martes, 17 de noviembre de 2015

HOJAS CAÍDAS

“Hojas del árbol caídas, juguetes de viento son,
las ilusiones perdidas, hojas son ¡ay! desprendidas del árbol del corazón”
(José de Espronceda)

Yo soy NINA y este es mi dominio: la Naturaleza

Hace días que llegó el otoño. Puede que algunos humanos no se hayan dado cuenta porque aún hay gente bañándose en la playa o tomando un helado en vez de castañas. Hay quien lo llama “veroño”, porque durante el día sigue haciendo calor y solo por la noche refresca un poco. Mi abuela Jolie está preocupada por el clima y no le gustan los humanos que van en contra de la madre Naturaleza, queriendo crear una nueva estación. “El  cambio climático y el calentamiento global es culpa de la especie humana” –me repite con frecuencia. “Y con estas perspectivas, los collies cada vez tendremos menos pelo”. Y acaba: “No olvides nunca esto, querida Nina: La Naturaleza no siempre es compasiva. Puede ser generosa, tierna y maternal como una madre, y también devastadora y sin piedad como un dios furioso”.


Seguidme. Aquí empieza la historia de las "Hojas Caídas"

Caminar en otoño por el bosque es tan sugerente como hacerlo durante el resto del año, si no fuera por los mensajes que la Naturaleza envía a los sentidos en esta estación. Pocas cosas hay que puedan superar la belleza y la magia de estos paseos, salpicados por los marrones, los naranjas y los rojizos de los paisajes llenos de hojas caídas y árboles que empiezan a desnudarse.

Bruixa se ha vuelto loca. Quiere convertirse en una hoja. Una hoja de cualquier árbol, una hoja caída, que se mueve a donde el viento sople, de esas que por momentos se detienen y luego vuelan para ocupar otros espacios no planificados. Le fascina pensar en la fuerza de la espontaneidad, de no planificar, de dejar que simplemente sea. Por eso Bruixa desea ser hoja caída, fluir con el viento, y acompasar los movimientos acompañada de otras hojas, que como ella, lo único que desean es ser livianas y no pensar, no sentir, solo volar y dejarse llevar.

Al detenernos en medio del bosque, totalmente quietas sobre las hojas secas, el silencio es total. La Bella Swan me dice con razón: “Los humanos viven tan deprisa que se olvidan de disfrutar de la vida, de sentirla, de olerla, de escucharla, de contemplarla, de degustarla. Se olvidan de vivir con magia. Las collies, no. Nosotras acariciamos la vida, sentimos su aroma, escuchamos su sinfonía, contemplamos su belleza y degustamos sus sabores. Nuestros sentidos están despiertos. Vivimos siempre con magia, hoy gracias a las hojas caídas”

Me gusta el otoño, cuando las hojas caen, cuando emprenden su vuelo indeciso entre los vientos, cuando se posan y piensan... ¿Qué piensan las hojas caídas? ¿Qué piensan, qué sienten cuando dejan de ser verdes y se vuelven ocres?...

Todos los collies deberían pisar alguna vez las hojas caídas, ese suave y a la vez duro “cras-cras” que hacen al contacto de nuestras patas. Escucharlas crujir nos hace pensar en un cuento de hadas, nos hace volver a ser cachorros y nos da energía para vivir a tope…, como muestran las siguientes fotos…

GORY, no te pierdas que entramos en el bosque

Hemos de ir hacia allá, donde están todos. 
Vamos, ya se acaba la subida
"Aquí hay algo" (Sí, encontró basura de los humanos)
MERLOT, buscando las hojas más grandes
"¿Y ahora qué? Allá hay más hojas caídas. ¿Por dónde pasamos?" -se pregunta BRUIXA
Aquí hay muchas hojas. Es magnífico para galopar.
Culos salpicados de hojas
Juegos y peleas: El placer de revolcarse por las hojas
Se acabó la aventura. Una última mirada al paraíso de las hojas caídas. El año que viene volveremos.


jueves, 29 de octubre de 2015

EN LA FERIA

Hoy es San Narciso y Girona está de fiestas, “les Fires de Sant Narcís”, la fiesta grande de Girona. En pleno otoño, la temperatura de la ciudad parece subir un poco con la alegría de “gironins i gironines” y de la gran cantidad de visitantes que no quieren perderse esta fiesta.
Hay propuestas para pasarlo bien en cualquier rincón de Girona, pero el centro neurálgico está en “la Devesa”. Éste es el nombre del parque que ocupa 40 hectáreas de terreno en plena ciudad de Girona. Está compuesto por más de 2.500 “plataners”, algunos centenarios y con más de 60 m. de altura. Es el pulmón de la ciudad y aquí es donde están instaladas las atracciones de los feriantes y la Feria Comercial.


Ayer, al pasar por Girona después de visitar a mi hermano Gory, mi familia humana decidió ir a comprar castañas a la feria y les acompañé. Aunque el verano sigue invadiendo el otoño y apenas hace frío, la humareda y el aroma inconfundible, nos indicaba que se siguen asando castañas. Un poco de carbón, una rejilla de hierro donde asarlas y un papel de periódico para hacer el cucurucho y meterlas dentro, es todo lo necesario para disfrutar de ellas. 

Yo me sentí incómoda con tanto estruendo, luces, sirenas, bullicio, gritos... Esto no es para mí, acostumbrada a la tranquilidad del campo.

De pronto observé a una pareja joven tirando de un cachorro de pastor alemán aterrorizado: cuerpo agazapado contra el suelo, orejas hacia atrás, rabo entre las patas, tensión corporal…
Cuando nos acercamos y mi familia les preguntó qué pasaba, contestaron: “No le pasa nada. Pensamos que éste sería un lugar estupendo para socializarlo”.

A mí no me parecía un lugar tan estupendo y no creo que el cachorro opinase diferente. Sam, así se llamaba el cachorro, tenía tanto miedo que temblaba. Rodeado de un montón de personas ruidosas y niños gritones que le lanzaban la mano para tocarlo, el pobre cachorro estaba superado. Estaba aprendiendo, sí, estaba aprendiendo a tener miedo mortal a las personas.


Por desgracia es una escena que las personas que adquieren un cachorro, provocan con las mejores intenciones. Hay cachorros que se traumatizan por no entender lo que significa un proceso sano de socialización. En vez de exponer al cachorro a diferentes entornos y situaciones de forma gradual, éste puede acabar traumatizado al lanzarlo a situaciones aterradoras que lo superan.

Un período sano de desarrollo no significa cualquier tipo de exposición, sino de una exposición que les permita a los cachorros aprender cosas sobre la vida a su propio ritmo.

Un buen plan de socialización debe estar diseñado para prevenir las experiencias traumáticas, no para crearlas. Hay que tener esto en cuenta al llevar al cachorro a según qué lugares. Lo ideal es buscar un equilibrio entre una gran cantidad de exposición y estimulación y una sensación de seguridad. El equilibrio correcto dependerá de la predisposición genética del cachorro y los estímulos (entorno enriquecido) recibidos durante su desarrollo.

La ignorancia de algunos propietarios de perros es determinante. La falta de una socialización suficiente y adecuada, es la causa que más frecuentemente da lugar a perros miedosos. La joven pareja propietaria del pastor alemán se puso muy nerviosa y el chico hizo lo que nunca se debe hacer: castigar a un perro que tiene miedo. Hacerlo, además del que ya tiene, es añadir el miedo al castigo y será peor. Luego, la chica, para arreglar la situación, cometió otro grave error: acariciar e intentar calmar al perro. Esta actitud con un perro asustado, sólo consigue reforzar su conducta miedosa.


Al final, la pareja cogió en brazos a su cachorro y se fueron. Nosotros también, pero antes había que comprar las castañas. ¿Para qué tan calentitas, si el tiempo es primaveral? Cada mes tiene una imagen, un aroma o un color. Noviembre llega con olor a castañas asadas y espero que llegue también el otoño. ¿O es que este año ya no habrá otoño y pasaremos directamente al invierno?



martes, 20 de octubre de 2015

EUTANASIA

Eutanasia (del griego «euthanasía», que significa «buena muerte») es la acción u omisión que acelera la muerte de un paciente desahuciado, con la intención de evitar sufrimiento y dolor.
(Wikipedia)

Hace unos días estaba dormitando dentro de casa, hasta que una noticia de la televisión me llamó la atención. Unos padres humanos de Galicia pedían que dejaran morir a su hija desahuciada. Me impresionó Estela, la madre de Andrea, cuando decía: Es un acto de amor dejarla ir en paz y sin sufrir”. Admirable la demostración de amor y humildad, de aceptar el perder físicamente a su hija, y desde sus corazones dejarla ir... "La eutanasia no es matar a nadie, es un acto de amor", afirmaba, poco después, el filósofo Javier Sádaba.



Creo que es un tema muy delicado entre los humanos y que suscita muchas controversias. Salvando las distancias, esta noticia despertó mi interés de collie, porque hace unos meses viví una experiencia muy dura, con fuertes discusiones entre los miembros de una familia humana por la muerte de su collie enfermo, claramente desahuciado. Yo no lo entendía muy bien hasta que ayer volví a vivir muy de cerca una situación similar con una persona muy próxima, amiga de la familia, que se negaba a “dormir” a su collie de 14 años y en un estado lamentable. No quería ir al veterinario porque ya sabía qué le diría. Al final cedió y mi familia humana y yo la acompañamos. Me pareció un gran veterinario y mejor persona.

“Hemos agotado todas las alternativas y sabemos que ya no hay nada más que hacer” –le dijo con firmeza. “Sé que es duro, pero en esta situación es mejor ayudar a morir que ayudar a vivir. La eutanasia es un regalo de amor a tu amigo incondicional, con el que has pasado tan buenos momentos”. Grandes sollozos de mi amiga humana interrumpían al veterinario. “Si tanto lo quieres, no dejes que siga sufriendo”.

Luego le explicó en qué consistía el procedimiento y le dijo que su collie no tendría ningún dolor ni sufrimiento, que la inyección le produciría una parálisis cardio-respiratoria en cuestión de segundos.

Sin duda la decisión más difícil y dura para aquel que comparte su vida con un collie es la relacionada con la eutanasia. Decidir si ha llegado el momento de que tu mejor amigo deje esta vida no es nada fácil, como tampoco lo es saber cuán grandes son los dolores que sufre por enfermedad o vejez.

“Eutanasia –nos contó el veterinario- quiere decir muerte sin dolor ni sufrimiento, muerte suave y sin agonía. Particularmente, para aconsejar la eutanasia, yo suelo aplicar uno de estos tres criterios (a veces los tres a la vez): enfermedad terminal, vejez extrema, animal gravemente herido (accidente). Estas tres situaciones tienen algo en común: calidad de vida del animal = cero. Pero, atención, no es nada más que una referencia mía personal y no quiere decir que haya que sacrificar a todo animal inmediatamente si se presenta uno de estos eventos. El único con capacidad de evaluar cada caso en particular es tu veterinario”.



La eutanasia, por tanto, solo se recomienda cuando el collie es víctima de una enfermedad sin cura, si persisten dolores intratables o su calidad de vida es nula. Aún así, entiendo que a los humanos, la ética y la moral os puede hacer sentir culpables, pero en realidad, si el caso se debe a los anteriormente mencionados, le estáis dando a vuestro collie una vida y una muerte digna.

La muerte es una parte natural de la vida y los collies no somos una excepción. Aunque tengamos una vida sana y feliz, en la mayoría de los casos moriremos antes que nuestra familia humana. Cuando llegue ese momento, la familia humana debe estar preparada. No sólo reconocer los signos del declive de salud de tu collie te ayudará a prepararte para la muerte, sino que también puedes comenzar a pensar en el difícil proceso de tomar la decisión de la eutanasia. Es duro pensar en sacrificar a un perro querido, pero podría ser la opción más compasiva, y es importante que conozcas las señales, antes de que tu collie tome una decisión que no te va a gustar: huir. Mi abuela Jolie me contó que algunos collies, cuando sienten que llega su hora, se marchan a morir solos para evitar que su familia humana sufra la pena de verlos en ese estado y de esta forma conservan su dignidad.

La decisión de practicar la eutanasia con tu collie, debes consultarla siempre con el veterinario. No va a resultar fácil ni para él ni para ti, pero debes pensar en todo momento en lo mejor para tu collie y no en tu soledad.


Acompaña a tu collie en su último momento. Si egoísta es alargarle la vida cuando está sufriendo mucho sin ninguna oportunidad de mejoría, únicamente para seguir manteniéndolo a tu lado, también eres egoísta si no estás junto a él en ese momento crucial diciendo no quiero verlo”. No va a ser fácil, pero debes estar junto a él, acariciándole. Él estará mucho más tranquilo si no le abandonas en su último viaje. No permitas que pase por ese momento solo, porque luego te arrepentirás de no haber estado a su lado. 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

TOROS, ¿CULTURA O TORTURA?

“Ni como naturalista ni como biólogo puedo ser partidario de las corridas de toros. Es asombroso que exista un público que disfrute y sienta placer viendo como un hombre mata a un animal en la plaza de toros. La mal llamada fiesta nacional es la máxima exaltación de la agresividad humana”
(Félix Rodriguez de la Fuente)

Aún estoy indignada por el vil asesinato de “Rompesuelas”, el Toro de la Vega, en Tordesillas, a manos de una marabunta de cobardes. Me duele en el alma que España sea uno de los países donde, en pleno siglo XXI, el maltrato a los toros sea el “aliciente” de un gran número de fiestas populares (corridas, encierros, correbous...etc.). Es una “tradición” cuya continuidad no se justifica en una sociedad civilizada.


En una de mis excursiones anuales por la zona del Delta del Ebro y los Puertos, me encontré con un toro soberbio, diferente a los que encuentro en mis excusiones al Pirineo. Nos miramos fijamente y movimos nuestras colas. Mirada profunda, limpia, sincera. De agresividad, nada.

“Yo soy un toro indultado –me dijo. Tuve suerte y me perdonaron la vida. No es habitual que un Juez de Plaza otorgue el indulto a un toro. Pensó que yo era un toro bravo, bello y de buenas formas, noble al embestir, elegante en movimientos, resistente y fuerte. Dijo que merecía vivir para tener descendencia que herede esas características. Puede que yo sea un toro bello, noble, elegante, resistente y fuerte, pero lo que no soy es “bravo”. Por mucho que lo intentaron. Antes de salir a la plaza, me maltrataron para despertar una agresividad que no poseo. Me golpearon con sacos de arena, me clavaron dolorosas puyas en los músculos del cuello para que no pudiera girar la cabeza y embistiera siempre de frente, me limaron los cuernos, me pusieron un líquido irritante en los ojos... Y luego, ya en el ruedo, un hombre con un caballo me clavó y retorció una lanza en los músculos de la espalda y del cuello para asegurar la máxima pérdida de sangre… Aguanté todo lo que pude y al final, me indultaron. Y aquí estoy, viviendo feliz. Ahora soy un simple herbívoro pacífico pastando y rumiando en paz”.

Tengo un amigo en Perú que siempre me está increpando por las corridas de toros. Hace un tiempo me escribía: “No entiendo, realmente no entiendo como alguien puede pensar que las corridas de toros es un arte. No es arte, esto es maltrato, sufrimiento, nada bueno. Es todo malo, tanto para el toro, animal indefenso debo decir, como para las personas que lo ven y lo apoyan, personas con malos sentimientos que disfrutan de ver sufrir, agonizar y morir a pobres animales, que están indefensos…”

Yo, una simple collie, no tengo la solución. A mí también me cuesta entender cómo hombres, mujeres y niños, pueden ir a presenciar algo tan lúgubre como ver perecer un animal tan fríamente. Es la cultura del sadismo, el arte de la muerte y el dolor.
 
“Lo compré en la ganadería Domecq y estaba destinado a ser toreado en Barcelona. Cuando les pregunté si era difícil educar a un toro me contestaron: ‘si lo cuidas bien, verás que es incluso más fiel que un perro’. Esto demuestra que ellos saben bien el tipo de animal que tienen y que mandan a las corridas”. (Christophe Thomas)
“Explican los amantes de esta fiesta que los toros es parte de la cultura española y eliminarla sería desdeñar nuestra tradición, nuestra idiosincrasia de país. Ninguna tradición justifica el maltrato animal para el deleite de unos pocos. Era tradición antiguamente quemar a personas por no ser de una religión concreta. Muchas cosas horribles eran tradiciones que fueron desapareciendo con el paso del tiempo. También es tradición en la actualidad la ablación femenina en países orientales y no por ello debemos mostrarnos impávidos. Es estúpido identificar a un país únicamente por una sola tradición. Y más estúpido es si hablamos de un país como España, uno de los países más ricos en cuanto a cultura y tradición.
Muchos taurinos se jactan de que mejor que ellos nadie trata a este animal. Que nadie como ellos respetan y admiran su existencia. Y me resulta esto tremendamente contradictorio, pues si respetas y aprecias algo o a alguien, no lo demuestras precisamente por medio de la tortura. Es por eso que las personas que disfrutan de este tipo de eventos las considero de un perfil muy bajo en cuanto a nivel intelectual y emocional. Carentes de empatía, delicadeza y ternura. No son mis ganas de pretender ofender, simplemente, no puedo pensar otra cosa. ¿Quién disfruta torturando a un animal? ¿Qué tipo de personas es? ¿Y qué tipo de personas van a verlo por entretenimiento?
Comentan los taurinos que las corridas de toros son una muestra de arte, de baile y un ejemplo de virilidad y valentía por parte del diestro. No veo la valentía si no te enfrentas al animal en igualdad de condiciones. Este tipo de argumento además sólo denota arrogancia, un tufo de petulancia y altanería. Además, a los toros se les recorta la encornadura y son drogados. Así no veo yo tanta valentía.
Que el toro no sufre, dicen. La sola imagen del animal sangrando, jadeando, es muestra suficiente. No se puede negar lo evidente. Los neurólogos no sólo saben que el toro es capaz de sufrir sino que, además, lo usan como modelo en estudios sobre el dolor.
No puede haber arte en el derramamiento de sangre, no puede haber nada bello en celebrar la muerte de un ser vivo por simple placer. Es inhumano”.
(Alvaro Rojas, “Anhelarium.com”)


“En España, las leyes de protección animal de todas las Comunidades Autónomas y la del Estado prohíben y penalizan el maltrato animal. Los festejos taurinos son la excepción, permitiendo que un rumiante, que sólo se defiende cuando es maltratado, sea torturado hasta la muerte. La tradición y la mal entendida cultura, que no es cultura sino tortura, permiten este tipo de actividad, que quieren hacer Bien de Interés Cultural, lo que les hará llegar aún más dinero público, más de nuestro dinero, y que puede facilitar que nuestros hijos aprendan en los colegios e institutos cómo se hace sufrir a estos animales por diversión. La Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVAT) exige que no sea así y que el maltrato animal legalizado, del que la tauromaquia es el máximo exponente, sea abolido”. (José Enrique Zaldívar Laguía, veterinario, presidente de la Asociación de Veterinarios  Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal y vicepresidente de la Plataforma LTNC “La Tortura No es Cultura”)

Cada año, miles de toros son brutalmente asesinados en plazas de varios países del mundo. ¿Cultura o tortura? Defendida como una tradición cultural, este pasatiempo mortal no tiene lugar en una sociedad civilizada.
El periodista y escritor Francisco González Ledesma, escribía hace unos días en El País: “Gente docta me dice: te equivocas. Esto es una tradición. Cierto. Pero gente docta me recuerda: teníamos la tradición de quemar vivos a los herejes en la plaza pública, la de ejecutar a garrote ante toda una ciudad, la de la esclavitud, la de la educación a palos. Todas esas tradiciones las hemos ido eliminando a base de leyes, cultura y valores humanos. ¿No habrá una ley para prohibir esa última tortura, por la cual además pagamos?”

A tod@s mis amig@s, a cualquier persona que pueda viajar a México, América del Sur, Portugal, España o Francia, no os veáis tentados a ver de qué tratan las corridas de toros. No colaboréis con vuestro dinero a perpetuar estos espectáculos mortales. No son cultura, son tortura.



sábado, 29 de agosto de 2015

NADIE NOS PREPARA PARA TRATAR A UNA PERSONA CON ALZHÉIMER


“El hombre sabio se da perfecta cuenta de que la salud es su posesión más valiosa”
(Hipócrates)

NALA, feliz en Mallorca

Mi prima NALA hace un año y medio que vive con una familia en una casa en el campo, en el noroeste de la isla de Mallorca. Cuando embarcó, ella ya sabía que, aparte de su adorada “Humana” y su pareja, habría de convivir con varios gatos y posar de modelo para su “Humana”, aficionada a la fotografía. Su carácter extrovertido y su belleza (por dentro y por fuera) le ayudaron a cumplir sus objetivos con creces. Pero ahora, de repente, se ha encontrado con una nueva tarea para la que nadie la preparó…

Esta es la carta, que hace unos días nos envió la “Humana” de NALA:

Os quería contar más maravillas de nuestra Nalita, que se está convirtiendo en una extraordinaria terapeuta.

Hace un mes que el médico ha diagnosticado la enfermedad de alzhéimer a mi madre. Me dijeron que en el caso de mi madre sería muy rápido, tan rápido que desde hace tres semanas ha avanzado mucho, y además, en su caso, es más complicado porque sufre tremendas alucinaciones y párkinson. Desde hace  tres semanas duerme en nuestra casa y por la tarde desde hace unos días que se ha estabilizado un poco puede volver a su casa. Nala está demostrando ser una cuidadora nata, siempre pendiente de ella y cuando la ve deprimirse o estar confusa, hace todo lo posible por hacerla sonreír e incluso reír, de hecho es la única que lo consigue. También es la primera en acudir a mi madre cuando se levanta por la noche en medio de sus alucinaciones y la hace volver a la realidad con su cariño y su natural ímpetu para que todo el mundo esté bien, lo hace todo con mucha tranquilidad y con mucha conciencia, una conciencia que a veces “asusta”.  Ya os conté que mi madre nunca ha sido de perros e incluso siempre ha tenido miedo, con Nala es todo l o contrario se siente segura cuando está cerca. Ya se sabe que los Collies son así por naturaleza pero cuando digo que Nala es terapeuta no es sólo por sus actos, es porque sus actos realmente tienen efecto, transmiten algo. Una amiga de mi madre me dijo el otro día “con solo mirarla, cura”… 

La verdad es que ya hace un tiempo que Nala está demostrando tener un instinto especial. Con el tema de mi madre he sufrido algunos altibajos emocionales, supongo que con algo de depresión y ansiedad. Nala me ha sacado de allí desde el primer momento, con ella me siento feliz porque tiene un fondo feliz y muy comunicativo, con ella he hecho cosas que jamás me habría atrevido a hacer, incluso me han llegado a decir “desde que tienes a Nala eres más extrovertida”… jajaja. Bueno os cuento esto para contribuir un poco más sobre el hecho que los Collies son unos seres realmente especiales, pero también no hay que olvidar hacerles felices nosotros a ellos y allí es donde está toda la magia, me hace feliz hacerla feliz, creo que mucha gente no piensa en ello…

Para acompañar el relato os adjunto una secuencia de fotografías del efecto que tiene Nala sobre mi madre… que con sus 81 años me parece que hasta la rejuvenece.


¿Cómo se prepara uno para la tarea de cuidar a una persona con alzhéimer?
“Creo que nadie está preparado, ni los propios profesionales. Cuando llegas al diagnóstico se te abren las puertas a un mundo totalmente desconocido. Te arroja a un océano de muchísimas emociones para el que nadie está preparado”. (Pablo A. Barredo)

Como ha ocurrido con la familia humana de Nala, “cada día son más los que, sin esperarlo, ni por supuesto merecerlo, se ven obligados a sufrir el tremendo impacto que supone el diagnóstico de alzhéimer en la persona de un ser querido. Esa persona deja de ser ella misma. Su personalidad cambia, su humor se altera, su memoria se pierde, su capacidad de razonamiento se distorsiona y, evidentemente, resulta un caos en el sistema familiar hasta entonces más o menos estabilizado. Una serie de emociones y sentimientos se revoluciona en todos los elementos de la familia, lo que antes era cariño se empieza a transformar en rencor y tensión estresante. Lo que antes era comprensión, diálogo y comunicación se convierte en discusión, intolerancia e irritabilidad. Lo que antes era paz y tranquilidad, ahora es amargura, infelicidad y desesperanza. De repente, y sin estar preparados, sufrimos un golpe terrible en nuestra alma: el diagnóstico clínico de algo irreversible. Y a continuación, durante una larga temporada, sentimos una serie de emociones que nos asustan, sorprenden a veces e, indudablemente, nos hacen sufrir mucho. Y este dolor supone un trauma psicológico lo suficientemente importante como para cambiarnos la vida”. (José Mª Uncal, Médico Psiquiatra)

Los collies, como NALA, no somos ningún tratamiento farmacológico, pero disponemos de un sexto sentido y de un lenguaje no verbal muy efectivo para estos casos. Nuestra sola presencia aporta al enfermo serenidad, mayor bienestar y felicidad. Nuestra compañía es siempre positiva y somos más empáticos con los que padecen demencias. Un acto tan sencillo como el de dejarnos acariciar consigue que estas personas contacten con la realidad, se relajen y luego duerman mejor. Nuestra presencia les proporciona afecto y compañía, mejora su estado de ánimo y puede mejorar su actividad mental.

NALA, con su "Humana"
Aunque esto no es todo. Ya se lo he explicado a NALA. Tendrá otra misión, tanto o más importante: cuidar a su “Humana”. Porque la persona que cuida a un enfermo de alzhéimer sufre un gran desgaste ante tantas tareas, tensiones y esfuerzos que supone el cuidado. A lo largo del camino se verá expuesta a un buen número de emociones, de sensaciones de impotencia, de sentimientos de culpabilidad, de soledad, de preocupación o de tristeza. Y ahí estará NALA, “mi cabrita, mi cómplice, mi amiga, mi ayudante, mi compañera, mi pequeña...-como ella la define-, un ser muy especial, que toca el alma profundamente.” 




viernes, 31 de julio de 2015

AGENTES RURALES

Este verano estoy predestinada a conocer de cerca a los diferentes cuerpos de Policía de este país. Hace apenas una semana nos paró la policía de tráfico y hoy se han presentado en casa dos Agentes Rurales. Así, sin avisar. “Bon dia, som els Agents Rurals. Podem entrar? Venim a veure els gosos” – han gritado por el interfono. Toda la manada nos hemos puesto a ladrar, como siempre que llega un extraño. Esta vez con más razón porque se hacen notar: pantalón de color verde oscuro, polo de manga corta verde claro, botas de montaña y gorra. En la parte superior delantera izquierda del pecho, su número de identidad profesional, de color blanco, y en la parte derecha, el escudo. En la espalda, "AGENT RURAL".

        -       “No llevan pistola” – me dice Bruixa al oído.
        -       “Es verdad. Estos vienen en son de paz”

En el cinturón llevan radio y teléfono móvil. Colgado del cuello, uno lleva unos prismáticos y el otro una mini-cámara de video. En las manos, un portafolios y un aparato de color rojo con una pequeña pantalla.

        -       ¿Cuál es el motivo de vuestra visita?
        -       Venimos a controlar que los perros estén bien
        -       “Claro que estamos bien” – grita Bruixa, mientras le salta encima al guarda más joven.
        -       Hemos de leer el microchip de cada uno y ver las cartillas sanitarias para comprobar las vacunas.



Empiezan por Bruixa, que es la que tienen más a mano. Uno le pasa el aparato de color rojo por el cuello hasta que da un pitido y aparece un número en la pantalla, que el otro comprueba en un impreso. Ahora ya sé que el aparato rojo es un lector de chips.

-               - ¿Las Cartillas Sanitarias?
-               - Aquí están. ¿Alguna otra cosa?
-           - También necesitamos el Libro de Registro del Núcleo Zoológico. Hemos de revisar las fechas de entrada, las fechas de salida y el destino de los cachorros.
-               - De acuerdo, veo que ya venís preparados con el nombre de los perros impreso.
-               - Sí, los hemos sacado del censo del Ayuntamiento.

Después de ir pasando toda la manada por sus manos y comprobar que todos estamos vacunados y que los chips coinciden, los Agentes han querido ver las instalaciones.

       -       Una de las obligaciones más importante del Cuerpo de Agentes Rurales, es la protección de los animales contra cualquier acción de maltrato. Las instalaciones han de garantizar unas condiciones de confort, durante todo el año, y cumplir con lo que dispone la Ley de Protección de Animales.
        -       “Yo duermo aquí” –interrumpe la pequeña Bruixa. “Aquí tengo agua corriente para beber y mi comedora. ¿A que es guay?”


El Cuerpo de Agentes Rurales es un cuerpo de administración especial de la Generalitat de Catalunya, actualmente adscrito al Departament de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural. En otras Comunidades Autónomas, sus tareas están repartidas entre Guardas Forestales, Guardas Medioambientales, Seprona, etc. Los y las miembros del Cuerpo de Agentes Rurales son funcionarios de carrera que tienen la condición de agentes de la autoridad y de policía judicial genérica en el ejercicio de sus funciones y los efectos establecidos legalmente. Dentro de este marco, sus miembros están sujetos a la normativa básica del Estado y en la legislación sobre la función pública de la Generalidad de Catalunya.

Los Agentes Rurales velan por la conservación de la naturaleza y la protección del medio ambiente, y defienden el patrimonio natural y el futuro de nuestro entorno a fin de que todo el mundo lo pueda disfrutar. El Cuerpo de Agentes Rurales está formado por unos 500 agentes que actúan en toda Catalunya ofreciendo un servicio a los ciudadanos que se basa en la vocación, la proximidad, la profesionalidad y la eficiencia.

El Cuerpo de Agentes Rurales ejerce funciones, entre otras muchas, de Vigilancia e Inspección.
Las acciones de vigilancia en general, inspección de actividades y la colaboración en la gestión que efectúa la administración forestal constituye el grueso principal de las actuaciones de los Agentes Rurales. Estas se efectúan en el marco de las atribuciones del departamento competente o de acuerdo con las competencias de otros departamentos y de otras administraciones públicas. 
Las funciones de inspección son tareas que se efectúan en calidad de agentes de la autoridad de investigación ordinaria, identificación de personas, levantamiento de actas, decomisos, medidas cautelares, recogida de pruebas… Se pueden realizar de oficio o instancias de la Autoridad Judicial o de los servicios jurídicos del departamento.

Después de más de una hora de inspección detallada, los Agentes Rurales se despiden. Ahora, después de oírles explicar tantas cosas, ya me parecen más simpáticos.

             -       Bien, hemos terminado. Nos tendrías que firmar el Acta de Inspección. Con las notas que hemos tomado y las fotos y filmaciones que hemos  hecho, realizaremos un informe. Si hay alguna cosa, ya se pondrán en contacto con vosotros. No creo que os digan nada, ya que nuestro informe va a ser muy favorable porque estos perros viven muy bien. Si vierais con lo que nos encontramos… La semana que viene vamos a decomisar unos perros de caza que están encadenados, medio abandonados y en unas condiciones higiénicas lamentables.

  


viernes, 24 de julio de 2015

COLLIES EN EL COCHE Y LA DGT

Hace tiempo que no me llevan de excursión. Es lo que tiene ser madre y ocuparte de tus cachorros. Hoy, por fin, me han llamado y he subido como una exhalación al coche. Allí estaba ya Bruixa, no tan contenta como yo, porque no le gusta ir en coche. Nos vamos hacia el Pirineo y salimos muy temprano para evitar caminar en las horas de más calor.

Está amaneciendo, cuando, de repente, nos detenemos en una rotonda. Me pongo en pie y veo a un policía saludando: “Bon dia, la documentació del cotxe si us plau”.

Tantos viajes en coche y es la primera vez que nos para la policía. El otro agente viene hacia la parte de atrás y mira por las ventanillas del maletero. Hace cara de buena persona. Nuestras miradas se cruzan, mientras Bruixa sigue estirada, medio mareada. “Són collies!” –exclama con alegría, “els puc tocar?”

Creía que la policía era más seria. Aunque nos dicen que se trata de un control rutinario, me sorprende ver a un agente uniformado y “de servicio”, acariciando unos collies desconocidos...

Aprovechando la “familiaridad”, JZ le pregunta al primer agente, que ya ha devuelto la documentación, sin mirarla:

-       Como puede ver, los collies van sueltos en el maletero, ¿qué dice la normativa actual de la DGT sobre el transporte de perros en coche?

-       Los lleváis bien. No tienen acceso al conductor, están tranquilos y no molestan. La ley es bastante ambigua. Dice que el conductor ha de tener campo de visión, que no haya ningún elemento de distracción o que limite sus movimientos.

-       ¿Pueden sancionar? ¿A cuánto puede ascender la multa?

-       Transportar un animal suelto que pueda interferir en la conducción, puede ser sancionado con multa de hasta 100 euros. Cuando se lleven sueltos, con acceso al conductor, varios animales o un animal sentado en el regazo del conductor, los hechos podrían considerarse como conducción negligente (infracción grave) castigada con multa de 200 euros.

No me gustan las leyes que no son claras y que permiten diferentes interpretaciones de los artículos. La “Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial”, en su Artículo 11.2, dice:
“El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos”.

SAMBA, en el asiento trasero, con su arnés de seguridad

Hace un tiempo, me contaron que en una tienda de accesorios para perros, pusieron una dependienta en la puerta, sugiriendo a los clientes que compraran un arnés especial para el coche, porque la policía se había colocado junto a  las escuelas a multar a todas las personas que llevaran suelto el perro dentro de su vehículo. Cundió la alarma y agotaron los arneses, tratando de evitar una multa. No era verdad y es reprobable utilizar la táctica del miedo.  

El miedo a la multa o a la pérdida de puntos no nos importa a los collies. Al margen de la interpretación de la ley, lo que queremos es viajar en coche seguros y no perjudicar a nadie. Un perro suelto en el vehículo puede aumentar el riesgo de sufrir un accidente porque puede aumentar la distracción del conductor, interferir en la conducción al subirse encima del conductor o al afectar a los sistemas mecánicos (pedales, cambio de marchas, etc.), y puede provocar daños al resto de ocupantes en caso de frenazo o impacto.

Para nuestra seguridad en el viaje existen distintas opciones, dependiendo del coche.
Si viajamos en los asientos traseros, algo tan sencillo como un arnés de seguridad, con un sistema para atarlo al asiento como si de un cinturón de seguridad se tratara es uno de los métodos más utilizados actualmente. En caso de accidente, un perro sin retención puede producir altas cargas de impacto en el caso de un choque frontal, ya que a unos 50 km/h se multiplica por treinta y cinco veces su propio peso. Esto significa que un collie de 20 kg de peso tendrá una carga de impacto que superará los 700 kg a dicha velocidad, algo que en caso de impactar contra otro ocupante supondría lesiones graves, incluso mortales. Siempre que los humanos nos hagáis viajar en el interior del vehículo, debemos ser considerados como un pasajero más y, por tanto, debemos ir protegidos, para nuestra propia seguridad y para la de los demás ocupantes. No se recomiendan los correajes que se enganchan directamente al collar, ya que podría estrangularnos y supondría un riesgo para los pasajeros. Utilizar siempre un arnés que sujete todo el cuerpo, optando por los que han demostrado su eficacia mediante ensayos de choque o que están homologados mediante normas europeas, por ejemplo, ECE R17 o DIN 75410-2. Según la talla o el peso del animal, se pueden establecer diferentes sistemas de retención, que sujetan a los perros mediante el cinturón de seguridad o los dispositivos Isofix.

Para vehículos con portón trasero o familiares, se puede utilizar unas barras o rejilla divisoria que permite habilitar el maletero. Hay que tener en cuenta la estabilidad tanto de los respaldos de los asientos como del montaje de la rejilla, de modo que se optará por aquellas que van montadas desde el techo del vehículo al suelo del maletero y que cumplen las normas DIN 75410-2.

Yo, con ARA y SWAN, sueltas en el maletero

El transportín es otro de los métodos muy utilizado y seguro para viajar. En caso de disponerlo en el maletero, se colocará lo más cerca posible del respaldo y en posición transversal respecto a la dirección de la marcha. Para perros de pequeño tamaño o cachorros, los transportines se deben colocar dentro del habitáculo, concretamente sobre el suelo detrás de los asientos delanteros. Nunca se debe colocar un transportín sobre el asiento sujeto por un cinturón de seguridad, ya que las pruebas realizadas ponen de manifiesto que, en un choque, la caja se rompe y la mascota sale despedida a través de la pared del transportín.

Otro de los métodos, ya en desuso, es una red de seguridad. Su funcionamiento es similar a las barras, con el inconveniente de que es un material flexible y poco resistente. No es nada recomendable.

En España somos más de nueve millones de mascotas, entre perros y gatos. En teoría somos un miembro más de la familia, con quien nos gusta viajar, disfrutar y compartir experiencias. Pero queremos viajar con seguridad y necesitamos la ayuda de los humanos para que dicho viaje sea perfecto.



(Fuente: RACE)