidez que se tiene en las puertas de la muerte:


Estoy preparando mi corazón para mi última aventura, la aventura de partir. Dura marcha, pero hermosa marcha hacia la estrella. Mis ojos llenos de luz, mis ojos llenos de lágrimas. Porque cuando se parte, se llora. Porque mi vida ahora es una marcha, una marcha sin retorno, una marcha hacia la estrella.

- LLUM –me dice Rosa. Com et sents?
“Fatal”, respondo. Pero, claro, no me oye.

- T’he obert una llauna de carn –anuncia en tono alegre.

Me esfuerzo en menear el rabo. Ella me ofrece un trocito de carne. Lo tomo en la boca, pero no puedo masticarlo ni saborearlo. Se queda sobre mi lengua, hasta que al fin me cae al suelo. Creo que Jesús y Rosa se dan cuenta, pero no dicen nada.

No quiero que Jesús y Rosa se preocupen por mí. No quiero obligarlos a llevarme a una visita sin retorno al veterinario. Me aman mucho. Lo peor que podría hacerles sería obligarlos a que me hagan daño. El concepto de eutanasia tiene sus méritos, sí, pero sus complicaciones emotivas son demasiadas.

Me acerco a Jesús y le apoyo el hocico en el muslo.

- Aquesta és la meva LLUM –me dice orgulloso

Me toca la cabeza y me acaricia el pliegue de las orejas. Con su toque humano.

Estoy muy débil. De repente me ceden las patas y caigo.

- LLUM!

Está alarmado. Se agacha sobre mí.

Me coge en brazos y me lleva hasta el coche. Nos vamos a la clínica veterinaria.

- Estàs bé?

Se acerca mi hora y estoy más que bien. La vida y la muerte son una misma cosa. Me siento maravillosamente. Mi alma aprendió lo que vino a aprender, y todas las demás cosas no son más que cosas. No podemos tener todo lo que queremos. A veces, no nos queda más remedio que creer.

- Tranquil·la. –Rosa acuna mi cabeza en su regazo. La miro.

Llegamos a la clínica. Pronto emprenderé mi marcha definitiva hacia una nueva vida. Es un adiós a vosotros y la juventud que pasé entre vosotros. Fue solamente ayer cuando nos encontramos en un sueño. Me escogisteis, me escuchasteis y me habéis querido, y yo, con vuestras aspiraciones, construí una torre en el cielo. Pero ahora, nuestro sueño ha huido, nuestro sueño ha desaparecido, se ha terminado y debemos separarnos.
Yo estoy preparada.
Aún así...
Jesús está muy triste. Tenía tantas ilusiones depositadas en mí. Me echará de menos. Pero seguro que nos encontraremos en otro sueño y construiremos otra torre en el cielo.

- Molt bé –me dice. No et retenim més. Si necessites marxar ara, pots fer-ho.

Vuelvo la cabeza y ahí, ante mí, está mi vida. Mi infancia. Mi mundo. Una vida corta, pero intensa y feliz.

Jesús y Rosa se inclinan sobre mí. Siento su cálido aliento en mi cara. Noto la mano de Rosa apoyada en mi cuello. Me transmite seguridad y confianza, como siempre. Ya no puedo verlos, pero sé que se acercan a mi oído y me susurran sus últimas palabras de amor.

Grandes prados verdes aparecen ante mí. Podría correr para siempre en una dirección y correr para siempre al regresar. Mi alma es libre y podrá gozar de la tierra, el viento, los ríos, la lluvia, el sol, el...

- Adéu, Llum –aún llego a oír.

Doy unos pasos por el campo. Es muy agradable, muy placentero el aire fresco, oler los aromas que me rodean. Sentir el sol sobre mi piel. Sentir que estoy aquí.

Reúno fuerza y emprendo la marcha, y me gusta hacerlo. Es como si no tuviera edad, como si estuviese fuera del tiempo. Tomo velocidad. Corro.

No vuelvo la vista, pero sé que Jesús y Rosa están ahí. Ladro dos veces porque quiero que me oigan, quiero que sepan. Siento sus ojos sobre mí, pero no miro atrás.

Corro, internándome en el campo, en la vastedad del universo, en busca de mi estrella.
Más deprisa. Corro más rápido y el viento me acaricia el rostro. El corazón me late locamente y ladro dos veces más para que Jesús y Rosa, y todo el mundo, me oigan: ¡Más deprisa! Ladro dos veces más para que lo sepan, para que recuerden. Lo que quiero ahora es lo que siempre quise. Y desde aquí los miraré con esa misma ternura y cariño que ellos me dieron en vida.

Llum, a los 2 meses.

A los 3 meses era muy presumida.

Llum, a los 8 meses, agachada, hablando conmigo. Fue una adolescente rebelde.

Con 1 año se convirtió en una joven muy bella.

Mayo 2009, con su abuela Enate, con quien se llevaba muy bien.

martes, 15 de septiembre de 2009

ESTOY MUY ENFERMA

Tengo LEISHMANIA.
Desde que me diagnosticaron la “leishmaniosis” tenía pensado hacerlo público con un post para explicaros que todo había ido bien, que todo estaba superado... pero desgraciadamente todo se ha complicado, he sufrido una recaída y presiento que ahora mi vida está en peligro.

Desde el dolor y el sufrimiento que me imponen los tratamientos, trato de proyectar a través de mis palabras el torrente de emociones que esta situación me provoca ahora, consciente de que puedo estar escribiendo mi último post.

Recientemente la vida de nuestra familia se vio azotada por la muerte de DIA. Y ahora les llega otra muy mala noticia para poner a prueba su resistencia: mi recaída, cuando parecía que la leishmaniosis estaba ya controlada.
La noticia sacudió a todos, aunque con más intensidad, al tratarse de mí, tan joven todavía. El diagnóstico era el “menos grave”, el de la “esperanza”. Eso me hizo mantenerme animosa y firme desde el primer momento y seguí siéndolo durante los largos días de “quimioterapia”. Siempre mostré mi cara más decidida y alegre, por encima de las dos inyecciones diarias de “glucantime” que sacudieron mi cuerpo durante 50 días, como pocos podéis imaginar.

Luego, con el “alopurinol” reglamentado, mi vida estaba siendo de lo más normal, superactiva y correosa como siempre. Pero el viernes me hicieron una analítica de sangre y, aunque el hígado y los riñones estaban aparentemente bien, salieron unos parámetros disparados: anemia. Más medicamentos. El domingo por la tarde me sentí fatal, inactiva y sin apetito. Ayer, de nuevo, en manos de los veterinarios. Esta vez han enviado sangre y orina a dos laboratorios distintos. Pero mi sexto sentido de collie me dice que esto no tiene remedio. Si mi lengua me lo hubiera permitido, se lo habría dicho. Les podría haber advertido de lo que me ocurre antes de que lo descubran con sus máquinas y sus ordenadores. Sí, mi nariz, mi bonito hocico negro, me dice que algo no va bien. Pero mi lengua no es ágil. Así que no pude hacer más que mirar, sintiéndome vacía por dentro y a esperar los resultados.

Hoy he hecho un gran esfuerzo por escribir este post y, como podéis comprender, ahora voy a estar un tiempo sin escribir nada. No sé qué pasará con mi Blog. En casa, solamente mi tía Jolie sabe cómo hacer funcionar el ordenador, pero ella es muy perezosa y no quiere protagonismos.

No sé si mi adiós es hasta pronto o para siempre. En mi Blog han salido muchos temas y quiero aprovechar ahora para pedir perdón si he ofendido a alguien con mis ocurrencias. Pero sobre todo quiero dar las gracias a todos los que me habéis ido siguiendo día a día. Gracias en especial a los que me habéis escrito unas cartas tan bonitas. Gracias de todo corazón por vuestras palabras, por vuestro interés, por vuestro apoyo, por vuestra solidaridad y vuestro cariño. GRACIAS amig@s.

En estos momentos siento que mi vida ha sido muy corta y al mismo tiempo muy larga. La gente habla de voluntad de vivir porque la gente le teme a la muerte. La muerte es oscura, desconocida, aterradora. Pero no para mí. No es el fin. Cuando llegue el momento, yo me iré a vivir a alguna estrella. Mirad al cielo con frecuencia y ¡soñad!. Yo siempre os estaré mirando y el universo sonreirá con vuestros sueños y los hará realidad.

martes, 8 de septiembre de 2009

LA MEJOR OBRA DE DIOS


Al sexto día Dios creó al Perro.
Apenas fue creado, el Perro lamió la mano del Buen Dios. Y el Buen Dios le acarició la cabeza.

- ¿Qué quieres, Perro? –preguntó el Señor.


- Señor Buen Dios, quisiera alojarme en tu casa, en el cielo, frente a tu puerta.
- Yo no necesito perro, ya que todavía no he creado a los ladrones.

- ¿Cuándo los crearás, Señor?
- ¡Jamás!. Estoy cansado. Hace ya cinco días que trabajo, es hora de que descanse. Ya he creado mi mejor obra. Eres tú, Perro, mi mejor criatura, mi obra de arte. Es mejor pararme aquí. No está bien que un artista se esfuerce más allá de su inspiración. Si persistiese en crear, sería capaz de fracasar. ¡Vete, Perro! Vete enseguida a poblar la tierra. Vete y sé feliz.

El Perro dio un profundo suspiro:
- ¿Qué haré sobre la tierra, Señor?
- Mira, comerás, beberás, dormirás, crecerás y te multiplicarás.

El Perro suspiró más tristemente aún.
- ¿Qué más quieres? –dijo el Señor.

- A ti, Señor, mi Patrón. ¿No podrías establecerte también tú sobre la tierra?
-
No. Te aseguro que no puedo instalarme sobre la tierra para hacerte compañía. Otros asuntos me tienen ocupado: este cielo, estos ángeles, estas estrellas..., te aseguro que me dan mucho que hacer.

El Perro bajó la cabeza e hizo ademán para irse, pero después se volvió:
- Si solamente, Señor Buen Dios, hubiese allá abajo una especie de patrón de tu clase…
- No –dijo el Buen Dios-. No lo hay.

El Perro se hizo pequeño, pequeño, humilde, humilde, y suplicó todavía más de cerca:
- Si tú quieres, Señor Buen Dios… Podrías intentar, probar…
- Imposible –replicó el Buen Dios-.
He hecho lo que he hecho. Mi obra está cumplida. Jamás podré crear un ser mejor que tú. Si hoy crease otro, lo siento en mi mano derecha, me saldría mal…

- ¡Oh! Señor Buen Dios –suplicó el Perro-, no importa que salga mal, con tal de que yo pueda seguirlo donde quiera que vaya y echarme a sus pies cuando se pare.

Entonces el Buen Dios se maravilló por haber creado una criatura tan buena y la catalogó como COLLIE. Y Dios le dijo al Collie:
-
¡Vete! Y que se haga según tu deseo.

Entonces fue a su Laboratorio y Dios creó al hombre.

Pero el hombre no sabe esto.

Esta bonita historia me la ha contado Shara, a quien ahora os presento. Shara hace muy poco que forma parte de nuestra familia. Su llegada a casa fue una sorpresa para todos. Fue uno de los regalos que recibió Rosa el día 28. Rosa nos quiere mucho a todos los collies, pero no esconde su debilidad por los tricolores. Por eso su alegría fue inmensa cuando le entregaron a Shara.
Shara es una “lady” con sangre de la aristocracia inglesa colliliana. Dice que es “Lynmead”, “Amalie”, “Camanna”... Yo no entiendo mucho de familias y le digo que se olvide de su “sangre azul”, que aquí todos la tenemos roja.
A Shara le está costando adaptarse a nuestra vida campestre, pero entre mi primo Ness (que ya le tira los tejos) y yo, la estamos espabilando...

viernes, 28 de agosto de 2009

LA JUBILACIÓN: ¿DEPRESIÓN O ALEGRÍA?

Llum, Rosa y Enate



“LA JUBILACIÓN es el nombre que recibe el acto administrativo por el que un trabajador en activo, ya sea por cuenta propia o ajena, pasa a una situación pasiva o de inactividad laboral, después de alcanzar una determinada edad máxima legal para trabajar”.


¡Qué fríos sois los humanos con vuestras definiciones! ¿No es más bonito partir de la etimología latina? El diccionario nos traduce la palabra "iubilatio" como “canto alegre, júbilo, gozo”, y el verbo "iubilare" significa "dar saltos de alegría". Anda que no hay diferencia. Y más si pienso en Rosa.

Se dice que hacer frente a la jubilación no siempre es tarea fácil. Llegar a los 65 años puede suponer un difícil momento que en muchas ocasiones produce depresión y estrés. El jubilado, dicen los expertos, experimenta al principio momentos de euforia, pero después puede caer en estados depresivos que se acentúan en función de las circunstancias personales. Aún así, el panorama para un jubilado no tiene por qué ser frustrante. Entre los elementos positivos está la disponibilidad de un tiempo precioso para realizar actividades que antes eran impensables...

Hoy Rosa ha madrugado como todos los días para ir a trabajar. Pero hoy Rosa cumple 65 años y su vida va a cambiar. Al salir de casa, ha ido sorteando (como siempre) nuestros cuerpos inmóviles hasta llegar al coche. Las noches son más largas y ¡qué bien dormimos ahora los collies al amanecer!. Pero yo no. Yo no dormía. He disimulado y cuando he oído alejarse el coche, me he apresurado para “conectarme” y escribir este post. Ella no lo sabe y espero que no se enfade. Ella siempre ha sido muy discreta, pero hoy es un día muy importante en su vida y la familia de collies queremos estar con ella. Cuando a la tarde regrese a casa, su vida habrá cambiado... y la nuestra también.

Marzo 2004, con Enate y Golden en Cantabria





Enero 2005, en Oporto con Weiss y Cap





Marzo 2006, en Santillana de Mar, con Enate, Jolie y Venus



Enero 2008, con Babaty y Urko, cachorros de Weiss


Sí, querida Rosa, hoy es el día “oficial” de tu JUBILACIÓN...

Ahora descubrirás que puedes permitirte el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, de equivocarte, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás. Y, a pesar de ello, quererte mucho y aún amar, sentir, vibrar, compartir.

Ahora, cuando te mires al espejo, ya no buscarás a la que fuiste en el pasado… sonreirás a la que eres HOY… Te alegrarás del camino andado y asumirás tus errores. Saludarás a la joven que fuiste, con cariño, pero la dejarás a un lado porque ahora te estorba. Su mundo de ilusiones y fantasía ya no te interesa. Te interesa ser tú, aquí y ahora, jubilada, con tu edad, con tu experiencia y con tu exquisita madurez.
¡Qué bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr tras los sueños! ¡Qué bien poder disfrutar de la lectura, del silencio y de los pensamientos! ¡Qué bonitos son los recuerdos y sonreír tras ellos!


Diciembre 2008 con Brus y Ness

Ahora, nada de tristeza, nada de estrés... Tu siempre has tenido el corazón abierto a la alegría. Así ha sido en el trabajo y así ha de ser ahora. Has guardado tu alegría, como se guarda el amor, para ir dándola a lo largo del camino que ahora empiezas.


Hoy, a los 65 años, empieza el resto de tu vida. Trata de vivirla en plenitud, gozando cada minuto, cada momento, cada un te quiero, cada rayo de sol que te acaricia.

Ahora podrás soñar lo que tú quieras soñar, ir a donde tú quieras ir, ser lo que tú quieras ser... Porque sólo tienes una vida y una oportunidad, para hacer todas las cosas que quieres hacer.

Sin embargo, ten siempre muy presente esto: para el mundo eres solamente una persona, pero para una persona tú eres el mundo.

Ahora, nosotr@s los collies, disfrutaremos mucho más de tu compañía, de tu cariño, de tus mimos, de tus susurros, de tus concesiones... Compartiremos tantas y tantas cosas... y cuando alguno o alguna de nosotros nos vayamos a vivir a alguna estrella, gritaremos por todo el firmamento que eres una jubilada completa, imprescindible e inolvidable.

De momento, ahora, que tus momentos serán de paz y todos los días serán grandiosos, nunca nos dejes de AMAR.

martes, 18 de agosto de 2009

LA LEISHMANIOSIS O EL CÁNCER DE LOS PERROS


Va pasando el tiempo y sigo encontrando a faltar a DIA. Durante unos días me distraje con CORNELIO, pero desde que él se fue a Leioa yo paso momentos muy tristes. Por cierto, tengo noticias de CORNELIO y sé que hizo caso a mis consejos y se porta muy bien.

Últimamente busco mucho el contacto con mi familia y entro a la casa con ellos. Me gusta escuchar. Como no puedo hablar, escucho muy bien. Nunca interrumpo, nunca desvío el curso de la conversación. Las personas alteran constantemente el curso de las conversaciones de los demás. ¡Hay que aprender a escuchar! Intenta pensar que eres un perro como yo y escucha a la gente, en lugar de querer reemplazar sus anécdotas con las tuyas.

La semana pasada, el día 15, hubo celebración familiar (humana) en casa. Dos María celebraban su santo. Una joven de 34 años y la otra una “joven” de 103 años. A ambas les gustan mucho los collies. Vino gente que yo no conocía. Uno era veterinario o biólogo, no me enteré muy bien, pero sabía muchísimo de un tema que me interesa: la "leishmania" en los perros. Desde que mi madre me contó que mi bisabuela GOLDEN murió de leishmaniosis, siempre he querido saber sobre esta enfermedad. El tema despertó interés entre los presentes y acribillaron a preguntas al “experto”. Yo me limité a pasar desapercibida y a escuchar. Y escuché y oí.
María, diciembre 2006, a los 100 años, con 2 cachorros tricolor

La leishmaniosis canina, más conocida como la enfermedad del "mosquito", es una enfermedad producida por un parásito (leishmania) que se transmite de perro a perro mediante la picadura de la hembra de un mosquito llamado flebotomo. El desarrollo de la enfermedad varía en función de los órganos que se vean afectados. Los primeros síntomas pueden aparecer meses después de recibir la picadura del mosquito. La sintomatología más frecuente es pérdida parcial del pelaje, caspa, pérdida de peso y heridas en la piel.

- ¿Quién es el culpable de la Leishmaniosis en los perros?

- La enfermedad la origina un parásito unicelular llamado “Leishmania Infantum”, que vive en las células de la sangre.

- ¿Cómo puede coger la enfermedad mi perro?

- La Leishmaniosis se propaga entre los perros a través de la picadura de un tipo determinado de mosquito que pertenece al género “Phlebotomus”. En realidad se trata de una mosca pequeña con las alas tipo ángel. Es un mosquito que habita frecuentemente en los países de la cuenca mediterránea y en América Latina y sólo las hembras tienen la capacidad de picar y chupar sangre de los animales.
Si una hembra de mosquito pica a un perro que es portador de “Leishmanias”, puede ingerir el parásito y en su aparato digestivo se producen una serie de multiplicaciones y transformaciones durante un período de 4 a 20 días. El parásito coge una forma diferente con capacidad de infestar a otro perro, si es picado por el mismo mosquito. Por tanto, siempre es el mosquito el que actúa como transmisor de la enfermedad.

- ¿Es posible el contagio por contacto directo?

- No. Tal como he explicado, para haber contagio entre perros es siempre necesaria la actuación de las hembras del mosquito donde el parásito se transforma hasta convertirse en infestante. Por lo tanto, es imprescindible la presencia del mosquito como huésped intermediario para que se produzca el contagio. Otras formas de contagio, estadísticamente, no se conocen y es difícil que se presenten.

- ¿Qué perros tienen más riesgo de adquirir la enfermedad?

- Como en la mayoría de enfermedades, en este caso también existen grupos de riesgo. Como la picadura del mosquito suele ser habitualmente al amanecer y al atardecer, el grupo de riesgo más importante lo constituyen aquellos perros que viven siempre en el jardín y los perros que duermen fuera.

- ¿Pueden sufrir esta enfermedad otros animales? ¿Y las personas?

- Sí. Las personas y muchas especies de animales domésticos y salvajes pueden adquirir Leishmaniosis. Pero la especie canina tiene una particular susceptibilidad a las “leishmanias” porque su sistema inmunitario no es capaz de actuar con eficacia contra el parásito. En España la Leishmaniosis humana tiene una baja incidencia y normalmente afecta a algunas personas que tienen su función inmunitaria disminuida.

- ¿Aumenta el riesgo de contagio en las personas por el hecho de convivir con un perro enfermo de Leishmaniosis?

- No. No se puede producir contagio por el contacto físico con un perro enfermo, ni siquiera por contacto con la sangre. No hay ningún riesgo de adquirir la enfermedad por convivir con un perro enfermo de Leishmaniosis.
El riesgo de contagio no radica en el perro, sino en el hecho de vivir en una zona infestada. Este hecho se basa en que el parásito tarda de 4 a 20 días en transformarse en una forma infestante dentro del mosquito. Este margen de tiempo hace que la proximidad a un perro portador no sea un factor decisivo en el contagio. En condiciones normales, este tipo de mosquitos pueden volar entre 1-5 Km de distancia, mucho más si les ayuda el viento.

- ¿Qué síntomas presentan los perros?

- El parásito se puede encontrar en cualquier tejido del organismo y los síntomas estarán en función de los órganos afectados. Hemos de sospechar Leishmaniosis cuando el perro presenta uno o más de los siguientes síntomas clínicos:
1. Adelgazamiento, dejar de comer o estar abatido.
2. Presentar zonas sin pelo (casi siempre en la cara y extremidades), mucha caspa, úlceras en diferentes partes del cuerpo.
3. Hemorragias nasales.
4. Fiebre que no baja con los tratamientos habituales.
5. Ganglios linfáticos más voluminosos.
6. Diarreas crónicas.
7. Lesiones en los ojos y párpados.

- Mi perro está aparentemente sano, ¿puede tener “leishmanias”?

- Sí. Desde la picadura del mosquito hasta que aparecen los primeros síntomas clínicos pueden pasar varios meses o años. Es decir, un perro puede estar clínicamente sano, pero puede tener la enfermedad en fase de incubación. Los perros que no tienen síntomas clínicos evidentes, pero que con técnicas de diagnóstico se les detecta la enfermedad, son los que mejor perspectivas de curación tienen. Es recomendable pues, en las zonas donde se halla esta enfermedad de forma endémica, hacer controles analíticos una o dos veces al año.

El "maldito" mosquito Phlebotomus


- ¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

- Hay diferentes técnicas con análisis de los anticuerpos de la sangre, inmunofluorescencia, etc... Pero sea cual sea el sistema utilizado es muy importante hacer una exploración general del perro y un análisis de sangre para tener el perfil bioquímico y saber cómo se encuentra el funcionamiento del hígado y del riñón.

- ¿Cuál es el tratamiento de la Leishmaniosis? ¿Se puede curar?

- El tratamiento más habitual es una sal derivada del antimonio (glucantime) que se puede inyectar bajo la piel. En algunos casos puede que se haya de aplicar antibióticos si existen infecciones de tipo secundario. También son recomendables otras moléculas del tipo alopurinol que ayudan a evitar la reproducción del parásito. Hay que tener presente que se ha de evaluar de forma individualizada cada caso clínico para elegir el tratamiento y las dosis más adecuadas para cada perro. No se puede establecer un mismo tratamiento de manera generalizada.
La mayoría de los perros mejoran mucho, pero en general, es difícil que queden totalmente libres de “Leishmanias” y curados. La clave está en detectar a tiempo la enfermedad. Si en el momento del diagnóstico la Leishmaniosis ha afectado al riñón o al hígado, el pronóstico será muy malo. En cambio, los perros que tengan pocos síntomas clínicos en el momento de detectar este parásito serán los que tendrán más posibilidades de sobrevivir y hasta llevar una vida normal.

- ¿Hemos de tratar a los perros enfermos o hemos de decidir su eutanasia?

- La respuesta a esta pregunta estará en relación al pronóstico de la enfermedad del perro y a la disposición que tenga el propietario para hacerse cargo de un animal que necesitará un tratamiento largo y controles analíticos durante mucho tiempo. Si el perro no está en fase terminal es aconsejable tratarlo. Lo que no es admisible es tener animales positivos a la enfermedad sin ninguna clase de tratamiento, ya que representan un claro foco de contagio. Los perros que están en tratamiento no pueden transmitir las “leishmanias”.

- Tengo una hembra que tiene Leishmaniosis, ¿la puedo dejar criar?

- Hay que decir que la Leishmaniosis no puede transmitirse por la vía uterina, ni por la leche durante la lactancia. Es decir, los cachorros de una hembra enferma no nacerán con “Leishmanias”. Si son contagiados será únicamente por la picadura del mosquito.
No obstante, hay que estar muy seguro (consultar al veterinario) del estado de la hembra diagnosticada de Leishmaniosis, ya que el sobreesfuerzo que representa la gestación y la lactancia normalmente producen una bajada de defensas que puede hacer rebrotar la enfermedad.

- ¿Qué podemos hacer para prevenir la Leishmaniosis?

- Desgraciadamente en la actualidad no existe ninguna vacuna que sea efectiva contra la Leishmaniosis. Los esfuerzos de prevención han de ir dirigidos a evitar la picadura del mosquito. Hay productos como collares antiparasitarios, pipetas, sprays... que ayudan a prevenirla. Consultad siempre a vuestro veterinario.
Evitar en lo posible que los perros duerman en el exterior, en especial en las épocas de actividad de los “Phlebotomus”, que en España suele ser desde el mes de mayo al mes de octubre. También es de gran importancia realizar análisis, al menos una vez al año, para poder diagnosticar la enfermedad en la primera fase de su desarrollo.

Zonas de España con riesgo de Leishmania


Hasta hace poco se estimaba que en España el 7% de la población canina está infectada, y que existen regiones donde se alcanza más de un 20% (Málaga, Catalunya, Aragón...)
Pero los datos recientemente presentados (el 6 de febrero de 2009) por el miembro del CVBD World Forum, el Profesor Patrick Bourdeau, de la École Nationale Veterinarie de Nantes (Francia), ponen de manifiesto que la leihsmaniosis canina es del 71% en algunos países endémicos del sur de Europa, en particular España, Portugal, Francia y Grecia. Esta cifra, mucho mas elevada de lo que se pensaba, es la conclusión del incremento del número de casos de Leishmaniosis observada en las clínicas veterinarias en estos países.

¿Qué está pasando con la vacuna? ¿Qué ha sido de la noticia que apareció en Octubre de 2004 que decía: “Un grupo de expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado una vacuna contra la Leishmaniosis visceral que previene contra la infección en los perros en el 60% de los casos, según datos provisionales obtenidos en fase de ensayo”?. ¿Cinco años ensayando? ¿Es cuestión de presupuesto para seguir investigando? ¿Es una lucha entre laboratorios para su comercialización?.

Por favor, a quien corresponda, cada vez hay más perros necesitados y son muchos los que morirán si no aparece pronto la vacuna.